Resultó que ninguno de ellos aguantó lo suficiente, se lavaron los dientes, se desnudaron y se metieron bajo las sabanas. Harry le plantó un dulce beso en los labios a Louis, y entonces se acurrucó en su pecho. Louis se quedó dormido abrazándolo como si fuera un enorme oso de peluche.
Louis empezó a recuperar la consciencia un indeterminado tiempo después, cuando la lluvia golpeaba el tejado. Un flash de luz y el sonido de un trueno, le indicó qué era lo que debía haberle despertarlo. Sonriendo, acomodó el cobertor hasta su mentón y miró la tormenta, que, como un diluvio, golpeaba la ventana de la recámara con agua y hojas.
No pudo evitar notar que Harry no estaba acostado a su lado. Enderezándose frotó el sueño de sus ojos y miró al cuarto.
—¿Harry?
—Aquí, —Harry contestó desde detrás de la medio cerrada puerta del baño. Se oyó que bajaban la tapa del sanitario, y después el agua correr un momento, entonces la puerta se abrió y Harry salió, aún en toda su gloriosa desnudez, bostezando y rascándose el abdomen—. Hey. No quería despertarte, pero realmente me urgía orinar.
—No, tú no me despertaste. Fueron los truenos.
—A mi también, son malditamente fuertes.
—Sí. —Louis tomó la muñeca de Harry y lo acercó lo suficiente para jalarlo a la cama y darle un rápido beso y un más bien lujurioso manoseo—. Mmmmhh. Agradable.
Riéndose, Harry movió su trasero y las dos manos de Louis lo agarraron.
—Agradable para ti, quizás. Pero tú tienes el aliento de la mañana.
—Y el tuyo es todo fresca menta.
—Tomé tu cepillo de dientes.
—Atrevido.
—Hey, ya lo había usado la otra noche. —Harry se inclinó claramente sin preocuparse por el aliento matinal de Louis y lo besó de nuevo—. Además, creo que para ahora ya tenemos muchos gérmenes del otro.
Suficiente extraño, pero el pensamiento hizo que Louis se calentara hasta las puntas de los pies. Sonriendo, retiró el cabello de Harry de la cara.
—Seguro que me gustaría quedarme en la cama y compartir gérmenes todo el día. ¿Qué te parece?
Los labios de Harry se curvaron en una traviesa sonrisa.
—Me gusta ese plan. —Metiendo una mano bajo el cobertor acunó una nalga de Louis en su palma—. Si necesitas levantarte mejor hazlo ahora, porque tengo planes para este culo.
«Oh infiernos sí».
—Déjame ir a hacer pis, lindo bebé y mi culo es todo tuyo.
El calor ardía en la mirada de Harry. Sin una palabra se giró fuera del pecho de Louis. Este se deslizó al borde de la cama, se puso de pie, y se dirigió al cuarto de baño tratando de no pensar en el desnudo cuerpo de Harry entre las sábanas. Si él tenía una erección ahora, tardaría más en orinar y él quería regresar a la cama lo más pronto posible.
«Nosotros dos necesitamos hablar en lugar de follar», se dijo a sí mismo mientras levantaba la tapa del sanitario. Si todo el asunto de Rosewood no quedaba bien entre ellos, podría ser como el maldito muro de Berlín hasta que hablaran sobre sus diferencias y lograran encontrar algún tipo de punto intermedio. Él sabía eso, y estaba seguro de que realmente debería de haber algún punto intermedio en algún lado en todo ese lío en el que ellos se encontraban.
La cosa era, que mientras siguieran saltando mientras lo buscaran, nunca iban a lograr más que gritarse y herir sentimientos. Solo no podían tratarlo ahora.
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La Cebolla Feliz
FanficHarry Styles tiene una norma sagrada: "No salgas con el Jefe. Nunca".
