NATALIA POV
Di una patada a la puerta de la furgoneta abriéndola de golpe y haciendo que se descolgara, todo estaba destrozado.
Salí de la furgoneta y vi miles y miles de bolas de granizo enormes a lo largo de la zona "Natalia dime qué sabes dónde estamos" Habló María saliendo de la furgoneta, asentí.
Caminé con cuidado de no torcerme un tobillo hasta la parte delantera "no..no no no" dije rompiéndome el alma al ver mi furgoneta destrozada totalmente "No..." Me abracé a los trozos de hierro destrozados.
María y Alba aparecieron también con las maletas en la mano "tenemos que buscar un refugio..." Dijo María, yo me quité las lágrimas y quité literalmente la puerta del copiloto.
Me agaché y cogí la caja con el dinero del viaje, suspiré y la guardé en mi mochila "si nos pilla otra de estas no lo contamos" dije caminando por la carretera que estaba blanca casi en su totalidad.
Caminamos en silencio sobre la capa de granizo durante 2 horas, según la última vez que miré un mapa había un albergue a unos cuantos kilómetros y nos quedaría poco.
Alba se puso a mi altura y me miró con tristeza "¿Te duele?" Dijo señalando mi cabeza yo negué y seguí caminando en silencio "¿Qué te pasa?" Preguntó de nuevo, suspiré y le miré.
"Me he quedado sin furgoneta" dije llena de pena dentro de mí, ella frunció el ceño.
"Ya pero...pero era solo una furgoneta" dijo con una mueca, le eché una mirada asesina y tensé mi mandíbula.
"Llevo viviendo en esa furgoneta 6 años Alba" dije seria "ahora no tengo absolutamente nada bueno sí, ganas de morirme" dije caminando en silencio de nuevo. Alba me dejó caminar sola y se fue con María.
Después de unos minutos más mis ojos se iluminaron al ver una pequeña estancia a unos 250 metros "¡Si sí sí si!" dije pegando pequeños brincos.
Las chicas se pusieron a mi altura y sonrieron al ver el edificio "¡Vamos!" dijo María corriendo hacia el lugar, me quedé impresionada ya que era la primera vez desde que conozco a María que corre por algo.
Miré divertida como Alba corría detrás con la maleta a rastras a sí que no me quedaba otra que seguirles.
Entramos al lugar que no estaba afectado para nuestra suerte pero no había ningún recepcionista, había una nota "vuelvo en unos minutos" ponía, yo respiré tranquila y me apoyé en el mueble esperando a alguien.
ALBA POV
Me senté con María en unos sofás que había en el albergue "dios...mis pies" dije tocándoles, no había caminado tanto en mi vida, en Chicago todo estaba en la misma zona
"Bua, mañana verás que agujetas" dijo María riéndose yo reí con ella. Un señor mayor apareció por la puerta y se acercó a Natalia, María y yo nos levantamos y fuimos con ellos.
"¿Queréis estancia?" preguntó, Natalia asintió y sacó los billetes "¿Habitaciones?" preguntó de nuevo el anciano. Natalia se giró mirándome y entonces hablé.
"3, 3 habitaciones por favor" dije sin mirar a Natalia, ella suspiró y después de un par de trámites nos dio las llaves.
Caminé con mi maleta hasta mi habitación, abrí, entré y me tiré encima de la cama bastante vieja.
"Joder que mierda" dije tocándome la frente y suspirando, estaba cansadísima. Intenté dormir pero aparecían un montón de imágenes y malos recuerdos en mi cabeza que me atormentaban y no podía.
Me levanté y cogí mi teléfono, abrí un par de aplicaciones para saber si todo iba bien y si todo seguía en orden.
NATALIA POV
Salí de la habitación después de una pequeña siesta de 1 hora, si...pequeña siesta.
Caminé hasta el hall y le pregunté al hombre si sabía dónde conseguir comida, él me indicó un lugar para que pudiera coger comida.
