Emociones, sentimientos, versos...
La tinta mancha mis manos, no paro.
La pluma se mueve, por si sola, pareciese como si tuviera vida propia entre mis dedos.
Plasmando todo de mí, en cada trazo, en cada letra que escribo, palabra por palabra, verso y verso que poco a poco toman forma más allá de mi cuerpo...
Derrepente, lo interrumpo.
Todo fue blanco por unos segundos, el temor creció, el que siempre he tenido.
Inspiro un par de veces, me tranquilizo.
Miro la pluma en la palma de mi mano, la suciedad de mis brazos y lo que sea que haya hecho.
¿Cómo pasó esto? ¿En qué momento sucedió?
No tenía ni la menor idea, cuando menos lo esperaba, ya estaba en frente con las hojas a un lado.
Fuese lo que fuese, sea lo que sea, no es bueno ¿Acaso perder la razón lo es?
Me levanto y tomo la hoja con letras sin forma, que no entendía, la iba a tirar pero, paré en seco, mi cuerpo se detuvo.
Como no pude desaserme de ella, la guardé en un cajón para olvidarlo.
Mientras los días y años pasaban, me di cuenta de algo...
Algo me faltaba, ese no sé qué que se me escurria, el vacío que estrujaba mi pecho crecía. Sin embargo, hubo un momento, un lugar. Ese día en concreto, cuando eso ocurrió, la opresión desapareció.
Luego, cuando regresé a la normalidad, nuevamente volvió.
¿Qué se me escapó?
Busco entre mis memorias, los recuerdos pasados, la pasión oscilante del momento.
No la sabía sacar de mis adentros.
Escarbo hondo, más hondo ¡Mucho más hondo! Y por fin, veo luz en el fondo.
Encuentro el fragmento que se había perdido, olvidado, fugado.
¡Ahí estaba la respuesta! Aquella que se resistió, todo este tiempo.
La hoja arrugada y maltrecha, la tengo, la leo, otra vez y aún, sigo sin comprenderlo...
¿Había tanta profundidad en mi cabeza? Me ahogué entre un mar de pensamientos...
Yo quería tocarlos, alcanzarlos... Los que antes no podía, los que no puedo.
Los que nunca se mostraron por no ver el como.
Nunca antes me arriesgué tanto, espero y valiera la pena. Tampoco, nunca antes había estado interesada.
¡Es que la tengo delante, maldita sea!
Entonces, ¿Por qué no lo consigo?
Por más que estire mi brazo, por más que toque las letras...
¿Será esto es lo que andaba anhelando?
Espera, ¿Yo deseaba algo?
Mi mente se empieza nublar de nuevo, el sentir me abruma, llena y domina...
Vuelvo a aquella mesa, me siento en la misma silla, tomo la ya vieja pluma que tenía abandonada, extiendo la hoja y las equinas dobladas.
Lo recuerdo.
La punta de la pluma sobre el papel, su olor, la tinta que goteaba, el sonido, mis manos temblorosas, manchadas...
¿Estaba preprada?
No, no más dudas, no más miedos sin sentido, no más excusas hacia mis excusas.
Simplemente, mi pensar se apaga, les permito salir, les doy libertad.
Se desbordan mis emociones, mis ojos se cierran, me dejo llevar.
Influenciada por lo que no puedo controlar, solo sé que lo estoy haciendo, mi arte, mi forma de expresar...
En los tiempos en los que no pude describirlos, ya entendí el porqué.
No era la forma correcta, mi forma correcta de transmitir, de confesar.
Aprendí que existen muchas formas, muy diferentes, únicas a su manera, de hacerlo.
Al fin, terminé lo que comencé sin siquiera saberlo.
Quice ponerle un nombre y se me ocurrió el título perfecto, para mí, claro.
Lo llamé "Versos a Tinta de Emociones"
¿Saben por qué? Porque haci lo sentí, llenas de ellas y aún mejor, de las mías, de mis emociones, de mis sentimientos.
A partir de ahí, el miedo irracional se esfumó.
Todo se fue, la tinta siguió su curso, al igual que yo.
...
N/A Hola! ¿Qué tal están? Espero que bien.
Yo... Me quedé sin palabras, todo esta dicho. Así que sin más, me retiro.
Un saludo y un besazo😙.
~E~
ESTÁS LEYENDO
microrelatos
DiversosEste apartado son pequeñas historias Se llaman Microrelatos. :3 ~E~
