-La prepotencia o la superioridad que crea tener aquí le va a servir de bien poco, y si se ha sentido ofendida se jode, le recuerdo que está aquí para hacer lo que le ordenemos y si yo le digo que se ponga de rodillas y me haga una mamada frente a toda la compañía usted lo hace y punto. Si no le quedan claro algunas de las basicas reglas de obediencia que hay en el ejercito yo mismo me ocuparé de que usted y sus compañeras llegen sanas y salvas hasta las puertas de sus casas donde conesa actitud le aseguro que harán algo mas util que aquí.- Y se giró volviendo al frente del pelotón con sus compañeros dejando a la pequeña revelde con la palabra en la boca y las mejillas de un tono carmesí.
-Dejalo.-susurró Antia poniendo una mano sobre su hombro. Y sencillamente eso era lo mejor que podían hacer, dejarlo pasar por el momento.
-Muy bien, pueden pasar el resto del día en sus habitaciones acostumbrándose a ellas, mañana se pasará revista a las 5 de la mañana en punto. Quien no esté en esa hora que se despida de esto. Hasta mañana.- Un moreno de ojos azules sonrió malignamente adivinando que mañana la mitad del pelotón estaría fuera y dando por supuesto que entre ellos estarían las 5 mujeres desvergonzadas que había entre ellos.
Al día siguiente a las cinco de la mañana en punto la mitad del pelotón estaba firme en el patio de entrenamiento y la otra mitad estaba abandonándolo. Y para disgusto de los tenientes y el general Styles, las 5 señoritas estaban en el grupo que mantenía sus ojos perfectamente abiertos y su posición firme. El teniente Payne daba algunas ordenes e intimidaba a alguno de los cadetes pero no se acercó a ellas. Hasta que aparecieron sus compañeros y se situó a su lado. Liam Payne era un teniente firme, duro, sin piedad aún que en la intimidad escondía un gran corazón.
-Veo que son muchos menos, digamos que se irá reduciendo a menudo que aumenten los días.- las miró y esbozo una sonrisa burlona. -Pero señores espero que teniendo en cuenta que si hasta unas deviluchas y finas señoritas pueden realizar el trabajo ustedes deverían poder realizarlo con las manos atadas.- Se hubieran movido y le hubieran dejado en su sitio con la mejilla roja pero se mantubieron quietas como buenos soldados obedientes.
-Y bien ¿las señoritas irán con su marca de excelencia?- farfulló el teniente Malik y Harry contestó por el.
-No lo harán, exigen que se las trate con total igualdad.- Dijo con una risa de burla.
-En ese caso.- continuó Malik.- Empecemos.-Anduvo hasta el cirtuito mientras empezaba a chispear. El barro no era buen acompañante pero les vendría bien entrenar en condiciones extremas. Pero no el primer día. Todos se pusieron en sus puestos y empezaron con la firme voz de sus capitanes a sus espaldas.
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M.O.R.A.L (First Part) mature h.s.
Fanfiction"No hay sitio en la guerra para el amor, para la sangre líquida bombeando por un corazón vivo, limpio, sin remordimientos sobre nada en absoluto. Vigila tus pecados, tus pasos y la cantidad de vida que derramas a tu paso. ¿No creis? Honor y venganz...
