Sara
- ¿Ahora? - pregunté de inmediato. No podía ser, había estado evadiendo cualquier tema que tenga que ver con su familia por estos meses. No era que no quisiera que su familia la conociera, solo tenía miedo que mi bebé fuera nuevamente rechazada.
-No ahora literalmente, pero podría programar algo para unos dos días después o cuando tú puedas. Tengo que avisarle a Giancarlo que actualmente está en Rusia, Ninoska acaba...
-No es necesario que le avises a todos, sólo los que puedan ir. De todos modos, hay mucho tiempo- le aconseje.
Me pare de la cama y tome a Danielle que estaba en el pecho de Kennet. Le saque el babero, la acomode en su cuna y la arropé asegurándome de no cubrirla demasiado.
-Siento que no quieres que la conozcan- manifestó. Lo miré y noté signos de malestar en su rostro. Si, estaba enojado.
-No es eso, Kennet- dije. Me cruce de brazos mientras seguía mirándolo.
- ¿Entonces qué? ¿Por qué insistes en esconderla? - se comenzó a acercar peligrosamente a mí y de inmediato sentí como mi rostro comenzó a calentarse, mi corazón traicionero se exaltó a medida que Kennet se iba acercando.
-Eh n... no lo quiero hacer, no es mi intención. Me da miedo la reacción que tengan, es todo- dije rápidamente. Era muy común que hablará rápidamente y mi lengua se trabará cuando estaba nerviosa, y en este momento, Kennet me ponía nerviosa.
- ¿A qué le temes? Es solo mi familia- tomó un mechón de mi cabello haciéndolo girar en su dedo.
-Agradecería que no te acercaras tanto a mi...
-Está bien- alzo las manos y retrocedió. - Al contrario de lo que crees, todos están muy emocionados de conocerla. Giancarlo me mataría si no lo llamará para invitarlo, él está loco por conocer a Danielle. Ninoska y mi madre han estado todo este tiempo dándole vueltas y exigiéndome llevar a Danielle a su casa para no venir a la tuya e incomodarte.
- ¿Por qué me incomodaría? Creo que tal vez me sentiría hasta más cómoda- exprese con sinceridad.
Para alejarme volví a tomar asiento a los pies de mi cama. El que se acercara de esa forma... ¿está jugando conmigo?
-Ninoska acaba de dar a luz a mellizos entonces no creo que sea muy cómodo para ti el tener tres bebés llorones en tu casa- espetó con burla. Por dios ¿dos bebés? Pobre mujer.
- ¿Mellizos?
-Sí, nacieron hace apenas una semana. Ha sido un caos la casa de mi madre estos últimos días, pero te aseguro que el día que vayas todo estará en orden- guiño su ojo.
Me daba un tanto de miedo la situación. Mi única familia toda mi vida había sido mi madre, y ahora se habían involucrado Enrique y mi hija. No me molestaba en absoluto estar solo con ellos, pero estaba segura que el involucrar a mi hija con su familia sería un inmenso cambio. Un inmenso cambio que debía aceptar.
Todo por el bien de mi hija...
Solo me conformaría con ver a Danielle feliz.
-Está bien- acepte.
- ¿De verdad? Mi madre se morirá de emoción. Todos han estado esperando este momento- pude notar emoción en sus palabras, lo que de igual manera me emociono a mí. Sabía que Kennet no era una mala persona y creía que su familia mucho menos lo sería, o por lo menos era lo que pensaba. Ya cuando los conociera podría dar un juicio sobre ellos.
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El Jefe, mi mayor error.
Roman d'amourMi jefe se intereso en mi, pero vamos, que no de una forma sentimental, más bien sexual. Mi vida por un momento fue emocionante, salía con Kennet, nos divertíamos juntos y probé cosas que jamás se me hubieran pasado por la cabeza hacer. Aún que toda...
