Episodio 28: Pasado la verdad detrás de la máscara parte 2

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El cerdo de mi tío abuso de mí, incluso me extorcióno tomándome fotografías y algunos vídeos que subió a Internet.

Cuando cumplí los 18 ese mismo día me largue de esa casa, solo le deje una nota a mi tía agradeciendo todo lo que había hecho por mí y mi madre. Nunca mas volvería a ese lugar, tampoco deseo saber de ellos, a partir de ahora no tendría familia solo me tendría yo misma.

Desde luego que no deje la escuela, cuando la deuda fue saldada antes de que mi madre falleciera yo había dejado de vender mi cuerpo. Solo me dedique a estudiar. Pero ahora que ya no vivía en esa casa, tenía que encontrar un lugar nuevo para vivir. El único lugar donde podía trabajar y no dejar mis estudios fue en un bar.

Trabaje arduamente, tuve que comprar algo de ropa y maquillaje. Me alegraba poder ser mayor de edad así no habría problema. Encontré un lugar algo deteriorado pero lo suficientemente, bueno para poder tener un techo y un lugar donde dormir. Todo en mi vida iba bien hasta que en mi camino, me encontré en un día lluvioso después del trabajo a un chico de apariencia deplorable. Lo lleve a mi hogar, cuando despertó me grito diciendo que lo dejara morir ya que era lo que merecía. Yo no dude y lo golpee con gran fuerza, el solo se quedó estático tocando su mejilla. "no eres el único en el mundo con problemas, otros hemos sufrido más pero seguimos adelante.... Si te rindes ahora solo serás una basura cobarde" le dije y el solo me miro y se arrodillo sobre el piso, cubriendo su rostro y lloro y lloro hasta quedarse sin más lágrimas. Así fue nuestro comienzo como una familia, Alex ahora vivía conmigo. También volvió a estudiar lo ayude con los pocos ahorros que tenía. También trabajo en el bar donde yo trabajaba. Tuvimos algunas peleas callejeras, pero salíamos de ellas, aprendimos a pelear ya que en esta vida debes saber sobrevivir si te rindes serás devorado por los depredadores. Nunca me importo que Alex fuera homosexual, yo lo acepte sin cuestionar.

Cuando iniciamos la universidad, necesitaba una beca. Alex no tuvo problema para que se la dieran. En cambio yo ese maldito cerdo me dijo que solo podía dármela si me entregaba a él, eso era asqueroso pero acepte, cumpliría la promesa que le hice a mi madre de terminar una carrera. Pero ese maldito cerdo asqueroso, me mintió, pero gracias a que no era tan idiota, puse mi celular para que grabara lo que hacía con el infeliz. Pero para mi desgracia seria yo quien perdiera más si mostraba este vídeo, lo guarde por si debía utilizarlo como un haz en algún momento.

No quería volver a mi asquerosa vida vendiendo mi cuerpo pero, lo aria. Desde luego que nunca deje que nadie me besara y también siempre me cuidaba, llevaba condones como si los fuer a vender, pero no me interesaba, no cometería una pendejada por culpa de un estúpido hombre, lo que no deseaban usar condón, de inmediato los despachaba.

Mantenia todo a escondidas de Alex, no quería que sintiera asco por lo que aria. El dejo de trabajaba por las noches en el bar y ahora trabajaba en un restaurante.

Buscaba algún candidato para poder sacar un poco de dinero, así fue como termine conociendo a Leonardo un engreído adinerado, solo porque su familia era gente importante, se sentía la gran cosa. Se pegaba a mí como sanguijuela yo siempre lo rechazaba. Alex me presento al lindo Ángel, el cual conoció en un bar gay. Ángel estudiaba como estilista y modelo en una pequeña revista de publicidad gay. Alex y Ángel eran foll**amigos.

Por dos años mi vida seguía "tranquila" bueno desde mi punto de vista. Hasta que conocí a Erick, mi primer encuentro con él no fue lo mejor y los siguientes tampoco mejoraban mucho. Pero todos esos desastrosos encuentros los podía dejar pasar, pero que el siempre apareciera cuando yo tendría algún encuentro sexu*al. Muchos de los hombres se iban y yo perdía la oportunidad de obtener dinero para conservar la universidad. Me molestaba ver a ese tipo, incluso tuvimos un proyecto juntos. Todo iba bien hasta que comenzó a cuestionar mi vida en la universidad. Él no sabía nada, de mi vida y se atrevía a decirme como vivir, un hombre que tiene una familia, una beca la cual a mi, me fue denegada, una vida feliz sin problemas. El, si el, me juzgaba cuando no ha sufrido, siempre con su sonrisa llena de arcoíris, como si el mundo fuera bello sin una pizca de obscuridad. Fue entonces que decidí molestarlo, le aria ver las cosas diferente, claro que nunca como yo lo he vivido, solo deseo que deje de tener esa sonrisa y vea un poco la realidad de vivir.

Pasión, Prejuicios y DestinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora