Capítulo 12-Parte 1

4.8K 425 106
                                        

Ellos necesitaban hablar. Harry sabía eso y él sabía que Louis sabía eso. Pero cuatro semanas y media después del evento en el que casi terminan para siempre, ellos aún no lo habían discutido. De hecho ellos evitaban el tema como si fuera una plaga, dejándose caer en la cómoda rutina del sexo y pequeñas conversaciones.

Bueno, principalmente sexo, si Harry era honesto consigo mismo. Ningún momento parecía ser el adecuado para iniciar la conversación que ninguno de ellos quería tener, en lugar de eso terminaban follando. Eso era más divertido, incluso aunque Harry había empezado a preocuparse acerca de que se le formaran cayos en su pene, pero ellos no podían ignorar su diferencia potencialmente 'destructora-de-relación' por siempre. Un día ellos iban a tener que sentarse y tomar y hablar todas las cosas abiertamente.

Harry temía eso. Obviamente, Louis lo temía también. De esa manera su actual situación, sexualmente gratificante no progresaba.

El sonido del teléfono sacó a Harry de sus reflexiones, recordándole que era media tarde de un jueves y que tenía trabajo que hacer. Levantó el teléfono y lo llevó a su oreja. 

—Harold Styles.

—Mmmm. Te oyes taaaaan sexy, señor Styles. ¿Qué estás usando?

La voz era baja, seductora y un ronroneo muy familiar. 

—Hola, Louis.

—Hey, lindo bebé. ¿Quieres salir a cenar?

—No puedo. Tengo uno menos esta noche, tengo que quedarme a ayudar.

Él no era negligente para mencionar que la razón de tener uno menos en el personal era porque la señora mierda por cerebro Duncan había decidido por su propia cuenta despedir a Karen Edwards, una de sus mejores meseras. Por usar el teléfono. Justo después de la hora de la comida un día que ella estaba en horario de trabajo. La peor parte, era que era la segunda vez en dos semanas, que Leta Duncan había salido con esa mierda. El personal restante estaba entendiblemente nervioso y no buscaban a Harry para ningún favor particular ahora. No es que él pudiera culparlos. Tener a su superior colgado a su espalda de esa manera lo hacía verse débil y a nadie le gustaba un jefe débil.

Frunciendo el ceño, Harry presionó una tecla de su computadora reiniciándola, al parecer había decidido tomarse una siesta mientras soñaba despierto. «Juro por Dios que si esa estúpida vieja bruja mina mi autoridad de esa forma de nuevo, mi violenta reacción aplastará su culo

—¿Harry? Sigues ahí?

Harry frunció el ceño duro cuándo se dio cuenta de que se había distraído de nuevo. 

—Sí. Lo siento. Solo estaba pensando.

Si Louis quería saber en lo que él estaba pensando no lo dijo. 

—¿Quieres venir a comer algo? Helene acaba de hacer algo de tofu pizza con una receta nueva que inventó. Es realmente buena.

Harry detuvo un estremecimiento. Había muchas cosas buenas acerca de tener citas con un vegetariano —el relativamente dulce semen, que estaba siendo el favorito de Harry— pero la siempre presente amenaza de tofu no era una de ellas. 

—No gracias. Solo subiré a mi departamento y tomaré algo.

—Está bien. Supongo que si estas ocupado esta noche, no tendrás tiempo de venir después del trabajo.

Louis se oía totalmente apesadumbrado. Harry sabía cómo se sentía. Odiaba los días en que Louis y él no podían verse. 

—Estoy libre mañana. ¿Quieres que estemos juntos?

La Cebolla FelizHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora