P.O.V. Alba
-Bueno pues entonces primero pasamos por mi casa para cambiarme de ropa - me dice mientras entramos en el coche.
Habíamos subido a mi casa para coger la cámara de fotos.
-Perfecto - digo con una sonrisa.
Natalia arranca el coche y nos ponemos en dirección a su casa.
Según ella está a unos 10 minutos en coche.
Así que para que se haga más corto el camino ponemos música.
Al ritmo de "I can't get enough" de Selena Gómez y J Balvin, entre ellos, ambas cantamos la canción.
No puedo evitar mirarla.
Tararea y da golpecitos al volante a la vez que suena la canción.
Me sale una pequeña sonrisa que intento disimular mirando por la ventanilla.
Pero esto ya no se puede disimular.
Lo que estoy empezando a sentir por ella no.
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Llegamos a su casa y al abrir la puerta nos encontramos a Marta tumbada en el sofá.
-Ostia - dice levantándose rápidamente del sofá - ay que esto es verdad - dice supuestamente susurrando.
Y digo supuestamente porque Natalia y yo lo hemos escuchado.
-Hola Marta - digo con una sonrisa tímida.
Me acerco a ella y nos abrazamos a modo de saludo.
-Alba yo me voy a cambiar - dice alejándose camino a su habitación.
Se escucha como su puerta se cierra y rápidamente Marta me tira del brazo para que me siente.
-¿Y qué tal? - me dice con una sonrisa de oreja a oreja.
¿Qué la pasa?
Marta es un caso.
-Bien - digo riendo.
-Illo illo es que no puede ser - dice levantándose.
-¿Pero qué pasa? - digo sonriendo sin entender muy bien que sucede.
-Nada nada - dice volviendose a sentar - que bonita la vida ¿verdad?
No puedo más y estallo a reír.
Carcajada tras carcajada.
Natalia sale de la habitación.
Mientras me río mis ojos se posan en la morena.
Si digo que no me quedé sin palabras mentiría.
Si Natalia ya de por sí es guapísima, ahora acaba de romperme todos los esquemas.
Aunque ya los rompió en su momento cuando la conocí.
-Madre mía Lacunza - la andaluza abre los ojos de manera exagerada.
-¿Tan mal estoy? - dice Natalia dando una vuelta sobre si misma.
Ni el mismísimo Diablo se ha dado cuenta de la tentación que ha creado.
Sin duda alguna Natalia es peor que los 7 pecados capitales.
-Increíble - digo lentamente.
Natalia se sonroja y yo al darme cuenta de lo que acabo de decir me acabo sonrojando también.
-¿Nos vamos? - dice Natalia con una sonrisa.
-Claro - le doy un beso en la mejilla a Marta y me levanto del sofá.
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Las miradas dicen
RomansaDicen que la mirada de una persona dice mucho. Dicen que la forma en la que te miran dice mucho. Pero no dicen lo mucho que se siente cuando clavas la mirada en la persona idónea.
