Salgo para buscar a la cabeza de brócoli, viendo que los de mi manada ya están instalados y algunos lobos corren por aquí y por allá. Un niño que viene corriendo con rostro triste se tropieza conmigo, levanta su dulce y cristalizada mirada con algo de temor, pudiendo reconocerlo como parte de mi manada
- Disculpe - susurra mordiendo sus labios - No me haga nada - pide rompiendo mi corazón. Me pongo sobre mis rodillas para estar a su altura
- No te preocupes pequeño, aquí nadie te hará daño - aseguró tratando de tocarlo pero se echa para atrás.
- Tengo miedo - confiesa. Suspiro y sonrió para volver acercarme, esta vez me deja.
- ¿Te confieso algo? - el analiza mi rostro por un momento pero asiente con esa mirada que un niño de 7 años no debería tener - Yo también tengo miedo - veo como su rostro se contrae en asombró y alza su mano a mi rostro - pero aquí estaremos seguros, podremos prepararnos, entrenar y volver a salir para reconstruir nuestra manada
- ¿Estará mi hermano?- su pregunta me saca de órbita, sus ojitos se vuelven a cristalizar - no regreso con nosotros - dice.
Su mano todavía en mi mejilla se empieza a caer pero pongo la mía encima y la mantengo así.
- Tu hermano es un gran lobo, hizo mucho para protegerte y a la manada - digo tratando de encontrar las palabras - estoy segura que algún día podrás verlo. Te prometo que vamos a terminar lo que tu hermano empiezo - aseguró
- ¿Vamos a luchar?- pregunta absorbiendo su nariz, llevo mis manos a sus mejillas rosados y limpio sus lágrimas.
- Así es. Y vamos a ganar como él - digo tan seguro que el niño asiente y me regala una sonrisa - se fuerte campeón - sorpresivamente sus brazos rodean mi cuello y esconde su rostro en mi hombro, sonrió devolviendo su abrazo
- Gracias Srt. Lydia - dice al separarse. No se como supo mi nombre pero no pregunto - Soy Kale
- Es un gran placer conocerte Kale. Mañana practicarás conmigo ¿Te parece?- el asiente entusiasmado.
Me levanto sacudiendo el vestido ahora sucio, justo cuando me doy cuenta de la presencia de la mujer atrás de Kale. Ella sonríe y se acerca
- Mama - dice Kale abrazando a la señora - Lydia me va a enseñar a defenderme, como Lucas - le dice, la mujer tiene una mirada triste pero un pequeño brillo crece en ellos.
- Eso es genial pequeño - le dice viéndolo - es tarde, vamos a descansar con tu hermana. Despiste - dice su madre.
- Hasta luego Lydia - me da un último abrazo para agarrar la mano de su madre.
- Gracias - articula la joven mujer para alejarse con Kale hasta una cabaña. La luna Lucero se acerca con una gran sonrisa
- Tu y tu hermana tienen muy buen corazón - comenta.
- Como no tenerlo si existen cositas como Kale - respondo - estaba buscando a Minerva.
- Ahora está con uno de los guerreros de tu manada pero dice que arregles todo para ir al lago - dice.
- OK, las espero aquí - digo.
Lucero me hace una señal de ok y me alejo para buscar mis cosas. Agarro jabón una camisa de las de Eros y la parte de abajo de la ropa para ejercicio para salir y regresar al punto donde las espero, el cabello de la pelo verde se ve a la distancia correr hasta que ella llega a mi.
- Bien vamos - dice entrecortada, mientras respira agitada.
- Lucero ¿no ira?- la nombrada sale de la nada y se une a nosotras, Minerva la señala y se endereza.
ESTÁS LEYENDO
Mi Mate es menor
FantasyLa diosa luna está loca ¡Loca! No sólo le dio una difícil pareja a mi hermano mayor y lo convirtió en un Luno, no le bastó tampoco con mi mejor amiga. Ahora resulta que quiere hacerme sufrir a mi también. Pues no elegimos quien va a ser nuestra otr...
