El amor de una madre

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Jale mi ahori desde el cuello y lo coloque en mi cabeza.Estaba serio,era un completo tonto por meter la pata,pero no puedo arrepentirme de esto.

-¿Te encuentras bien?-pregunto la niña con preocupación.

-Si,es solo que no me agrada el sol-la niña guardó silencio-Bueno vamos.

Salimos de la sombra y caminamos un poco,el ahori no era suficiente pero hasta el momento no me molesta.

Eso creía.

Sujetaba la mano de la niña con fuerza para que no se separara de mi,un intenso ardor se presentó en mi mano con la cual sujetaba a la niña.Un humo salía de mi mano,la niña se dió cuenta de esto y me tomo de mi ahori,al momento que me soltó cubri mi mano con la tela.

-(Huf,menos mal que se dió cuenta)-la niña tenía la mirada perdida en toda la gente.

Caminamos durante un largo rato,hasta que la niña me soltó y se abalanzó a una mujer,parecía que era su madre.La pequeña me señalo con una sonrisa,pero parece que la mujer estaba molesta.Ella se acercó a mi, levantó su brazo y solo sentí mi mejilla doler,la madre de la niña me había golpeado.

-¡No vuelvas a acercarte a mi hija,secuestrador!-la niña jalo el kimono de su madre.

-¡Mamá,el no hizo nada malo,fue mi culpa por perderme!-los intentos fueron inútiles ante su madre.

La niña junto a su madre se alejaron rápidamente,la niña me miro y me regaló una sonrisa de tristeza mientras se despedía con su mano.Imite a la niña ,despues de que desaparecieran entre la multitud me lleve una mano a mi mejilla,me dolía.Pero que podía hacer,si yo estuviera en la situación de la niña tal vez mi madre hubiese hecho lo mismo.
Me fui de el lugar para buscar alguna parte con sombra....

Habían pasado unas horas,el sol se estaba ocultando en las montañas y la gente volvía a sus casas a descansar,yo seguía en la sombra pero está vez detrás de un árbol.Me encontraba sentado con una mano en mi mejilla golpeada.Me descubrí mi mano con la que sujete a la niña y se encontraba de color carbón pero parecía que se regeneraba poco a poco.

-Hug-me queje-debo de esperar,parece que no aprecio mi vida.

El sol se oculto por completo,lo cual era mi señal para salir sin preocupaciones de que el sol me quemara.Mi muñeca y mi mano estaba de un color café oscuro,me estaba recuperando,pero debía de ser paciente.Bebi de mi calabaza para acelerar la regeneración,mi mano volvió a su estado original,me sentí más tranquilo.Comenze a caminar por el sendero del pueblo,totalmente solo pero creo que era mejor estar así por que nadie me tendría miedo y no tendría que esconderme.

-(Creo que podría acostumbrarme a esto)-pensé mientras observaba el cielo oscuro.

Unas luces iluminaban el camino,una casa fuera del poblado,una mujer derribo la puerta callendo al suelo con sangre en el rostro y con una mirada de miedo.
Rápidamente me acerque hasta que un hombre salió de la puerta,este tenía una vara delgada pero cortaba la piel como si se tratase de una hoja.
La mujer tenía en brazos a un bebé,lo cual me hizo reaccionar.

-¡¡Basta por favor!!-imploraba la mujer.

El saber que la mujer era brutalmente golpeada por la supuesta persona que debía de protejerla,me provocó náuseas.

-¡¡Hey tu!!-Grite con el ceño fruncido.

El hombre con fastidio me miro,mientras que si esposa guardó silencio.

-No te metas niño-me hablo el hombre-este no es tu problema,un estúpido niño como tú no entendería.

-Por favor cálmate y entremos a la casa-la mujer se levantó a duras penas para empezar a empujar a su esposo.

Pero este solo la volvió a tirar al suelo mientras se acercaba a mi amenazadoramente.Toleraria todo inclusive si me dijeran que soy una escoria pero tirar a la mujer eso es imperdonable.

-¿Que,no dirás palabra alguna?-el hombre levantó su mano con la rama para atacarme.

Lo cual consiguió,me cortó una parte de mi rostro,pero eso no fue suficiente para provocarme dolor alguno era más mi ira.

-¡¿Pero que?!-el hombre comenzó a golpearme repetidas veces por todos lados cortando mi ahori y mis brazos-¡¡Tu no eres normal!!.

Baje la mirada,tome mi guadaña con ambas manos y dispuesto a cortar la cabeza del hombre.

-Que gran observador eres,pero si...no soy cualquier niño estupido-con gran velocidad corte de su clavícula hasta su brazo para que se desangrara.

El hombre en el suelo solo dió un pequeño quejido.

-Ahora te pudriras en el infierno,tu si que eres un verdadero demonio-me coloque de rodillas frente a el mientras me miraba fijamente-te diré un pequeño secreto-me lleve una mano a mi mejilla-soy un demonio,pero se que no se lo contarás a nadie por que los muertos no hablan.

Me levanté y note que la mujer había quedado inconsciente,la cargue hasta el interior de su hogar y la recosté en algún lugar de la única habitación.Y observé a la mujer con múltiples heridas sangrantes.

-(Que bueno que no observo como termino esa escoria)-la tome de una de sus manos y está tenía múltiples rasguños y sicatrises.

Espere a que la mujer despertara.En ese momento su pequeño comenzó a llorar,sin pensarlo lo tome en brazos para que dejará dormir a su madre,después de arrullar lo deje el cuerpo de su marido en en las profundidades del bosque.

La luna comenzaba a bajar,era momento de irme de ahí pero la mujer despertó exaltada.

-¿Se encuentra bien?-la levanté de donde dormía.

-Si...-la mujer se tranquilizó un poco al ver que su esposo no estaba-¿Dónde está el?

-El se ha marchado ambos no tienen por qué temer-le regale una sonrisa.

-Muchas gracias y ...perdón por lo que te hizo-la mujer me tocó mis mejillas rasguñadas y sangrantes.

-No se preocupe,estoy bien pero usted es lo que me preocupa-la mire de arriba a abajo.

-Por mi no te preocupes-ella comenzó a abrazar a su bebe con amor.

-Pero esas heridas dejarán sicatrises horribles-sus manos,las manos de una madre dañada por la persona que seguramente juro cuidar de ella.

-Veo que tu ropa está rota-ella señalo mi ahori-como muestra de mi gratitud lo enmendare.

Ella me quito mi ahori y con hilo y aguja delicadamente lo cerro de aquellos cortes que hizo ese hombre.

-¡¡Listo!!-ella me mostro el resultado y tenía muy buenas habilidades.

-Muchas gracias-me coloque el ahori y felizmente me levanté y tome mi guadaña.

-¿No te quedarás a dormir?,sigue siendo de noche sería peligroso, además si llevas algo tan pesado-señalo mi guadaña.

-No se preocupe,estaré bien-me coloque mis cosas y me acerque a la salida-me debería de sentir culpable en dejarla en este estado.

-Estaré bien,espero que llegues con bien a tu destino-me despedí de la mujer.

En el sendero comencé a pensar que mi madre era así con nosotros,nos cuidaba con todo su ser.Pero me siento triste de solo pensar en como ella protejia a su bebe con todo su cuerpo con tal de que el no recibiera ningún daño.
Unas lágrimas salieron de mis ojos,al recordar a mi madre.

Pero seguí adelante por que se que ella está  acompañándome.

El cazador de hieloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora