P.O.V. Natalia
Puto destino.
Puta casualidad.
Y puto corazón maltrecho que todavía seguía latiendo con fuerza cada vez que dicha rubia hacía acto de presencia.
-Bueno morena - me saca Maria de mis pensamientos - queremos ver tu camerino, tiene que ser la hostia - alza las cejas.
-Eh - me cuesta responder - si si, claro.
-Oye como os lo montáis aquí los famosillos eh - se acerca Julia.
-Na' - río - lo normal.
-Ya ya - sonríe la gaditana.
-Seguirme anda - me doy media vuelta y continuo el camino a los camerinos.
-¡Morena! - grita Mikel.
-Mierda - murmura Alba.
Vaya.
¿Le molesta Mikel?
-¿Qué hacéis aquí chicas? - pregunta con una sonrisa.
-Hombre Mikel - le abraza Maria - ¿qué tal todo? - sonríe - esta cabrona te habrá dado mucho trabajo - me guiña un ojo.
-La verdad es que si - le sigue el rollo - no se ni como la soporto - me da un toque en la mejilla.
-Lacunza siempre liándola - comenta África.
-Pero se le coge cariño - me mira Mikel.
-Normal - asiente la rubia - es un bebé de dos metros, hay que quererla.
-Ya ves illo - Julia ríe.
-¿Estáis en el Arenal o venís a hacerle una visita? - pregunta el pamplonico con una sonrisa.
-Mira illo - le llama la atención Julia - estábamos escuchando a la gente y de repente se la escucha a ella y decimos ostia que casualida' illo y habíamos pensado colarnos aquí y dar una sorpresa - sonríe.
-Pues llévalas rápido al vestuario antes de que venga el imbécil de Alex - me mira.
Mierda.
Alex.
Y Alba.
Mierda.
Puto destino.
Puta casualidad.
Y puto el sentimiento este que me mata cada vez más al sentirla tan cerca.
-Cierto - me acerco a él - luego te veo guapo - le doy un beso en la mejilla.
-Adiós chicas - se despide y se marcha.
Volvemos a poner rumbo al camerino.
-Oye oye - avisa África - ¿tú no estarás liada con ese guaperas?
-No - suelto una carcajada - es mi amigo.
-Está mu' bueno la verda' - confiesa Julia.
-A los amigos también se les puede dar besos eh - río - además que ha sido en la mejilla.
De repente alguien me besa.
Un pico.
En la boca.
La rubia.
Puta Maria.
-¿Qué coño? - pregunto confusa.
-Eres mi amiga y me han entrado ganas de comerte los morros - sonríe.
-Estás fatal - empiezo a reír descontroladamente.
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Las miradas dicen
RomanceDicen que la mirada de una persona dice mucho. Dicen que la forma en la que te miran dice mucho. Pero no dicen lo mucho que se siente cuando clavas la mirada en la persona idónea.
