El sol se va escondiendo por las copas de los árboles, todo en la manada se siente agitado y en alerta. Hace varias horas los alfas se encerraron hablar, mientras los demás seguíamos en entrenamiento.
- Muerta - gruñe Eros reteniendo mi cuello de modo que si pudiera lo tuerce y me parte esté. Él me suelta para ponerse frente a mí - ¿Qué te pasa?
- Yo solo pensaba - digo sin enfocar mi vista en él.
- Escucha, se que todo esto se volvió difícil y estoy aterrado en lo que vaya a pasar, no hemos sabido nada de nuestros padres y no sabemos exactamente quien nos quiere matar pero debemos tener la mente enfocada, si queremos ganar la guerra - fijo mi mirada en sus ojos que no muestran reflejo de nada pero se que sus palabras son sinceras.
Ni siquiera le había preguntado como se sentía por la desaparición de sus padres.
- Es cierto. Yo estaré enfocada, lo prometo - le sonrió sin mostrar los dientes.
- Esto es tan extraño - murmura viendo algo a mis espaldas - En un mes cumplo 19 - cambia de tema. Mi cara cambia drásticamente
-¿Que día? - pregunto con emoción
- El 19. Mi cumpleaños de oro o algo asi - dice volviendo a mirarme - Todo un muchacho grande - - me muerdo el labio divertida.
- Eso si que me interesa - bromeó un poco.
- Solo quiero que si lleguemos hasta esa fecha - pausa - todos
- Eros, no puedo prometer eso, mejor dicho no puedo prometer nada que no sea seguro pero solo quiero que sepas que daré batalla y joder enserio quiero que esto dure - nos señalo, suspiro antes de seguir - pondré todo de mí.
Agarro sus mejillas entre mis manos y lo miro con todo los sentimientos de Cora y míos hacia él.
- Para tener una vida juntos. Te quiero - me atrevo a confesar. El rubio sonríe y asiente - tus padres estarán bien, ya lo veras
- Lo sé - habla por fin - ellos nos han preparado para esto, estoy listo y me importas - finaliza tomando mis manos de su rostro - quiero vivir en Roma.
- Bueno, dejaremos el plan listo para ir haya después - aseguró.
- Me parece genial - me da un leve pico para dejar mis manos a cada lado de mi cuerpo.
- Eros, Sedrik quiere que vayas - pide Simon llegando a nosotros.
- Voy - se aleja sin mirarme.
Mi corazón late rápido y solo me queda esperar a que todo salga bien y mi chico me diga que me quiere pronto, por ahora poco a poco.
- Lydia - Simon llama mi atención - deberías darte un baño, hueles a perro sudado - ruedo los ojos y lo enfrentó.
- No es gracioso Si-Si, tu también eres un perro - le doy palmaditas a su cabeza antes de correr hasta donde las chicas están.
- Iremos al lago, ¿Vienes? - Debbie me pregunta
- Si ya las alcanzo, buscaré ropa - les aviso.
- Bien, no tardes - grita Minerva.
Voy hasta mi cabaña para buscar una muda más cómoda, rebusco y cojo una camisa de Eros junto a un pantalón para hacer ejercicio, agarro la toalla y salgo de la cabaña.
Al cerrar la puerta algo hace vibrar toda la tierra, las nubes pasan rápido cambiando el clima por uno más frío. Frunzo el ceño y parece que no fui la única en notarlo, los Alfas y Betas salen para ver lo que pasa.
El viento se vuelve fuerte y otra sacudida se hace sentir. Suelto las prendas y corro hasta donde están las chicas, en el camino veo el lago más movido que de costumbre y algo turbio se torna en el agua.
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Mi Mate es menor
FantasyLa diosa luna está loca ¡Loca! No sólo le dio una difícil pareja a mi hermano mayor y lo convirtió en un Luno, no le bastó tampoco con mi mejor amiga. Ahora resulta que quiere hacerme sufrir a mi también. Pues no elegimos quien va a ser nuestra otr...
