Jimin no podía creer que después de siete años su situación no hubiese cambiado en lo absoluto, porque, sus sentimientos eran los mismos, o incluso tal vez, más fuertes. Él lo intentó, de verdad que intentó olvidar al pelinegro que robó su adolescente corazón, pero mirando la viva imagen de él en su pequeño hijo de 6 años, le era casi imposible.
Era en momentos como ese, cuando se preguntaba si la decisión de no decirle de su existencia fue la correcta, pero la realidad era que su relación ya se encontraba debilitada por sus constates peleas debido a la inminente partida del pelinegro a la universidad. Hace siete años, Jimin se convenció de que dejar marchar a Yoongi era lo correcto, consideró que los sueños del pelinegro de convertirse en productor eran más importantes. Pero ahora con su vida hecha un total caos se preguntaba si tomó la mejor decisión.
Lo único que lo mantenía de pie era su hijo de seis añitos, que para esa edad era muy inteligente, amable y tierno, cada día se preguntaba que habría sido de ellos si no se hubiera ido dejando a Yoongi atrás. Tal vez las cosas pudieran ser diferentes, él estaba pagando sus estudios y los de su hijo con el trabajo que le dieron en una pequeña y hogareña cafetería: Mouse Rabitt. Su mejor amigo llamado Jungkook siempre estuvo para él, le ayudó en los peores momentos y era su sostén. No vivía una vida de lujos, pero trataba de darle lo mejor a su hijo.
Los pensamientos le martirizaban ese día en especial, cansado de tanto pensar decidió agarrar las llaves de su auto y salir a tomar un poco de aire fresco mientras su hijo salía de la escuela. Se dirigió al parque a sentarse en una banca viendo a las parejas dándose mimos, papás con sus hijos jugando, universitarios peleando por celos o hablando amenamente. Sonrió con nostalgia al imaginarse con el pelinegro viviendo aquello, hace días que se había planteado intentar tener una pareja formal para poder olvidarlo. Había intentado enamorarse de alguien, pero el recuerdo de aquel chico que lo hizo feliz en el pasado no lo permitía.
Checó su reloj dándose cuenta que ya era hora de que su hijo saliera, así que se encaminó al lugar. Cuando llegó a la escuela de su pequeño, espero paciente junto a los demás padres, a lo lejos miró a la maestra, que se acercaba con aire pesaroso. Jimin al ver que se acercaba a él específicamente tragó en seco.
-Señor Park, creo que debe de acompañarme.
Jimin asintió con un nudo en la garganta, por su mente pasaban miles de posibilidades, unas más crueles que otras, había pagado la colegiatura hace poco por lo que no podía ser ese un motivo para ser llamado, lo segundo que pensó, lo cual le estaba martillando el corazón, era que su pequeño Taehyun había sufrido algún problema o accidente, rogaba al cielo para que no fuera eso. El pasillo hacía la dirección fue más largo de lo que recordaba, al entrar a la oficina, lo primero que sus ojos divisaron fue a su hijo sentado en una de las sillas, sin zapatos y con un trapo en la cabeza, se acercó a él de inmediato.
- ¿Qué ocurrió?
-Se desmayó en clase de gimnasia-explicó la maestra-Pero señor Park, no es la primera vez que pasa, hace dos semanas sucedió lo mismo.
Jimin la fulminó con la mirada molesto -¿Por qué no me dijeron a tiempo?
-Taehyun dijo que era por el sol -se escuso torpemente.
Jimin miró a su hijo más pálido de lo normal. Negó, hace semanas que lo veía diferente pero había pensado que se trataba del cansancio normal debido a su creciendo o a sus alergias. Esa misma tarde Jimin lo llevó al pediatra con los pocos ahorros que tenía y dos días después estuvieron listos los resultados.
Jungkook escuchó la puerta ser abierta, esa tarde se había quedado en el departamento de Jimin para cuidar del pequeño Taehyun mientras este recogía los resultados del laboratorio, aún no sabía con exactitud lo que estaba pasando, pero los nervios iban en aumento, por eso al escuchar su llagada fue rápidamente a su encuentro, pero no se imaginó ver a Jimin parado en la entrada, con los ojos rojos y las manos temblorosas.
-¿Que sucede? -dijo tomándolo del brazo para que entrara
-Taehyun-susurro dejándose caer en el sillón-Mi bebé...tiene leucemia-
Los ojos del pelinegro se abrieron, mientras un escalofrío recorrió su cuerpo -¿Que dices?
Jimin lloró mordiendo su labio inferior -No sé cómo carajo pasó esto.
-Tenemos que hacer algo ¿El tratamiento?
-Dicen que, con un trasplante de médula, se recuperará.
Jungkook suspiro -Entiendo...¿Por qué niegas?
-Yo no soy compatible...Taehyun no tiene mi grupo genético o de sangre...esa estupidez...Tiene compatibilidad con su padre...pero Kook, su padre ni siquiera sabe que existe.
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El reencuentro *Yoonmin*
AcakLa definición de pareja perfecta la tenían Min Yoongi y Park Jimin, o al menos eso era lo que todo el colegio pensaba, los problemas comenzaron cuando Yoongi tuvo que irse a la universidad, todo lo que estuvo lleno de ternura, terminó siendo caótico...
