Capítulo 3

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Tres meses después de aquella fiesta, los rumores invadieron todos los medios de comunicación, la noticia que circulaba sobre todo por Gran Bretaña era que Raquel y yo habíamos terminado nuestra relación, y era cierto.

Bastó con solo unos minutos al ver a Adriana, para entender de que, aunque hiciera todo lo posible, no podría olvidarme de ella, la seguía amando y no era justo para Raquel aquella situación. Aunque traté de que nuestro rompimiento fuera lo más cordial posible, ya que ella era una chica maravillosa, por obvias razones se fracturó más de lo que quería, claro que no le dije la verdadera razón por la que terminábamos, pero sabía que era lo correcto.

Todavía no sabía qué hacer con Adriana, aunque al principio había pensado en buscarla lo más pronto posible después de romper con Raquel, creía que no era lo conveniente, aparte de que mi mente en ese momento estaba invadida por muchas preguntas sin respuestas, dudas y sobre todo miedo. Pensé que primero tenía que aclarar mis pensamientos, por el bien de todos.

Pasé varios meses solo, me dedicaba a realizar mis actividades como patrón de diversas organizaciones que me correspondían como príncipe, era como mi trabajo en el mundo de la realeza. Muchas veces me recorrió por la mente buscar a Adriana, había días en que me entraban unas ansias inmensas de hacerlo, de manejar hasta Cambridge, sin embargo, ¿qué haría llegando ahí? ¿y si ella no quería saber nada de mí? No podía aparecer como si nada hubiera pasado, tenía que acercarme poco a poco a ella y ver cómo reaccionaba, a pesar de ello no sabía cuál debía ser el primer paso.

Una noche que me encontraba en mi habitación, saqué todas las fotografías que nos habíamos tomado, así como todas las cartas que ella me había escrito, éramos tan felices al principio, ¿cómo pude arruinar todo? En esa época de mi vida era común que yo echara todo a perder, era demasiado joven como para pensar en lo que hacía, ahora que estaba un poco más grande y maduro lo entendía completamente.

De mi estéreo se reprodujo la canción de Chasing Cars del grupo Snow Patrol, me quedé pensativo un momento mientras ponía atención a las letras de aquella canción.


"We'll do it all

Everything

On our own..."


Una lágrima resbaló por mi mejilla, odiaba que una canción me sacara todo lo que llevaba por dentro, Adriana había sido culpable de enseñarme a expresar con la música lo que no puedes decir por ti mismo.


"... If I lay here

If I just lay here

Would you lie with me and just forget the world? ..."


Entonces supe qué hacer, tomé mi celular y busqué la canción, planeaba mandársela por mensaje, cuando estuve solo al paso de enviarla, me detuve.


"... Forget what we're told

Before we get too old

Show me a garden that's bursting into life..."


Con cada segundo que me ponía a pensar si enviarlo o no, me arrepentía de hacerlo, por eso con los ojos cerrados y con un solo movimiento lo envié y alejé lo más que podía el celular para no borrar aquel mensaje.


"... All that I am

All that I ever was

Is here in your perfect eyes, they're all I can see..."


Lo hecho, hecho estaba. Guardé el celular en un cajón del buró que estaba a un lado de mi cama y me acosté, no esperaba que ella lo viera, ni mucho menos que me contestara, por lo menos ya había dado el primer paso.


"... I don't know where

Confused about how as well

Just know that these things will never change for us at all..."


No supe hasta qué hora me quedé dormido, dejé que el destino y el tiempo hicieran su parte del trabajo, esperaría hasta la mañana siguiente para conocer el resultado.

ReaparecerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora