Adam toca su estómago, la sangre provenía de ahí. El cae de rodillas sobre el suelo con el gran dolor, Harley mira hacia dirección de la bala y puede ver a la mismísima Sharon Quinzel, su madre, la que dijo que nunca iba a matar a alguien ahí estaba.
—Se acabó todo.—Ella dice. Batman sale de la casa rápidamente.
Harley toma a Jack después de correr hacia a él, el pequeño seguía durmiendo en sus brazos.
—Jack...—Ella susurra dejando escapar un suspiro de su interior, al fin tenía a su hijo entre sus brazos. Le da un beso en la cabeza.—Mi hijo, al fin te tengo.
Mira a su madre, Sharon camina hacia el cuerpo de Adam. El cual estaba retorciéndose en el suelo por la bala en el estómago.
—Parecías un buen gato, pero como siempre...el más leal tiene que traicionar a su patrón.—Vuelve a disparar pero ahora hacia la cabeza de Adam.
Más sangre salpica en Harley y en la pijama que Jack usaba, puede ver como el se iba levantando poco a poco.
—¡Mamá!—El grita emocionado al ver como su padre lo cargaba, la abraza escondiendo su rostro en el cuello de su madre.—¡No sabes lo mucho que te extrañe, ya te quería ver!
—Yo igual mi vida, pero ahora es tiempo de irnos de aquí...ya te cuidaron lo suficiente.—Harley dirige su mirada hacia su madre y solo asiente.—Hasta que por fin te pones de mi lado mamá, gracias por salvarle la vida a mi hijo.
—Es mi nieto aunque tu padre no lo vea así.—Sharon camina hacia ambos y acaricia la mejilla de Jack.—Cuídate mucho, ¿Okay?
El asiente rápidamente, Harley sale de la casa aún con el dolor alrededor de su cuerpo, cubría a Jack con una sábana larga. Tenía que protegerlo a toda costa, lastima que Adam ya no estará con ambos...lo extrañaría por que le llego a tener un aprecio, pero tendría que abandonarlo por el bien de su familia.
—¡Harley!—Ella voltea hacia la carretera. Ahí estaban Ivy y Rocco manejando.—¡Vámonos de aquí!
Como puede corre hacia la camioneta y se sube junto a su hijo.
—¿Están bien?—Asienten rápido.—Bueno, nos refugiaremos en una bodega de las del Joker...el sigue peleando en el centro con toda la policía, la gente, los villanos...en fin, nos dio la orden de que los cuidáramos tanto a ti como a Jack.
—Cualquier cosa para pasar la noche junto a Jack está bien.—El niño estaba recargado de nuevo en su mamá, al parecer se quedaría dormido una vez más.
Acaricia el cabello del niño, mientras cerraba sus ojos tratando de olvidar todo a su alrededor y solo imaginar que ella y su hijo están.
—¡Gente de Gotham City!—El Joker estaba arriba de una torre mientras hablaba por el megáfono.—¡Me da un gran gusto estar junto a todos ustedes después de mucho años sin vernos!.—Ríe sin control.—¡Es hora de empezar la fiesta mas grande de la historia!
—Y la última que vivirás.—El Joker deja de hablar al escuchar aquella voz detrás de él. Era el maldito murciélago.—Me sorprenden tus grandes habilidades para fingir tu muerte todo este tiempo, ¿Donde estuviste escondido?
—¡Batman!—El Joker extiende sus brazos.—¡Tanto tiempo sin vernos, lastima que no te vea una gran cara de gusto al verme.—Estuve alejado de la civilización por un rato, pero ahora estoy aquí de regreso para hacerlos sentir terror como hace mucho tiempo. ¡Ha, esto es increíble!
Nick Quinzel llega ahí arriba también.
—Al fin los encuentro.—Apunta al Joker. El Joker sonríe quejándose un poco, había recibido muchos golpes al igual que el.—Conseguiste que mi hija recuperara al bastardo.
—Tengo un gran ejercito Nick, yo jamás me rindo para recuperar lo que es mío, y eso incluye a mi hijo...—El Joker apunta a Nick también.
Los matones también peleaban contra matones. Batman se acerca a lado del Joker y le suelta un golpe tirándolo al piso automáticamente.
Ahora solo quedaban 2 pájaros para calmar todo de una vez por todas, el primero en caer fue Adam, ahora solo dos más tenían problemas con el Joker y estaban apunto de matarse.
Los siguientes en la lista sería:
Nick Quinzel y Mascara Negra.
10 capítulos más para llegar al final de la novela, tengo mucho sueño así que regresarle a dormir.
ESTÁS LEYENDO
La mujer de la mafia
Fan-FictionLa vida puede ser injusta, pero no tan injusta cuando eres obligada a querer a la persona incorrecta. -Harleen Quinzel
