Chapter One

21.6K 750 49
                                        

Rosalia's POV.

En una semana nacerá él bebe ¿Estas feliz? - dije con ilusión mientras preparaba el desayuno

Solo es un bastardo ¿Por qué debería estar feliz? - dijo molesto - más te vale que sea un niño, no quiero quedar en vergüenza con mis padres, necesitamos un heredero - gruño y suspire harta de todo mientras le servía el desayuno

Aquí tienes - dije dejando el plato de comida de mala gana frente a él y jalo mi brazo bruscamente cuando intente alejarme

Enserio Ross, no quiero darte una golpiza por tener una niña - dijo y bufe zafándome de su agarre

Yo no decido eso idiota - bufe antes de subir las escaleras, sabía que me había ganado una golpiza, pero no me importaba ¿Cómo diablos quería que le hiciera para que fuera un niño? no era una maldita hada madrina que hacia los deseos realidad.

Por favor doctora, no le diga a mi esposo que es una niña, se lo suplico - pedí desesperada y me miro con lastima - si se da cuenta de que es niña, me mataría, nos matara - especifique acariciando mi estómago de ya cinco meses y suspiro

Diremos que no se deja ver - dijo no muy convencida y suspire de alivio, al menos no mataría a mi bebe.

Suspire nerviosa al recordar eso, agradecía por una parte que nunca entraba a las ecografías conmigo, simplemente se quedaba fuera y esperaba las noticias de la doctora.

Rose - la voz de mi querido esposo, notase el sarcasmo, me saco de mis pensamientos y salí de la habitación acariciando mi adolorida espalda - Rose - grito y apresure mi paso hacia las escaleras

¿Qué sucede? - pregunte y me miro detenidamente bajar las escaleras

Ven - dijo serio y suspire bajando los últimos escalones hasta llegar a el - Ya me voy - dijo y rodé los ojos

¿Para eso me hiciste bajar? - pregunte cansada y frunció el ceño

Cállate puta - gruño apretando la mandíbula y mi corazón comenzó a latir fuerte - no te reviento la cara ahora, pero me las pagaras todas perra - dijo apretando sus puños y una lagrima traicionera bajo por mi mejilla - despídeme como se debe - dijo y asentí besando sus labios

Que te vaya muy bien - dije acomodando el saco de su caro traje y me miro con ojos brillantes

Me encanta cuando haces eso - dijo y lo mire confundida - arreglar mi traje con tus delicadas manos - susurro y sonreí, como quisiera que siempre fuera un buen esposo, pero eso no era posible

Ve anda, se te hará tarde - dije besando su mejilla y asintió alejándose de mi para tomar su maletín antes de irse - por fin solas mi amor - susurre acariciando mi estómago y una patada de mi pequeña me hizo sonreír - siempre te protegeré mi amor - susurre con miedo y mire a todos lados antes de subir las escaleras y dirigirme a la habitación que sería del nuevo bebe, era azul, todo estaba planeado para un niño, suspire con nostalgia y mira por la ventana que daba al jardín. Todo estaba rodeado de guardias, me sentía prisionera, llevaba tres años sin salir de esta casa, ni siquiera podía salir a tomar el aire y me dolía saber que mi hija viviría la misma vida. 

Monstruoso MatrimonioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora