—Tengo que pensar y reflexionar todo esto en calma.—Harley se dice así misma mientras Olivia le entregaba una taza de té de manzanilla. Sufría un fuerte dolor de cabeza, Jackie había cometido una gran locura.—¿Que se supone que haga ahora Olivia? Acaba de hacer algo que un niño de su edad, no debería se hacer.
—Bueno señora, el niño encontró la pistola en la oficina de su padre...obviamente le dio curiosidad por saber usarla.—La toma de las manos.—Se que es algo muy grave, lo entiendo, pero digamos que si Jack hace eso no es solo por que quisiera...algo dentro de él lo llamo a hacer eso, es el hijo del Joker ante todas las cosas, eso ya viene en la sangre.
—Me sorprende el hecho de que supiera como hacerlo, alguien le debió haber dicho todo sobre el arma para que pudiera defenderme con el arma. Sabía que regalarle pistolas de juguete era mala idea.—Toma de su te.—Ahora mismo yo estoy así pero si J estuviera aquí lo estuviera felicitando.—Ríe un poco.—A él si le hubiera gustado la idea.
Un gruñido se escucha detrás de ella. Ella voltea y ve a Viuda, aquella hermosa pantera, Harley se acerca a ella y acaricia su cabeza.
—Hace mucho que no hablamos chica, ¿No lo crees?—Harley abraza a la pantera.
Jack entra a la cocina aún apenado sobre el hecho. Harley le sonríe un poco y extiende su mano para que el niño la tomara. Jackie camina hacia su madre y la abraza junto a Viuda.
—Sabes, siento que te extraña.—Ella dice refiriéndose a la pantera.—¿No haz pasado tiempo con ella?
—No...—Jackie contesta. La pantera abraza a Jack, lo protegía mucho y obviamente lo amaba demasiado.—Perdón mamá, encontré esa arma en la oficina de mi papá y pues...escuche que te hacían daño.
—No quiero que se vuelva a repetir, ¿Okay?—Lo toma del mentón.—Hiciste algo verdaderamente horrible, y obviamente esta muy mal, consideraremos esto como un accidente, no puedo creer que lo hayas hecho. Que no se vuelva a repetir prométemelo.
Jack solo asiente mirándola.
—Prométemelo Jack, quiero escucharte.
—Te lo prometo mamá, te lo juro.
Ivy caminaba por la habitación con la ayuda de su bastón, su vida ya no fue la misma después del accidente, le dolía ser ciega. Pensaba en que era una carga más para Rocco, tenían suficientes problemas con lo de J para que ella se convirtiera en otro.
La máquina del Joker continuaba funcionando, el cuerpo de él tenía reflejos, sus dedos se movían en ocasiones, al igual sus pies, pero nunca abría los ojos de nuevo.
—Hola J.—Ella se sienta en el sillón intentando dirigir su voz hacia el.—Rocco fue a conseguir algunas cosas, pero dijo que no tardaría, me encargo que te cuidara por mientras...—Suspira.—Se que me escuchas, cualquier cosa que necesites estaré aquí.
Sabes.—Ella sonríe.—Hace algunos días recordaba a Harley, y a mi hija y a Jack claro, a veces quisiera imaginar cómo sería la vida junto a ellos, seríamos felices...sin ninguna preocupación más que nosotros mismos.—Las manos del Joker se comienzan a mover poco a poco.—Harley estaría tan feliz de volver a verte...ella lo estaría debido a que eso nunca pasará, ella murió y pues, también todo lo que quedo con ella, inclusive mi hija fue una víctima más.
El cuerpo del Joker ahora se movía sobre la camilla poco a poco, Ivy se alarma al escuchar el movimiento de la cama.
—¿Rocco eres tu?—Ella se levanta del sillón junto a su bastón y camina un poco. Ella choca contra la cama del Joker, la cual se estaba moviendo mucho.—Espera...¿J te estas moviendo? Por Dios...¿Como esto es posible? Tranquillo, tranquilízate.
Ella intenta posar una de sus manos sobre uno de los brazos de J tratando de tranquilizarlo.
De pronto Ivy siente como alguien toma su muñeca fuertemente.
—Ivy ya...—Rocco entra a la habitación y se queda en shock al ver quien tomaba la muñeca de Ivy fuertemente.—Dios mío.
El cuerpo se deja de mover, y el camina lentamente hacia el Joker, el seguía con su agarre contra la muñeca de Pamela.
—Rock...¿Que está pasando?—Ivy susurra en shock por saber lo que estaba pasando.
Rocco se acerca al Joker, seguía con la mascarilla y con su expresión seria que siempre acostumbraba a dar. Después de verlo unos segundos se tranquiliza, y aleja a Ivy de él, liberándola de su agarre.
—¿Que acaba de pasar Rocco?—Ivy le pregunta.
—Al parecer está sufriendo los reflejos, dijeron que serían normales, ahora vámonos...dejémoslo descansar tranquilo.—Cuando estaban apunto de salir de la habitación, escuchan algo que los deja totalmente helados.
—Harley...Harley, ¿Donde estás?—Ambos voltean hacia el cuerpo. Lo veían balbucear a través de la máscara de oxígeno, aún con los ojos cerrados, la cabeza del Joker se mueve hacia a dirección de ellos.
De pronto los profundos ojos azules se hacen presentes dejándolos en un estado de confusión y en shock.
Había despertado.
—¿Estas bien?—Adam le pregunta a Harley mientras la veía abrazando a Jack.—Estabas bien pero empezaste a actuar extraño en segundos.
—No se...sentí algo extraño dentro de mi, como un vacío, un presentimiento...no se que sentí de pronto.—Ella pone una de sus manos entre su pecho mientras veía a su hijo jugar con sus carritos de colores.
—Podemos hablar, soy todo oídos.
—Gracias Adam, pero estoy bien...no te preocupes, solo me sentí extraña por un momento pero...estoy bien no te preocupes.—Le da un beso en el cabello a su hijo mientras lo continuaba abrazando fuertemente, ambos estaban en el suelo jugado.
Adam estaba frente a ellos sentado también, se acerca a Harley lentamente y le da un pequeño beso en la frente para luego darle un o a Jack.
—J...—Rocco susurra sonriendo.—¿Estas bien?
El cuerpo del Joker se comienza a levantar poco a poco de la cama haciendo mover las máquinas a su alrededor. Lo mira y se quita aquella máscara de oxígeno.
—Rocco...—Susurra.—¿Donde estoy?—Lo ve recostarse en la cama de nuevo.—¿Donde estamos? ¿Donde esta Harley?
—J, ¿Estas ahí?—El Joker mira a Ivy, el sonríe.—No puedo creer que ya estes despierto.
—Si, yo tampoco lo se.—Se sienta sobre la cama poco a poco.—¿Donde está Harley? ¿Donde...—Se detiene al ver todo a su alrededor.—Estamos?
—No lo recuerdas ¿Cierto?—Rocco se acerca a él.
El Joker se detiene mirándolos a ambos, el mira la ventana de la habitación. Un día nublado se hacia presente en aquella ciudad desconocida, era claro que ya no estaban en Gotham. El se pone de pie lentamente haciendo que todas las máquinas se desconectaran de su cuerpo, camina hacia la ventana sintiendo el frío suelo sobre las plantas de sus pies.
Mira las nubes y mira un poco de agua alrededor de la ventana.
—¿Cuanto tiempo estuve en ese estado?
—Alrededor de 7 años.—Rocco dice.
—Maldita sea...—Pone sus manos sobre la ventana bajando su cabeza mirando sus pies.—¿Donde está Harley?
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La mujer de la mafia
FanfictionLa vida puede ser injusta, pero no tan injusta cuando eres obligada a querer a la persona incorrecta. -Harleen Quinzel
