En la ausencia de Jimin después de la pelea, y con las cosas a un nivel más tolerable entre ellos, Taehyung se sintió libre de escurrirse en las gradas con su libreta. Las cosas no estaban tan opresivas como lo fueron en su vieja escuela; no tenía gente con la que juntarse y seguir, o una chica, en realidad. Pero él era, después de todo, la nueva rareza en esa escuela, con su apariencia holgada y su actitud relajada, todos esperaban llegar a conocerlo o al menos la historia detrás del mito.
Taehyung deseaba demasiado que todo terminara siendo especulación.
Tae no quería privacidad; con la suspensión, en casa Jimin estaba casi exclusivamente encerrado en su habitación, bailando o durmiendo, o en alguno de los trabajos nocturnos. Jimin parecía genuinamente más relajado con ese tiempo extra para él; sus bromas salían más fáciles, eran más amistosas. No diría que Jimin estaba de buenas en si, pero era más sencillo vivir con él últimamente.
Eso no significaba que Taehyung no estuviera aún deseando un tiempo para si mismo, silencioso, lejos de todo. Las gradas eran perfectas para eso, con el conocimiento de que Jimin no las querría para él solo. Con sólo la extensión de los asientos vacios y el campo a su alrededor, una briza fresca, su cuerpo era capaz de mantener su ritmo mientras escribía sus rimas, los pulgares golpeteando su libreta, el talón cayendo rítmicamente en la tabla de abajo, su cabeza moviéndose ligeramente de arriba hacia abajo.
A Taehyung no le gustaba mucho su vieja vida. Pero no se arrepentía de lo artístico. Ya no grafiteaba paredes ajenas o iba a las peleas, pero aun conservaba su cuaderno de dibujo con sus grafitis y las fotografías de locaciones importantes y sus planes incompletos para ellas, y aún trabajaba con sus propios ritmos, su propia música, y sus letras propias.
Para Tae, el rap era poesía, el arte libre estaba a la par con las ancestrales competiciones de haiku a su parecer. Tomaba el mismo nivel de destreza, el mismo nivel del corazón, el poder lograr algo hermoso. La habilidad de conocer el lenguaje tan a fondo, el ser tan devoto a ello, luego el ser capaz de convertirlo en algo que necesitas decir, era como magia, y nunca fallaba en dejarle sin aliento.
—¿Interrumpo?–
Taehyung levantó la mirada de su línea. Al pie de las gradas estaba la ahora familiar figura de RM, oscura y casual como siempre, sonriéndole con los dientes blancos. La boca de Tae también sonrió —Más que bienvenido– Dijo invitándolo.
RM subió a su paso, las manos en los bolsillos —¿En qué estás trabajando?–
Taehyung se encogió de hombros despreocupado, cerrando su libreta y recostándose sobre sus hombros —Algunos versos. Aún nada en realidad– Elevó su mentón mientras el otro adolescente se ponía al frente. —¿Qué te trae por aquí?–
La boca de RM perdió el gesto, no impresionado. Se encogió de hombros mientras se sentaba. — No hay razón. No te he visto mucho por aquí, después de la gran pelea con Park.
Tae bajo la mirada, asintiendo sin comprometerse.
— ¿Eres cercano a él? ¿A Park?–
Taehyung se rió sin tener que pensarlo —Lo conoces mejor de lo que lo hago yo; ¿realmente piensas que alguien es cercano a él?–
RM sonrió ampliamente ante eso
— Pensé que me estabas evadiendo, eso es todo. No muerdo a menos de que me muerdan primero. Estoy seguro de que es algo que puedes entender, V.
Taehyung se tensó, sus ojos encogiéndose y sus manos comenzando a cerrarse inquietas.
Como un perro que ha encajado sus dientes en la carne, RM se mantuvo confiado —¿o era Vante ?– Pregunto tímido, inclinando su cabeza a un lado.
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Cupid's Chokehold
FanficAdaptación de la traducción autorizada de Devi R. Black del fanfic de el autor: Leichen Wasser del Fic: Cupid's Chokehold. Muchas gracias a Devi por darme la aprobación. Se llama @LWHudson aquí en Wattpad. Y lamento no darle su crédito como corre...
