Capítulo 15-Dejame vivir!

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Déjame respirar por un segundo, sentir cómo cada partícula de aire se va esparciendo por cada poro de mi piel, abriéndolas y dándole paso a la libertad, solo déjame respirar por un momento, sentir que estoy vivo y que todo lo que estoy sintiendo, viendo y viviendo es real y no solo es una película de ciencia ficción en donde solo yo soy el protagonista, tan solo déjame sentir lo que es estar vivo en un mundo lleno de personas con problemas como los míos, claro, no exactamente como los míos, parecidos, similares, en donde pueda identificarme plenamente, no sé ni lo que estoy sintiendo, ni lo que estoy escribiendo en estos momentos, solo quiero desahogarme, sacar todo lo que llevo acumulando desde ese día...
Desde ese maldito día en donde me condene, tanto a mi como a mi alma a seguir nadando entre tormentas, a llenarme las palabras de lágrimas, a asfixiarme con un nudo en la garganta cada vez que lo siento, pero ¿cómo acabar con esto?, ¿cómo acabar con lo que yo mismo empecé?, ¿cómo acabar con el sufrimiento sin hacerme daño ni hacerle daño a otros?, díganme, cómo puedo dejar el dolor de lado y seguir con mi vida sin tener que seguir con esto, con esto de auto engañándome, con esto de seguir fingiendo alguien que no soy ni quiero ser con tal de complacer a mis seres queridos, y se preguntaran ¿por que lo haces?, simple, no quiero juzgaciones, no quiero burlas, no quiero reproches, no quiero que hagan de mi vida un infierno de la que ya es, no quiero que me dejen de lado, no quiero dejar de sentir el amor y la calidez de una madre que me dio la vida pensando que para toda su vida iba a ser su niña, su princesa, su señorita, su hija...NO, mamá por favor escucha a tu hijo, al que no quiere usar vestidos, al que no le gusta la ropa femenina, al que no le gusta los tacones, el maquillaje, el pelo largo, POR FAVOR, me estoy ahogando y lo único que quieres es que sea una mujer cuando NO LO SOY!!!
Vivo en una constante pelea entre mi ansiedad, depresión, frustración, ansiedad social y crisis existencial que tus regaños, emojis sin razón no me ayudan!, sabes ¿por qué ya casi no te cuento nada? Por miedo, por miedo de lo que dirás, de cómo te comportaras, de los gestos que me demuestres, de tus ideologías antañas, de tu tono de voz, de todo, porque alguna vez me dijiste que era muy chico para saber lo que quería pero, ya tengo dieciséis años, ya casi diecisiete para el otro año, y esperas que sepa lo que quiero hasta ¿¡cuándo!?, hasta que tenga 30 o 40 años?!!, no, hasta tú misma te haz dado cuenta de la madurez que puedo llegar a tener más que un adulto...
Mamá déjame ser yo, déjame ser un hombre, un chico...
Déjame usar ropa de hombre
Déjame comportarme como uno
Déjame vestirme como uno
Simplemente déjame ser uno...
No por serlo dejare de ser su hijo, su pequeño, su príncipe, tal vez su orgullo...
Porque créame que al menos quiero pensar que por única vez en su vida, soy su orgullo y no su decepción...

𝑃𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑜𝑡𝑟𝑎 𝑝𝑖𝑒𝑙Donde viven las historias. Descúbrelo ahora