«Sickness»

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Harley caminaba por un gran callejón oscuro, tenía mucho frío y podía ver a una sombra negra a lo lejos. Ella camina con duda hacia esta, tenía la forma de un murciélago...

Era Batman. Tenía algo en sus manos pero no podía percibir bien de qué se trataba, ella seguía caminando, quería detenerse pero ella continuaba por si sola.

Al quedar frente a frente Batman destapa algo debajo de su capa. Era muy pequeño y estaba lleno de sangre, podía ver que se movía un poco y sollozaba.

Era un bebé, recién nacido, se movía en los brazos de Batman buscando refugio de su madre. Escucha los gritos de una mujer a sus espaldas, ella gira y ve que gritaba del otro lado de una puerta de color blanco.

Ella toma la perilla y entra a la habitación, había algunas doctoras y escuchaba a la mujer agonizando en la cama.

—¡Mi hijo! ¡Mi hijo! ¿Donde está mi hijo?—Se acerca más para ver quien gritaba desde la cama. Harley se asusta al verse a si misma amarrada a la cama con cuerdas y sangrando cada vez más.—¡Mi hijo por favor, no me lo quiten!

Harley retrocede rápidamente y sale de aquella habitación. La misma puerta la conduce a otra, ve al Joker mirando todo Gotham desde el gran balcón de su casa.

—J...—Susurra.—¿Que está pasando?—No recibía respuesta alguna de parte de su amado.—J, ¿Estas bien?—Lo toma del brazo y se desase completamente volviéndose polvo.

—Te dije que en el no podías confiar hija.—Escucha la voz de su padre detrás de ella, siente que la toma de los hombros y la acuesta contra una camilla.

—Tranquila Harley, solo hay que acabar con el problema...—Lo escucha reír y tomar un bisturí. Ve que le levanta su camisa apunto de hacerle un corte en su abdomen.

—¿QUE DEMONIOS ESTÁ PASANDO?—Harley grita desesperada tratando de escapar de ahí.

Guy y su padre desaparecen dejándola a ella sola en aquella camilla. Una gran luz choca contra sus ojos casi cegándola por completo.

—¿Pero que tenemos aquí?—Escucha aquella voz, la voz que tanto amaba escuchar todos los días.

—J

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—J...—Ella susurra.—¿Que está pasando?

—Shh...no hables.—Siente como la toma sus labios haciendo que dejara de balbucear. Se asusta al momento que escucha aquella máquina de electroshocks encenderse.

—¿Vas a matarme J?—Ella lo miraba apunto de aceptar su destino.

—Oh, no te voy a matar...—Lo ve tomar ambas barras en sus manos.—Solo te haré mucho, mucho, daño...

El Joker choca las barras contra la cabeza de Harley haciéndola retorcerse del dolor que le proporcionaba.

—¡Ah!—Harley grita despertando de su sueño, que más bien parecía una pesadilla. El Joker abre los ojos al escucharla gritar, se levanta del sillón rápidamente y corre hacia a ella tomándola de los hombros.

—¡Harley tranquila!—Ella comienza a sollozar mientras se tranquilizaba, el se acerca a ella y la abraza. Esconde su rostro en el cuello del Joker correspondiendo el abrazo.—Ya, deja de llorar...todo acabo, soñaste feo, es todo.—El se intenta separar de ella pero siente como lo aprieta más entre sus delgados brazos.

—Abrázame, no te alejes...abrázame.—Ella le susurra mientras continuaba junto a él.—Fue el sueño más horrible que he tenido en toda mi vida.—Se separa de él y se recuesta en la cama de nuevo.

—Harley estas sudando...—El Joker pone la palma de su mano contra la frente de Harley.—Estás ardiendo, ¿Te sientes bien?

—Si...estoy bien no te...—Harley se sienta en la cama de nuevo mirando al Joker a los ojos por unos segundos.

—¿Pasa algo?—El se confunde al verla en ese estado.

Harley se levanta casi empujándolo y corre al baño. Sin esperar más, se pone de rodillas contra el piso frente al inodoro y deja salir todo lo que tenía dentro. J corre hacia a ella escuchándola devolver todo lo que comió, el acaricia su espalda.

Debía de admitir que estaba asustado al verla así, sabía que no estaba bien. Estaba enferma, y todo empezó desde su actitud y su falta de estar junto a él.

Harley deja de vomitar y baja la perilla del baño. Se sienta en el piso por un instante mientras lo volvía a mirar, el Joker toma asiento frente a ella.

—Un doctor tiene que venir a verte...—Suspira.—Se que son las malditas 4 am pero me importa un carajo, estás mal desde hace días. Necesito saber que te está pasando.

Harley solo asiente, rindiéndose ante todo.

El se levanta y la ayuda a levantarse. La toma entre sus brazos cargándola, camina hacia la cama y se acuesta junto a ella aún mirándola. Ella cierra los ojos intentando volver a dormir, la abraza por la cintura pasando su mano por el abdomen delgado de la rubia.

Un recuerdo de se le viene a la mente de pronto.

—Si es niña, quisiera que se llamara Jasmine. Y si es Niño...la verdad no se.—Jeannie estaba junto a su esposo Jack Napier caminando por el patio. El acariciaba el vientre de su esposa, estaban apunto de enterarse que sexo era su hijo. Siente una gran patada entre sus dedos.—Esta diciendo "Hola Papi".

El Joker seguía pasando sus dedos por el abdomen y sonríe un poco.

A la mañana siguiente el doctor se encontraba revisando a Harley dentro de la habitación. El rey del crimen estaba junto a ella tomándola de la mano para que no se sintiera sola o asustada, veía como la revisaba lentamente.

—J, es mejor que salgas por que me revisaran toda completa y no querrás incomodar al doctor ¿Cierto?—Harley le susurra riendo.

—Te dejaré, pero me tienes que decir en donde te reviso.—Le da un beso en la frente y se levanta de la cama.

Sale de la habitación y puede ver a Carson afuera de esta.

—Carson...¿Que haces aquí?—El chico se levanta del suelo, estaba nervioso, no sabía que le diría para que no creyera que estaba esperando saber algo de Harley.

—Ah...Johnny me envió a preguntarle que ¿A que horas iba a comenzar a trabajar jefe?.—Guy maldice por dentro, eso fue muy estupido.

—No se si sepas pero mi mujer se siente mal y pues la están revisando, así que estoy con ella, dile que en unos momentos más voy.—Guy, fingiendo ser Carson, solo asiente y suspira. Para luego retirarse de ahí.

La puerta de la habitación se abre después de unos 10 minutos, el Joker había estado en su teléfono jugando un poco con el.
Mira hacia a al frente guardando su celular en uno de sus bolsillos.

—Mr. J, tengo que hablar urgentemente con usted.—El doctor guardaba sus cosas aún.

El Joker solo asiente y señala hacia una puerta al final del pasillo.

—Hablemos en mi oficina, me imagino que es un asunto muy serio ¿No?

—Tal vez solo le cambie la vida señor.—Ríe un poco.

El Joker sonríe y le indica que lo siguiera.

Guy sale de su escondite, ¿De que rayos iban a hablar? Tenía que investigar más a fondo toda esta situación.

La mujer de la mafiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora