Camille.
¿Qué carajos fui a hacer? Siento que mi cuerpo cosquillea y como una sensación parecida a la adrenalina me recorre al leer su mensaje.
Dudo en que responder y al final decido responder algo que no va con el tema.
¿Cómo conseguiste mi número?
La respuesta no tarda en llegar, logro ver el mensaje sin abrir el chat.
Número desconocido:
Preguntárselo a tu amiga.
La primera persona que se mi viene a la cabeza es Mapi y suelto un par de profanidades en su nombre.
Recuerdo que ese era mi propósito, encontrarla y salir con ella directo a casa.
Camino por la pista de baile, hay personas bailando al ritmo de la música y riendo como locos.
Reconozco a la chica de cabello rubio que está sentada en el bar. Debería sorprenderme que este coqueteando con el chico del barman, pero no sucede.
Me acerco rápidamente a ella y sin olvidar lo que hizo, observó cómo le dedica miraditas, revoloteando sus pestañas. Miró al tipo y este realmente y no está mal, es muy guapo y tiene una sonrisa linda, ella sonríe y juguetea con su cabello mientras habla con él con una vocecita chillona.
— María del pilar Lindley Bisset — pronunció irritada, ella voltea rápidamente, se da cuenta que soy yo y se vuelve a voltear escondiendo su rostro.
— Juro que borraré la foto ahora mismo — Mapi habla rápido y no logro comprender de que está hablando.
—¿Qué dices? — la miro horrorizada y ella se calla inmediatamente.
— ¿De qué hablas tú? — se voltea para dar la cara y me mira confundida.
— Yo solo quería saber ¿cuándo y por qué le diste mi número a Caleb? — al decir eso ella suelta aire pesado relajando sus hombros. Sé que no me va a gustar los siguiente.
— Explícame ¿qué hiciste ahora Mapi? — me doy cuenta que el chico con el que coqueteaba miraba atentamente a nuestra discusión y ella se incomoda.
— Mejor vamos a seguir con esta encantadora charla a otro lugar — murmura apenada, se levanta y se tambalea. Mira al chico con una sonrisa picaronq y luego me mira feo.
Alguien esta ebria.
Salimos al porche, mientras esperamos un taxi que pidió Mapi, ya que no puede manejar teniendo alcohol en su sistema y yo aun no aprendí a manejar. Decido continuar con la conversación.
— ¿De qué foto hablas?
— A tu pregunta anterior, digamos que el día de la bienvenida en su casa, el me pidió tu número, después de que te fueras a tu casa — las palabras salen con nerviosismo de sus labios.
— ¿El te lo pidió? — el hecho que Caleb le haya pedido mi número, suena para nada creíble.
— O... pueda ser que yo se lo haya dado, no importa. El orden de los productos, no altera el resultado — fija su mirada en la brea — espera, creo que lo dije mal ¿no? — se ríe sola — creo que estoy ebria — me mira y se vuelve a reír.
Ya decía que era muy irreal que él le pidiera mi número. Olvidó ese tema y ahora me paso a la foto de la que Mapi habla.
Ayudo a Mapi para sentarnos en la vereda mientras esperamos.
— ¿Qué hay de la foto? — ella juega con los anillos de sus dedos y se muerde el labio.
— Veras, yo como buena amiga, regrese a buscarte luego de deshacerme del chico de la ronda, pero resulta que la señorita — le da énfasis al señorita y suelta una carcajada y se desconcentra acusándome con su dedo.
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STAY WITH ME
Roman pour AdolescentsQue Camille haya aceptado aquella propuesta de vida, cambia muchas cosas . Que Caleb haya decidido adentrarse en su vida. También cambian muchas cosas. ¿Caleb acaso no dijiste que cada acto tiene su consecuencia? En realidad creo que ambos deben apr...
