Cuando Kayla Vendi llega al internado se convierte en la anormalidad. Una chica sin poderes o eso piensan.
El Internado Murdor es muy diferente a lo que ella pensaba; tratando encajar no se dará cuenta del mal que amenaza al Internado.
Elige bando;...
Oliver ya llevaba una semana en su casa, el palacio real. Cuando su padre le había comunicado, que su madre estaba enferma, él y su hermana habían ido corriendo a verla. Su hermana al verla tan indefensa tumbada en la cama, había obligado llamar al médico real a pesar de las negaciones de su madre. Al final todo había sido un susto, la reina Abigail simplemente había cogido un resfriado, pero Oliver y Harley habían decidido quedarse hasta que la reina se recuperara.
Oliver estaba dando una vuelta por los jardines con su padre y observo que cantidad de soldados se encontraban rodeando las verjas del palacio, vigilando el jardín. Su padre al ver como miraba a los soldados le dijo: -Estamos en peligro, hijo mio.-Le sonrió triste-Todos estamos en peligro. -¿Por qué?-preguntó Oliver. -Y por eso vamos a abrir nuestras puertas al internado- dijo ignorando la pregunta de Oliver.- La semana que viene todos los alumnos vendrán a estudiar aquí. Oliver asintió -Aja-de pronto asimiló lo que había dicho su padre-Un momento, ¿qué? Su padre se carcajeo. -La semana que viene tus compañeros del internado estudiaran aquí. -Pero papá...-comenzó a decir Oliver. -El palacio es muy grande - comenzó a explicar el rey- y además, las puertas del palacio siempre están abiertas a quienes lo necesitan. Oliver y el rey se habían parado al llegar a las puertas del palacio. -Eso...-replicó Oliver- O... Los rumores son verdad y Deisor ha vuelto. -Oliver- regaño su padre. -No, papá- replicó Oliver- ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué no me lo quieres contar? El rey bufó molesto. -Oliver lo hago por tu bien. Hay cosas que todavía no puedes saber. El rey empezó a subir una de las escaleras que llevaban al segundo piso. -¡¿Desde cuándo, papá?!-grito Oliver. El rey se paró en lo alto de la escalera. -¿Desde cuándo, qué?-preguntó el rey. -¡¿Desde cuándo nos guardamos secretos?!- le gritó Oliver. Y dicho eso se fue. Kayla se encontraba en una de las salas de entrenamiento del internado con la señora Murdor, entrenando. -Sigo sin saber porque estamos aquí- bufó Kayla. Melissa rio. -Por cuarta vez Kayla.-la explicó- Estamos aquí para descubrir tus poderes. Kayla puso los ojos en blanco. -De verdad,. sigo sin saber cómo tienes esperanza. Melissa rio. -¡Lo estoy diciendo enserio!- se frustró Kayla. Melissa volvió a reír. -Vale, vamos a ver.-comenzó a explicar Melissa- Vamos a probar si tu don es el aire. Agarró por los hombros a Kayla y la llevó al centro de la sala. Invocó algunos balones y aparecieron en la sala en puntos estratégicos. Kayla la miró curiosa. -Cierra los ojos - Kayla cerró los ojos. -Imagínate, que tienes 6 brazos. Kayla se lo imaginó. -Vale, ahora imagina qué coges los balones- siguió explicando-¿Ya lo has imaginado? -Si-contestó Kayla. -Muy bien- siguió comentando Melissa-Ahora haz los brazos invisibles y ya estaría. Kayla se lo imaginó todo y cuando acabó miró si había funcionado. Nada. Kayla bufó frustrada Después de tres horas intentando descubrir sus poderes, Kayla ya había tirado la toalla -¿Cómo puedes seguir pensando que tengo poderes?-se frustró Kayla. Pero la señora Murdor estaba muy concentrada. -¿Hola?¿Me estas escuchando? Melissa la miro. -Sigo pensando que tienes poderes-contestó Melissa-Pero lo que creo no es que hay que descubrirlos, creo que hay que provocarlos. Kayla la miró confusa. -¿Y cómo hacemos eso?-preguntó -Poniéndote aprueba- contesto Melissa.