Chapter four

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Había perdido la cuenta de cuántas veces había deseado qué alguien me salvará del peligro que vivía con William, las más de treinta personas que nos rodeaban solo hacían oídos sordos a todas mis súplicas y después de tanto tiempo preguntándome por qué no hacían nada, había entendido que ellos también temían de William; ellos jamás me ayudarían.

William detente por favor - gemí intentando zafar su mano de mi cabello y grite al sentir los escalones golpear mi espalda al ser arrastrada por estos - ¡POR FAVOR! - suplique mientras el ardor invadir mi columna

Cállate idiota - gruño apretando su agarre en mi cabello y una vez en el piso de arriba me levanto bruscamente - vas a lamentar haber hecho que quedara en vergüenza - bufo y solloce

Yo no lo hice, no fue al propósito - dije entrecortada y me miró burlón antes de llevarme a empujones hacia nuestra habitación - por favor déjame estar con mi hija - rogué al escuchar su fuerte llanto y suspiro mientras acercaba su rostro al mío

Me has hecho quedar en ridículo, lo sabes - bufo cerrando la puerta y retrocedí unos cuantos pasos intentando escapar de él "inútil" lo sé - me has hecho quedar como un poco hombre ¡MALDITA SEA! - grito lo último antes de estampar su fuerte puño en mi rostro y lo siguiente que sentí fue el duro piso chocar con mi trasero - ¡NO SIRVES PARA NADA! - grito pateando mis costillas y solo apreté mis labios en una fina línea, no gritaría mas, no valía la pena.

Dime mi amor ¿Qué es lo que más me gusta hacer cuando estoy estresado? - pregunto parando sus golpes

Fu- fumar - susurre y asintió jalando mis brazos para ponerme a su altura

¿Y qué me gusta fumar? - pregunto acariciando mi cabello y al ver que no respondí limpio bruscamente mis lágrimas - lo preguntaré una vez más ¿Qué me gusta fumar? - gruño y solloce, sabía que lo que vendría no sería nada bueno

Te gusta fumar puros Montecristo - susurre y sonrió ampliamente

Así es, muy bien - murmuró sacando mi camisa bruscamente y jadeé espantada

¿Qué harás? - pregunté y el pánico me invadió aún más cuando no contesto y comenzó a bajar mis pantalones - William ¿Qué harás? - dije entrecortada y tomo mi cuerpo entre sus brazos antes de aventarme sin cuidado sobre la enorme cama de la habitación

Tú solo calla - gruño tomando mis manos y enrollo una de sus corbatas alrededor provocando que mi respiración se acelerará y comenzará a forcejear con el - te vas a divertir y al mismo tiempo aprenderás que nunca debiste haberme dejado en vergüenza - dijo mientras amarraba mis brazos a la cama y posteriormente bajo a mis pies, pero antes logré golpear su rostro con mi pie - ¡MALDITA IDIOTA! - grito golpeando mis piernas y grite retorciéndome de dolor, sus golpes me dolían como el infierno

¡BASTA WILLIAM! - grite desesperada y golpeó mi estómago dejándome sin aire y completamente adolorida

Te verás hermosa - murmuró abriendo uno de los cajones de la mesita de noche y saco uno de sus puros junto a un encendedor - te encantará mi amor - dijo mientras prendía el puro y comencé a sudar frío

No ¡NO! ¡NO! - grite jalando mis extremidades y no lo vi venir cuando pegó la parte ardiente del puro en mi pierna - ¡DETENTE POR FAVOR! - grite desgarrando mi garganta y lo hundió aún más mientras sonreía - por favor - gemí entre sollozos y solté un hipo involuntario

Eso es, llora y grita todo lo que estoy sufriendo perra, hazlo - gruño con los dientes apretados y retiro su mano para después llevarla a mí otra pierna, no tenía dudas, William estaba dispuesto a acabar conmigo.

Monstruoso MatrimonioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora