P.O.V. Natalia
Hace una semana del reencuentro con Alba y la verdad es que la cosa no podía ir mejor.
Teníamos mucha afinidad.
Y nos complementamos a la perfección.
Alba es como la amiga que todo el mundo quisiera tener.
Pero ahí está el problema.
Amiga.
Después del reencuentro con Alba.
De muchos mensajes.
Llamadas.
Y quedadas.
Empezaba a creer que la rubia estaba provocando en mi sentimientos contradictorios.
No puedo negar que desde el primer momento que la vi no me atraera físicamente.
Pero ahora que la conozco más a fondo.
Qué se que es una persona buena.
Dulce.
Y especial.
Me doy cuenta de muchas cosas.
Y es que a lo mejor sienta algo más que atracción física.
Así que al ritmo de "Jungle" de Tash Sultana, y con estos pensamientos rondando por mi cabeza me voy acercando a mi destino.
La facultad de artes.
He pensado que sería buena idea venir a ver a Alba.
Invitarla a comer y dar una vuelta.
Mientras que miro mi reloj y veo que he llegado justo a tiempo.
14.00
Dirijo mi mirada a la entrada.
Aquella entrada donde ya se ven a decenas de estudiantes salir de ella.
Busco a la rubia con la mirada hasta que la encuentro.
Ahí está parada al lado de la puerta.
Con el móvil en la mano.
Móvil que tiene en mano porque me ha contestado al último mensaje que le escribí.
Albxreche
Uuff, acabo de salir de clase y estoy matadísima
Solo quiero comer y dormir :(
Cuando leo el mensaje una sonrisa se instala en mi rostro y vuelvo a dirigir mi mirada a la rubia, quien se está guardando el móvil en la chaqueta.
Al ver que Alba ya está preparada para ir camino a casa la llamo.
La llamada de Instagram.
Sí, lo sé, todavía no tengo su número pero la verdad es que no se me había ocurrido pedírselo.
Veo que cuando recibe mi llamada se para en seco y coge la llamada con una sonrisa.
No puedo evitar sonreír yo también.
-Hola Nat.
-Rubia ¿qué tal estás?
-Cansada, tengo sueño y hambre.
Es adorable.
-¿Qué te parece si te invito a comer?
-Hasta que llegues hasta aquí vas a tardar, además que no hace falta.
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Las miradas dicen
RomantikDicen que la mirada de una persona dice mucho. Dicen que la forma en la que te miran dice mucho. Pero no dicen lo mucho que se siente cuando clavas la mirada en la persona idónea.
