La historia que Arwin acababa de contarle era información muy interesante por donde se le mirara. Ahora Elliot podía comprender un poco más sobre la magia de las hadas, sobre lo que significaba ser un rey hada y como bono extra, tener conocimiento adicional sobre Eliza y Beth no estaba de más. Sin embargo, seguía sin entender las motivaciones de Arwin.
—Entonces, ¿en qué momento decidiste conspirar contra Eliza? —Arwin soltó un suspiro.
—Cuando eliminó las restricciones de los viajes al mundo humano. Esa fue la primera señal de que no iba a respetar el acuerdo pautado entre los anteriores reyes. Siguiendo esa lógica, era fácil suponer que Beth tomaría cartas en el asunto. Entonces empezarían los dimes y diretes y de allí a la guerra solo hay un paso.
—¿Qué hiciste, exactamente? —cuestionó Elliot, ella le miró.
—Fui con la reina Beth y le conté sobre ello, sobre como la reina Eliza estaba permitiendo que las hadas de Adah se internaran en el mundo humano sin orden ni concierto. Pero la reina Eliza se enteró de mi traición y me castigó de varias maneras. Tu solo fuiste el último de ellos y el más leve. —Elliot asintió.
—Me complace saber que no fui tan terrible. —Arwin miró a la distancia y una sonrisa apareció en su rostro.
—Fue una sorpresa, de hecho. Me convertí en hada hace tanto tiempo que he olvidado un poco cosas sobre la humanidad. Estar a cargo de humano era para mi una vergüenza, pero contra todo pronóstico, acabé notando algo en ti.
—¿Y eso qué es? —No le miró, pero la sonrisa permanecía allí.
—Un extraño talento para desear lo que no debes, y aun así insistir e insistir hasta conseguirlo. —Elliot no podía refutar aquello, por lo que dijo en su lugar.
—Dijiste que fui el castigo menos severo. ¿Cuales fueron los otros?
—¿Por qué quieres saberlo?
—Porque te aprecio y quiero conocerte mejor. —lo dijo casi sin pensarlo y había tanta honestidad en eso que quizás fue por ello que Arwin decidió no mandarlo a comer flores, en cambio contestó.
—Las hadas vivimos por tanto tiempo que nuestras emociones tienden a apagarse con los años; por eso usamos a los humanos. Verlos llorar, sufrir, reír o desear, nos entretiene, porque nosotros ya no sentimos igual. Sin embargo, hay ocasiones en la larga vida de un hada, en que una emoción puede llegar a sentirse del mismo modo que lo hizo cuando fuimos humanos. Puede ser cualquier emoción y puede durar mucho o poco, no importa cual o cuanto dure, sucede. —Hizo una pausa, bajó la mirada hacia sus manos, movía los dedos en una especie de pequeño oleaje—. Por el último tiempo, mi corazón ha estado más vivo que de costumbre. —Elliot entendió la verdad tras la metáfora, tal parecía que Arwin había amado a alguien—. Mi corazón vivía por Demi. Ella era un hada recién transformada y juntas reíamos más que con cualquier otro. La reina lo sabía y lo usó en mi contra. —Hizo otra pausa, sus dedos se detuvieron, todos en alto—. El castigo por conspirar contra la corona suele ser la prisión, pero la reina Eliza no encuentra placer en ello. Además, me considera alguien que todavía puede servir a la corona. Así que como método de castigo, me obligó a matar mi corazón. —Elliot no sabía qué hacer, si abrazarla o correr hacia el palacio e increpar a Eliza—. Pero mi corazón no ha muerto aun —prosiguió ella—. Aun sangra por Demi, porque todas las noches poco antes de dormir, sigo viendo sus ojos apagarse y su cuerpo convertido en espinas. Ya ni siquiera puedo recordar su olor, o su risa, o su tacto, en lo único que pienso es en sus gritos de dolor, en el olor de su piel quemada por el hierro y en el sonido de su última palabra... mi nombre.
—Lo siento mucho, Arwin, pero no podías hacer otra cosa. —Arwin no había llorado, las hadas rara vez lo hacían, sin embargo su postura había cambiado un poco mientras contaba su historia sobre Demi, pero a las palabras de Elliot se enderezó, el rostro de poker volviendo a su expresión, la neutralidad en su voz, como si nada hubiera sucedido y sentenció.
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La senda de las espinas [La senda #2]
FantasySEGUNDA PARTE DE LA SENDA. Luego de haber quedado en tercer lugar en el torneo realizado por las hadas en Daha, Elliot fue regresado al mundo humano. Sin embargo al quedar entre los primeros sus recuerdos sobre la magia y las hadas no fueron borrado...