Llegué a la zona, había un montón de personas comiendo y cuando entré me miraron como si tuviera un post-it en la frente que diría «gilipollas» luego me acordé, mierda la venda.
Me toqué la cabeza y noté dolor, una chica se levantó y se acercó a mí con preocupación "¿Estás bien?" me preguntó, yo negué con la cabeza.
"Ven...ven un segundo" dijo agarrándome del brazo. Caminé detrás de ella hasta una habitación, abrió y me metí.
Había una chica en la habitación sentada leyendo algo y cuando me vio cerró el libro "¿Marilia que haces?" preguntó la chica.
"Ay hermanita, voy a ayudar a esta chica que tiene una brecha en la cabeza" dijo la chica en español, abrí los ojos al reconocer el acento canario.
"Sois españolas" las dos chicas me miraron sonrientes "qué alivio...ya decía yo que si un estadounidense me llevaba a su cuarto no era para tomar un café" dije riendo.
Marilia me sentó en la cama y sacó un par de cosas que me asustaron "soy enfermera, no te preocupes" dijo sonriente. Me quedé quieta a su petición mientras me curaba la herida en condiciones.
"¿Cuánto lleváis aquí?" pregunté. Marilia mientras me tocaba la herida hablaba con su hermana y conmigo.
"Desde que llegó la tormenta aquí...una semana aproximadamente" dijo dejando cosas en la cama y cogiendo unas gasas "¿Y tú?¿De donde vienes?" preguntó amablemente.
"Estábamos en mi furgoneta unas chicas y yo cuando una tormenta de granizo nos destrozó literalmente la furgo, estamos vivas casi de milagro" dije algo triste al recordar mi antigua furgo que fue mi casa durante muchos años "por cierto me llamo Natalia"
"¿Ellas están bien?" preguntó preocupada yo recordé el comportamiento de Alba y asentí.
"Si..nada preocupante, solo me dio a mi" dije restándole importancia, la chica dejó las cosas y después de ponerme una venda en la cabeza me miró.
"Ya está" yo me levanté y me miré en el espejo del baño, me había puesto una cinta extraña de color negro que apretaba la gasa camuflandola "en unas horas te la puedes quitar" dijo desde el marco de la puerta "pero no te toques la herida e intenta no darte ningún golpe"
Me acerqué a ella y le abracé "gracias" dije separándome, me acerqué a la puerta y me despedí "me alegro de haberos conocido" dije sonriente, las dos chicas me sonrieron de vuelta.
Cogí unos bocadillos de la zona de la comida y fui a la habitación de María, le di el bocadillo y después fui a la de Alba.
Llamé numerosas veces pero no me decía nada "¿Alba? Traigo la cena" dije llamando con mis nudillos, al no recibir respuestas me empecé a preocupar "si me estás ignorando que sepas que no tendré ningún tipo de miedo a tumbar la puerta de una patada así que ábreme" dije determinante, no escuché nada así que caminé hasta la habitación de María.
Entré sin decir nada y cogí una tarjeta de crédito de su cartera "ahora te la devuelvo" dije bajo la atenta mirada de María y saliendo de allí.
Llegué a la habitación de Alba y con una pequeña maniobra abrí la puerta "aha" dije victoriosa. Abrí la puerta lentamente y mi cara de felicidad se quedó en cara de susto al verlo todo.
Estaba todo destrozado, la mesa por el suelo, miles de papeles y libros destrozados, había cojines por todos lados... "¿Al..Alba?" pregunté con miedo.
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Qué de cosas pasan...que de cosas pasan... 😰♥
Gracias por las 3 K VIEWS!!! QUE OS PUTO AMO YA!! ✨
🍐🖤 Perita agradecida
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Tormento // Albalia
Fiksi PenggemarAlba Reche pintora de gran éxito a sus 28 años vive junto a su prometido Martín, empresario de gran éxito también, en Chicago. Un accidente fatal hace que la vida de Alba de un giro de 180° que le obligará a realizar un viaje con todo tipo de contra...
