P.O.V. Natalia
-No, joder, no lo entiendes Marta - le digo por tercera vez.
-¿Y qué no entiendo Natalia? - me pregunta desesperada - Alba ha vuelto ¿y qué?
-Para ti es fácil - le reprocho.
-Para mi no es fácil Natalia - me contradice - he estado contigo día y noche desde que se fue, te he intentado ayudar, cuidar y proteger de todo, asi que a mí no me digas que fue fácil Natalia - esto último lo dice algo enfadada - porque yo sufría cada vez que te veía tan frágil - dice con la voz temblorosa.
-No sé que hacer - me tapo la cara con las manos.
-Nada, no tienes que hacer nada - me quita las manos de la cara - no puedes tirar todo lo que has conseguido a la mierda porque ella esté aquí.
-Lo sé - le doy la razón.
-Y menos teniendo a Alicia - dice en tono firme.
Tres días habían pasado del encuentro con Alba.
Tres días llenos de dudas.
¿La quiero?
¿La odio?
¿La he echado de menos?
La imagen de ella entrando por esa puerta no deja de golpearme la cabeza.
Estaba guapa.
Muy guapa.
Como siempre.
Radiante.
Algo más morena.
Parecía feliz.
Pero sus ojos no decían lo mismo.
Sus ojos gritaban.
Monotonía.
Dependencia.
Hastío.
Sus ojos parecían estar en un abismo.
Un abismo del que ella no podía escapar.
No era la Alba de la que me enamoré.
Porque sus ojos no brillaban como antes.
Su brillo parecía desgastado.
Aquel color miel que adornaba su cara ahora se había convertido en color cera.
Sin alegría.
Sin expresión.
Sin nada.
Ay Alba.
¿Quién te ha metido en aquel abismo?
- Eh - me llama la atención Marta - illo estas que no te enteras - dice con una media sonrisa - ¿Aceptas o qué?
-Sí si - respondo aún sabiendo que no sé su pregunta.
-Genial, como te quiero Lacunza - me da un beso en la mejilla - voy a avisar a todos.
-Espera espera - le cojo del brazo - ¿Cómo que a todos?
-Sí, la fiesta de esta noche en casa - dice sentándose de nuevo en el sofá.
-Ah no, eso no - esta vez soy yo la que se levanta del sofá.
-Por favor - dice poniendo pucheros - amiga.
-No Marta - digo tajante.
-Natalia - otro puchero - amiga favorita.
-Marta - le advierto - no.
-Cantante favorita - otro puchero - si no va a ser nada.
-No.
-Sí.
-No.
-Sí.
-Vale, joder - suspiro.
-Eres la mejor - me abraza fuertemente.
-Ya claro - digo riendo.
Marta desaparece por el pasillo.
Ay Marta.
Amiga.
¿Qué haría yo sin ti?
P.O.V. Alba
-Vamos Reche - grita María.
-Aún sigo pensando que es mala idea - le digo a la rubia.
-¿Por qué? - pregunta como si nada.
-Porque es en casa de Natalia - digo en un suspiro.
-Joder Alba - dice enfadada - es una fiesta, no va a decirte nada ni va a hacer nada.
-Todo esto me está siendo esto muy difícil - susurro con dolor.
-¿Y a ella no? - eleva un poco el tono - Le abandonaste Alba - me reprocha - no pienses que vaya a volver detrás de ti - se levanta del sofá - eres mi mejor amiga y te quiero como a nadie, pero lo que hiciste no está nada bien - me da un abrazo y yo me derrumbo.
Lágrimas de arrepentimiento caen por mis mejillas.
Estas mejillas tan acostumbradas ya.
Han pasado tanto.
Por ellas han recorrido tantas lágrimas.
Pero las últimas y las más duras solo tienen un nombre.
Natalia.
Aquel que me sigue atormentando desde mi huida.
-La quiero María - digo llorando - pero estoy con Álex.
-Que estés con Álex no te impide nada.
-Si que lo hace - digo cansada.
-No lo hace Alba - me retira las lágrimas de los ojos - déjale.
-No le puedo destrozar de esta manera - digo triste.
-¿Y él a tí si puede? - dice enfadada - Joder Alba, déjale, pelea por Natalia, dile todo lo que me dices.
Ay Natalia.
Ojalá ser capaz.
Ser fuerte.
Y decirte todo lo que jamás te he dicho.
Ojalá ser capaz para decirte que estoy perdidamente enamorada.
Que lo llevo estando desde aquel mísero día en el que cruzamos miradas en el pub.
Que lo lleve estando desde nuestros primeros abrazos.
Nuestros primeros besos.
Y nuestros primeros planes de futuro.
Que lo llevo estando desde que te dejé.
Que lo llevo estando desde que me metí de cabeza en este sinfín de simplezas.
Que lo llevo estando desde el momento en que decidiste meterte en mi cabeza y no querer salir de ella.
Y yo encantada.
Pero jodida.
Porque me vuelves loca.
Loca de remate.
HELLOOOOUUU
VOLVÍ, VOLVÍ
PERDONAR LA ESPERA
YA ESTOY ON FIRE
ESPERO QUE OS GUSTE
BESIIITOOOSS PESETEEROSSS 🧡🕊️
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Las miradas dicen
RomanceDicen que la mirada de una persona dice mucho. Dicen que la forma en la que te miran dice mucho. Pero no dicen lo mucho que se siente cuando clavas la mirada en la persona idónea.
