Los sábados eran muy duros para Taehyung. Años de fiestas los viernes y fines de semana flojos lo habían entrenado para comenzar el día tarde y hambriento. Salió de su cama rodando alrededor de las once, añorando más que nunca el estar de regreso en su casa, donde podía bajar las escaleras en bóxers, y hacer que su madre le hiciera un desayuno caliente. En lugar de eso, se puso un par de deportivos para preservar su modestia, y arrastró los pies por el pasillo hacia la cocina.
La puerta del baño estaba cerrada, y Taehyung podía escuchar el agua corriendo distante al otro lado, así que se puso a la tarea de buscar algo comible. Jimin ya había rondado por ahí dado que ya había una taza de café y platos en el fregadero. Tae hizo una mueca ante la taza vacía y la llenó con jabón y agua para que se remojara. Jimin siempre la dejaba secar ahí para que se le formaran manchas de café. Si no valorara tanto su libertad, Taehyung le hubiera dado un ultimátum.
El refrigerador estaba lleno, pero todo lucia muy difícil de preparar a las 11 en un sábado por la mañana, así que Tae se resignó a tostar waffles. Los sacó del congelador y miró por la pequeña ventana de la cocina. Había un grupo de niños, aún vestidos, corriendo a travez de un aspersor en uno de los jardines amarillentos. El sonido distante de algún tipo de música apenas le llego por encima de los gritos de los niños mientras el camión del helado pasaba. La boca de Taehyung se elevó; de algún modo deseaba estar ahí abajo con ellos, justo ahora.
Apenas había abierto la caja cuando el apacible silencio de su mañana de sábado se vio arruinado.
—¡FUCK! ¡FUCK! ¡FUCK! ¡FUCK!–
Taehyung brincó, los waffles liberándose de su agarre abruptamente fuerte. Las tuberías sonaron quejándose, y desde el baño se podía escuchar más ruidos de coraje y movimiento general antes de que la puerta se abriera con fuerza.
Tae se atrevió a mirar fuera de la cocina y buscar, con los ojos muy abiertos, por el pasillo.
Jimin salió hecho la furia del baño, resbalándose en un mosaico, luciendo miserable y apretando una toalla sobre su delgada cintura. Estaba mojado y furioso, delgado, el cabello pegado a su nuca y frente. —Oh esta porquería– Jimin entró a su cuarto y Tae se le quedó mirando asombrado.
Jimin reapareció dos segundos después con una enorme y desgastada playera que alguna vez tubo un logo deportivo en el frente, saltando en un par de bóxers ajustados y acomodándolos en sus húmedas caderas. Taehyung aclaró su garganta precipitadamente y se regresó a la cocina.
Jimin entró a la cocina medio segundo después, jalando su playera hacia abajo. Acomodó su cabello mojado hacia atrás con los dedos y fue a hincarse frente al gabinete debajo del fregadero, abriéndolo de un tirón.
—Uh, ¿algo con lo que te pueda ayudar? – Taehyung preguntó cuidadoso, finalmente deteniéndose para recoger los waffles tirados.
—Lo dudo, ¿Eres un hada del agua caliente? – Jimin estalló, sacando una bolsa de lona con herramientas.
—Oh, ¿Se acabó el agua caliente?– Taehyung preguntó redundante, aún medio dormido y sosteniendo en un brazo los waffles congelados.
— No, menciono lo del agua caliente por pura coincidencia – Jimin se paró y pateó la puerta del gabinete para que cerrara. —No tengo tiempo para esta mierda, joder... – Pasó a Tae y entró a la sala, hacia un closet discreto que realmente no había notado. Jimin lo abrió para revelar un enorme contenedor, y se puso de rodillas mientras revolvía la bolsa de herramientas, la extraña posición dejaba muy parado su pequeño trasero.
Tae metió los waffles de nuevo en el congelador y fue tras su compañero, limpiando sus manos en la pantalonera. — ¿Qué se necesita hacer? –Preguntó.
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Cupid's Chokehold
FanfictionAdaptación de la traducción autorizada de Devi R. Black del fanfic de el autor: Leichen Wasser del Fic: Cupid's Chokehold. Muchas gracias a Devi por darme la aprobación. Se llama @LWHudson aquí en Wattpad. Y lamento no darle su crédito como corre...
