capítulo II

20 4 0
                                        

Papá, por favor no me hagas más daño, suéltame

Cállate maldita mocosa, tu madre me debe mucho así que contigo me cobraré todo

Por favor que alguien me ayude, Kate, Sam vengan por mi

Aquí nadie te oye, jamás podrás escapar de mi

Veo como aquel hombre asqueroso toma mis piernas y las abre, puedo sentir su respiración cerca de mi intimidad, se baja los pantalones y su dura y asquerosa cosa la posa sobre mi entrada

No, por favor, no......

es otro maldito sueño como suelo tenerlos desde hace siete malditos años, puede haber escapado de aquella pesadilla pero aún me atormenta, despierto bañada en sudor y con mi corazón queriendo escapar de mi cuerpo

- es solo un sueño- tratándome de convencer a mi misma- no puede hacer daño

Tomo una almohada y me coloco en la esquina de mi pequeña cama, comienzo a llorar tratando de sacar todo el dolor que tengo dentro, ese dolor que jamás se va

- cuando podre dormir sin que ese hombre este en mis pensamientos

Abrazo fuertemente la almohada y me acuesto en posición fetal tratando de calmar mi mente, callendo así en un profundo sueño.

A la mañana siguiente unos rayos de sol atraviesan mi ventana y tocan mi rostro, el despertador comenzar a sonar, pero mi cuerpo esta cansado por la pesadilla de anoche, me levanto perezosamente y me dirijo al baño a lavar mi cuerpo a conciencia tratando de quitar de mi cuerpo las manos de aquella bestia.

- como quisiera que todo esto terminara, mi vida esta arruinada ese maldito bastardo jamás se irá asta que....

salgo de la ducha y camino hacia el espejo, puedo ver mi reflejo en el, tocó mi cara mis labios, mi pelo, todo le pertenece a el, si el, de coraje tomo un vaso y lo azotó contra el vidrio quebrandolo en mil pedazos.

- por qué- sollozando- por que aún sigues atormentandome- sorviendo la nariz- la única solución es morir así estaré en paz.

Tome un trazo de vidrio que quedó sobre el lavabo y lo coloco sobre mi muñeca izquierda, lo presionó y comiendo a ver la piel romperse poco a poco pero el timbre del teléfono me interrumpe lo que pensaba hacer .

- Hola

[Hola, hija puedes venir a casa]

-Claro Kate pero que sucede?

[Nada en especial, solo necesito que vengas]

- está bien, voy para allá

[Te quiero Tamara aquí te espero]

-Yo también madre

En mis garganta se formó un enorme nudo, no podía aún procesar todo lo que estaba apunto de hacer, me deje caer sobre el piso y abrace mis rodillas llorando tratando de sacar todo el dolor que tengo dentro.
Después de unos minutos limpie mis ojos con mi mano, me levanté y lave mi rostro, aún tengo los ojos rojos e inchados y comienzo a vestirme. Después de unos minutos y algo de maquillaje partir hacia la casa de la que por decisión es mi madre. No supe cómo pero llegué y me encontré con ella esperando en el umbral de la puerta.

- hola tamy, por qué tardaste tanto?

- perdón es que...cuando llamaste aún estaba en la ducha- dijo sonriendo

- está bien pasemos necesito mostrarte algo

Tomo mi muñeca y una punzada de dolor llegó a ella lo que provocó que hiciera una mueca de dolor

- que sucede, tamara- tomando mi muñeca para ver lo que sucedia- por qué...que fue lo que trataba de hacer?

- yo...yo lo siento- retire mi de su agarre- no sé que me paso....pero jamás lo volveré a hacer

- has tenido pesadillas de nuevo verdad?- dijo tocando mi mejilla

- si...volvieron...es como si el siguiera presente

- debemos volver a la terapia, no fue buena idea que la dejaras

- si...lo sé

- ven, ahora vallamos a curar esa herida

Llegamos a la cocina donde tiene el botiquín sus manos limpiaban mi herida con tal amor que mis ojos se llenaron de lágrimas no de dolor si no de alegria, nostalgia imaginaba que así sería mi madre, deseaba tanto poder conocerla.

- que te sucede Tamy ?

-no...n..nada Kate solo que- mis lágrimas comenzaron a resbalar por mis mejillas

-tranquila desahógate, sé que a pesar de los años que han pasado aún siguen presente esos horribles recuerdos, pero ten en mente que yo siempre te apoyaré y estaré para ti

- gracias...gracias Kate eres una buena persona- sorbiendo mi nariz

Ella me abrazó y golpeaba mi espalda levemente tratando de calmarme, era lo más cercano a una madre, ella la que me rescató cuando no sabía que hacer.

- sabes, eres como la hija que nunca tuve, siempre quise tener una niña pero la vida solo me mandó varones así que desde que te ví supe que tenía que protegerte- dijo con lágrimas en los ojos- pero ahora vamos a la sala abriremos más tarde el local

Antes de que me soltará la abrace fuertemente y me inhunde de ese amor de madre que ella me brindaba

- gracias- sollozando

- no agradezcas, hija- limpiándose las lagrimas- ahora vamos que quiero mostrarte algo

Me tomo de la mano y caminamos a la sala donde se encontraba Sam y Samuel, el es uno de mi mejor amigo aunque él siempre ha tratado de conquistarme, había un gran cártel con el lema "Feliz cumpleaños"

- que...que es esto?- pregunté sorprendida

- pues como lo dice ahí, hoy es tu cumpleaños, sé que no te gusta festejarlo pero no podía dejarlo pasar desapercibido

- u..ustedes....no sé que decirles

- no digas nada amiga- musitó Sam- es tu día disfrútalo a lo grande no todos los días cumple 24 años

- gracias

- hola- dijo Samuel- hace tiempo que no te veía pero te traje esto

El saco una pequeña caja envuelta en un papel brillante con un pequeño moño rojo

-abrelo- poniendo  la cajita en mi mano- lo compre especialmente para ti

Solo pude darle las gracias y levanté poco a poco la tapa dejando al descubierto una pequeña cadena con un dije en forma de alas

-g..gracias es precioso

- de nada, las alas significan que puedes volar y ser libre

- espero que así sea deseo poder ser libre...

Libre de mis malditos recuerdos que me atormentan día y noche

-permiteme colocartelo- dijo sonriendo

Pasó sus manos por mi cuello,me quitó el cabello que impedía ponerme la cadena, pude sentir su nerviosismo, pero solo me quedé callada, sabía que él me amaba pero yo no le correspondía, todo mi pasado me lo impedía

- te queda precioso Tamara, espero que te haya gustado

- por supuesto Samuel- le sonreí levemente

Kate puso algunas canciones para ambientar la casa, e incluso compro un enorme pastel con mi nombre grabado. Espero que pronto olvide todo lo ocurrido y que recuerdos así llenen mi mente. 


















Mi Pasado Obscuro Donde viven las historias. Descúbrelo ahora