Capítulo 26

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P.O.V. Alba

Una luz.

Rayos de sol colándose por la persiana.

Una ligera brisa.

El olor a café.

Los pequeños ruidos casi inaudibles que se encuentran fuera de la habitación.

Habitación.

No.

No es mi habitación.

Me incorporo de golpe.

Relajación.

Al darme cuenta de donde estoy mi cuerpo entra en estado de relajación.

Mierda.

No.

El estado de relajación se esfuma de un momento a otro.

Mierda.

La habitación de Natalia.

Estrés.

Ahora el estrés acaba de apoderar todo mi cuerpo.

No.

Mi cabeza intenta recordar que ocurrió ayer.

Nada.

No recuerdo nada.

Natalia y Alicia.

Mucho alcohol.

Natalia y yo en la terraza.

Álex.

Nada más.

Intento pensar que pudo ocurrir para acabar aquí.

¿Sexo?

No.

Imposible.

¿Solidaridad?

Puede ser.

¿Depresión?

Quizá.

Seguro que me habré puesto lloriqueando por las esquinas a causa del alcohol.

Golpes en la puerta.

La puerta se abre poco a poco.

Una cabeza se asoma.

Marta.

-Ostia ostia - dice entrando - pensaba que seguías durmiendo.

-Me acabo de despertar - digo sonriendo.

Me devuelve la sonrisa.

Un estruendo.

-Ya la ha liao' la Lacunza - ríe - si es que mira que la he dicho que no cocine que le sale mal.

-¿Cocina mal? - pregunto riendo.

-Sí - dice segura mientras sonríe - ¡Lacunza deja de intentar ser como los de Master Chef! - grita.

-¡Cállate! - se escucha un grito de la pamplonica.

Reímos.

Ay Natalia.

-Bueno dejo que te cambies - dice cerrando la puerta.

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Después de una ducha y vestirme me dirijo a abrir la puerta de la habitación.

Nervios.

Ahora mi cuerpo está dominado por los nervios.

¿Por qué estoy nerviosa?

Las miradas dicen Donde viven las historias. Descúbrelo ahora