Capítulo 17: Frozen

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Merida caminaba en dirección a su casa con la mirada fija en el suelo, mientras sus manos se encontraban dentro de su gabardina, tratando de hacerlas entrar en calor.

Los días cada vez eran mas fríos, pronto darían comienzo las vacaciones de invierno. Había echo planes con Rapunzel, pero aún no se dignaba a verla.

Sabe muy bien que estaba siendo algo cobarde, lo cual no es muy propio de ella. Aun así, se sentía dolida. Porque si Rapunzel ya sabia quien era desde mucho antes de conocerse.

¿Entonces su amistad en algún momento fue verdadera o solo fue el deber que tenia con la princesa a quien servia?

No lo sabia y le daba miedo saber la respuesta.

Además de que también se sentía culpable de saber que la rubia había tenido que cargar con todo eso por mucho tiempo, mientras ella vivió feliz en su propia burbuja.

Ahora entendía su comportamiento de esos últimos días. Y no solo eso, a veces cuando eran niñas, su amiga se sumergía mucho en sus pensamientos, llegando al punto de llorar de repente sin ninguna explicación. Su constante pánico, las veces que no podía dormir, su necesidad de siempre estar cerca de Merida. Todo eso y mas, comenzaron a tener sentido y eso solo hizo que la pelirroja se sintiera mucho peor.

Detestaba eso.

Detestaba sentirse tan débil.

Tan débil que no pudo cuidar a Rapunzel cuando ella tuvo que guardarse el dolor solo para protegerla.

Necesitaba un cambio de aire, tratar de distraerse un poco, o sino iba a seguir dándole vueltas al asunto. Por lo que se desvío de su camino a casa para ir a uno de sus lugares favoritos cuando era mas pequeña.

El Arcade.

Estaba algo pasado de moda, a parte de necesitar unas cuantos arreglitos, pero seguía estando lleno de gente como siempre. Unas cuantas sesiones de Demon Hunters le harían sentir mejor, además de descargar todo su enojo.

Para su mala suerte, este ya estaba ocupado y nada mas por un chico de cabello blanco que acababa de perder, estrellando su cabeza contra los comandos.

—¿Es en serio?—dice la chica sin poder creer lo irónica que podía ser la vida

—¿Merida?—el peliblanco se reincorpora al notar la presencia de la pelirroja—. Diría que esto es una gran coincidencia, pero supongo que eso no existe para nosotros

—Es bueno volver a verte Jack

Los dos se quedan en silencio sin saber que mas decir. Si las cosas ya de por si eran raras, el echo de enterarse que de algún modo eran o fueron hermanos, no ayudaba mucho.

—No puedo creerlo—dice con una pequeña sonrisa escapando de sus labios

—¿Que cosa?—pregunta sin entender que le causaba risa

—Primero me encuentro con Rapunzel y ahora tu

—¿Hablaste con ella?—no pudo ocultar su interés por saber mas de la rubia

—Si, hace unos días. Sabes, deberían hablar ustedes dos, ella no esta muy bien que digamos

Merida aparta la mirada, meditando las palabras de Jack, hasta que se acerca a el para tomar su lugar frente a la consola de mandos, dando inicio al juego, el chico simplemente se hace a un lado viéndola jugar.

—Yo también quiero hablar con ella, pero-

—¿Pero que?

—Pero he estado pensando sobre todo esto. Ya sabes, de los dioses, las reencarnaciones y el que tu y yo-

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⏰ Última actualización: May 22, 2023 ⏰

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