Capítulo 1

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—Buenas noches, bienvenido a McDonald's, ¿qué desea ordenar? —preguntó Grace mientras miraba al hombre de gorra que se encontraba frente a ella, quitarse los lentes de sol que traía.

—Devolverte tu billetera —dijo el mismo músico que había visto dos días antes en un concierto privado.

—Oh Dios —intentó controlarse. La gente se volvería loca si veían a Clapton en el pequeño local de fast food.

—Tranquila —dijo sonriente al volver colocarse los lentes—. ¿Te lo puedo dar?

Grace asomó un poco su cabeza y se percató que no había otro cliente a la espera y volvió a ver los lentes de sol de Eric.

—Prefiero que me lo entregue luego. Mi turno acaba en quince minutos.

Eric sonrió y asintió.

—Bien.

—Gracias —le sonrió la joven.

—Bueno, aprovechando que estoy aquí, dame unas papitas y agua como bebida.

—¿Solo papitas? —lo miró divertida.

—Sí, solo papitas y el agua.

Grace asintió con una sonrisa y Eric realizó el pago por los alimentos. La muchacha vio como el músico miraba los diversos modelos de hamburguesas y aperitivos que se exhibían en la pantalla del fast food. Y decidió volver a concentrarse en el nuevo cliente que había llegado.

Eric dejó de ver el menú y fijó su mirada en la joven que terminaba de devolverle el vuelto a un señor que acababa de ordenar su pedido. Mientras la veía, sabía que su vicio hacia las mujeres seguía en pie, pero tenía que hacer un esfuerzo en que al menos esta vez, las cosas no terminen en algo sexual, pero luego pensó que si ella daba indicios de querer algo más, sus instintos no iban a compadecerse de ella.

Dejó de verla y observó su ticket de venta que sostenía entre sus manos, y por alguna extraña razón sentía que era observado por alguien, giró su cabeza un poco hacia la derecha y vio como el mismo señor que acababa de comprar lo veía extraño. Eric apartó la mirada, se acomodó los lentes y su gorra negra.
Grace, mientras empaquetaba los pedidos en una bolsa de papel, notó que el señor de aparentemente cuarenta años veía extraño a Clapton, al parecer lo estaba reconociendo y decidió hacer algo al respecto, de todas maneras, le debía un favor.

—¿Señor Mike? Su pedido está listo —dijo en voz alta mientras veía a Clapton.

Clapton la miró confundido y el señor seguía observándolo.

—¿Señor? ¿Usted es Mike? Usted pidió las papas, ¿verdad? —volvió a decir Grace al colocarse frente a Clapton, quien tenía las manos apoyadas en la mesa de recibimiento.

Eric asintió y mostró su boleta. El señor que lo estaba observando simplemente retrocedió y decidió esperar a su pedido. El músico tomó su bolsa y se retiró.

Grace sabía que era un músico muy conocido, pero nunca le importó la razón. Solo se imaginó ¿qué hubiera hecho su mejor amigo en su lugar? Al final de todo, todas esas charlas que tenía con Ed sobre "¿qué hacer si su artista favorito estaba en problemas?", dio resultado.

El turno de Grace acabó y mientras cerraba el cierre de su casaca, vio la pequeña bolsa de McDonlad's que le habían dado sus propios jefes como cena. Tal vez debería de hacer una excepción y no comerla, y dárselo al músico como recompensa por su billetera. La pelinegra abandonó la puerta por donde los trabajadores salían y se encontró con el estacionamiento, sin rastros de Clapton. Se dirigió hacia la esquina de la calle y vio al músico guardando sus lentes de sol mientras veía los autos ir y venir en la avenida.

My Father's Eyes «Eric Clapton»Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora