Extraños sucesos parte 2.
—Ginebra ¿te encuentras bien? — Observo la silueta de mi padre acercarse hacia mí lentamente y lo regaño internamente puesto que si hubiese aparecido minutos antes me habría evitado el escándalo.
—Sí, era solo un cuervo—Un cuervo aterrador— pienso. Estaba sumamente convencida de que me estaba observando.
Las risas de Richard no se hicieron esperar.
—No sabía que seguías siendo una niña gallina— me dice. Y la verdad, tiene razón. No he dejado de serlo.
El mundo del cine siempre había sido mi pasatiempo favorito. Podría estar viendo película tras película sea del género que fuera sin aburrirme, excepto por supuesto, las de terror. No tenía problemas con los thrillers. De verdad que no. Podría ver Saw a las 12 de la noche sin ningún problema en mi patio. Pero ¿el conjuro? ¿La monja? ¿Anabelle? No, gracias. Estaría firmando una sentencia directa, no dormiría en semanas.
Elevo los ojos al cielo e ignoro su comentario. Que lo siga siendo no le da derecho a recordármelo. Entonces rememoro la razón por la que lo estaba buscando y empiezo a comentarle mi maravilloso día, de mi nueva amiga y de mi posible nuevo trabajo.
Por supuesto, obviando el altercado del sótano.
— ¡Eso es maravilloso hija! Y Lori es una excelente chica. Me alegro que se lleven bien.
Como si la hubiese invocado, la susodicha arrastra los pies hasta nosotros con una despampanante sonrisa, como esas que le haces a tu madre cuando quieres que te compre la baratija que te llamo la atención en el súper. Definitivamente algo tramaba.
—Señor Colligan ¿Cómo está? Qué bueno que lo encuentro. Me preguntaba si Ginebra tendría tiempo mañana para dar una vuelta por la ciudad, conmigo.
¿Y eso era todo? Podría jurar que tenía unas intenciones más fuertes que el simple hecho de llevarme a pasear o quizás solo eran ideas mías.
O quizá no lo eran.
Al minuto que mi padre asintió efervescentemente, Lori emitió un grito al cielo y me sostuvo de las muñecas obligándome a dar saltitos con ella. Su acto podría haber sido totalmente inocente si en el transcurso de su simulado festejo no me hubiese dicho aquellas palabras al oído.
—No creas que no te vi saliendo del sótano con Daian — me susurra y mi rostro automáticamente adquiere un rojo vivo.
—No es lo que piensas — me apresuro a explicar, pero ella ya no me escucha. El rubor de mis mejillas le fue respuesta suficiente.
Lori empieza a reír a carcajadas mientras mi padre la observa ceñudo como si ella y yo tuviésemos un chiste secreto que nadie más entendería.
—Nos vemos Ginebra— me dice la pelirroja y se aleja todavía entre risas mientras me deja a mí con la mirada perdida de Richard.
—Adolescentes, quien las entiende — comento y rápidamente cambio a otro tema de conversación.
El resto de la tarde se desarrollo de manera tranquila. El atardecer en Anglesey era hermoso desde 700 millas en el cielo, pero definitivamente era más hermoso a la altura del mar. El camino de vuelta a casa se había transformado en un verdadero espectáculo visual. No había vuelto a tener visiones extrañas y antes de salir, no me había topado con ningún chico de las ventanas. Esperaba que lo que sea que planeara Lori mañana, no lo involucrara. Pero algo me decía que no podía estas más que equivocada.
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Dejavú PAUSADA
Fantasia[ACTUALIZACIONES SEMANALES] Un trágico pasado que lo destruyó todo, Un presente para volver a intentarlo, ¿Podrá el futuro ésta vez ser feliz? "Un paso en falso significaba la muerte, pero a veces se necesita más que una antigua profecía para romper...
