Capítulo 34

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P.O.V. Natalia

Puto destino.

Puta casualidad.

Y puto corazón maltrecho que todavía seguía latiendo con fuerza cada vez que dicha rubia hacía acto de presencia.

-Bueno morena - me saca Maria de mis pensamientos - queremos ver tu camerino, tiene que ser la hostia - alza las cejas.

-Eh - me cuesta responder - si si, claro.

-Oye como os lo montáis aquí los famosillos eh - se acerca Julia.

-Na' - río - lo normal.

-Ya ya - sonríe la gaditana.

-Seguirme anda - me doy media vuelta y continuo el camino a los camerinos.

-¡Morena! - grita Mikel.

-Mierda - murmura Alba.

Vaya.

¿Le molesta Mikel?

-¿Qué hacéis aquí chicas? - pregunta con una sonrisa.

-Hombre Mikel - le abraza Maria - ¿qué tal todo? - sonríe - esta cabrona te habrá dado mucho trabajo - me guiña un ojo.

-La verdad es que si - le sigue el rollo - no se ni como la soporto - me da un toque en la mejilla.

-Lacunza siempre liándola - comenta África.

-Pero se le coge cariño - me mira Mikel.

-Normal - asiente la rubia - es un bebé de dos metros, hay que quererla.

-Ya ves illo - Julia ríe.

-¿Estáis en el Arenal o venís a hacerle una visita? - pregunta el pamplonico con una sonrisa.

-Mira illo - le llama la atención Julia - estábamos escuchando a la gente y de repente se la escucha a ella y decimos ostia que casualida' illo y habíamos pensado colarnos aquí y dar una sorpresa - sonríe.

-Pues llévalas rápido al vestuario antes de que venga el imbécil de Alex - me mira.

Mierda.

Alex.

Y Alba.

Mierda.

Puto destino.

Puta casualidad.

Y puto el sentimiento este que me mata cada vez más al sentirla tan cerca.

-Cierto - me acerco a él - luego te veo guapo - le doy un beso en la mejilla.

-Adiós chicas - se despide y se marcha.

Volvemos a poner rumbo al camerino.

-Oye oye - avisa África - ¿tú no estarás liada con ese guaperas?

-No - suelto una carcajada - es mi amigo.

-Está mu' bueno la verda' - confiesa Julia.

-A los amigos también se les puede dar besos eh - río - además que ha sido en la mejilla.

De repente alguien me besa.

Un pico.

En la boca.

La rubia.

Puta Maria.

-¿Qué coño? - pregunto confusa.

-Eres mi amiga y me han entrado ganas de comerte los morros - sonríe.

-Estás fatal - empiezo a reír descontroladamente.

Las miradas dicen Donde viven las historias. Descúbrelo ahora