P.O.V. Alba
Me estaba preparando lo más rápido posible.
Y es increíble.
Porque exactamente la rapidez no es que sea mi punto fuerte.
Hoy habíamos decidido ir de fiesta.
Iríamos Miki, África, María, Natalia y yo.
Estoy mirándome frente el espejo mientras me maquillo.
No puede ser.
No.
No.
No.
Voy a matarla.
Veo que tengo una marca morada en la parte derecha del cuello.
Un chupetón.
Inconscientemente sonrío al recordar lo ocurrido.
Esa noche.
Y la mañana de ayer cuando decidió volver a la cama y quedarse.
Me doy cuenta de que me he sonrojado al repasar parte por parte nuestro último encuentro.
Me muerdo el labio y suelto un suspiro.
Ni respirar me deja ya.
Esta mujer me quita el aire solo al recordarla.
Con una mujer así es normal.
-Furby ¿estás? - pregunta María con un grito desde el salón.
-Que no me llames Furby - le respondo gritando.
Guardo las cosas y voy en dirección al salón.
-¿Vamos? - digo cogiendo el móvil.
-La morena se nos va a desmayar - dice con la boca abierta.
Río ante su comentario y bajamos.
Natalia está con su coche, esperándonos abajo.
Salimos del portal y nos encontramos con Miki y África ya metidos en el coche, ambos sentados en la parte de atrás cantando a pleno pulmón "Con Altura" de "Rosalía".
Natalia, que se encuentra apoyada en el coche, se reincorpora, y metiendo sus manos en el bolsillo mientras que nos muestra una sonrisa, nos saluda.
-Hola chicas - dice tímida.
Es adorable.
¿Cómo puede ser tímida ahora?
Después de lo ocurrido.
Esta Natalia me mata.
-¿Qué pasa morena? - dice María abrazándola - ¡África! - grita al separarse de Natalia.
La Mari.
Única.
-¿Me das un abrazo? - le digo haciendo un puchero.
Sonríe.
¿Os he dicho ya lo perfecta que es su sonrisa?
Jodida sonrisa.
Aquella que me hizo perderme la primera vez que la conocí.
-A tí te doy todo lo que quieras Albi - dice sonriendo.
Me abraza.
Calidez.
Amor.
Sus abrazos desprenden tanto.
ESTÁS LEYENDO
Las miradas dicen
RomanceDicen que la mirada de una persona dice mucho. Dicen que la forma en la que te miran dice mucho. Pero no dicen lo mucho que se siente cuando clavas la mirada en la persona idónea.
