Extraños

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                                                       Uriahs

Pasar días, noches, semanas y meses sin saber de mis padres, sin saber del mundo exterior y con la incomódante sensación de que alguien está esperando mi salida para aniquilar sin compasión; aunque me guste asesinar no me gustaría que mataran a mi padre, el único verdadero familiar que tengo vivo, cada muerte que fue causada en un pasado por mí era lo mejor pero desde el mes pasado que Aron entro sin previo aviso a la habitación mi mente entro en un conflicto ¿Por qué reaccione así si sino tenia sentimientos?, desde entonces me he sentido viva o diferente ¿A caso una conversación tan efímera puede afectar o cambiar a alguien? Me lo cuestiono todos los días que he pasado encerrada en unas cuatro paredes de un insípido color blanco.

Ya ha pasado un mes y tres semanas desde que vi a Aron y desde que me encerraron, decidí mejorar mi comportamiento por que detesto este repugnante lugar y quiero salir de aquí lo antes posible porque necesito averiguar ¿Quién es realmente Adrien Grenovid y su familia?, estoy sumida en mis pensamientos cuando la puerta es abierta, no me molesto en levantar la mirada porque ya sé quién es.

-Hola doctor ¿Cómo ha estado?- Pregunto con un tono de voz neutro.

-Hola Uriahs, veras hoy es tu primer día, si logras progresar hoy podrás salir más seguido con supervisión y si vemos mejoría podrás salir sola.

-¿Averiguaron de quienes eran las huellas de la navaja?- Ignorando todo lo que me dijo, pregunto por lo que realmente me interesa.

-Si por suerte tienes una gran suerte, se logro comprobar que las huellas que estaban en la navaja no eran solo las tuyas sino también las de Alexis Pipper.

Frunzo el seño y alzo mi cara para poder verlo, está parado frente a mí con una bata blanca y un uniforme debajo, va con dos enfermeras que están solo con un uniforme blanco, todos me miran mientras que tratan de verse amables.

-¿Por qué?- Mi pregunta sale de mis labios sin pensarlo dos veces ¿Por qué Alexis Pipper? si quien me arrastro fue otra persona que se me hacia conocido pero sin recordar quién era.

-Declararon en tu favor en el juicio, Alexis confeso que te arrastro pero luego forcejaste y cuando le quitaste la navaja decidió correr a matar a otra persona, la pobre estaba tan confundida al igual que tu.

-No, no, no, quien me agarro era un hombre- Suelto viéndolo directo a los ojos.

-Eso es lo que pensó tu subconsciente, no veías nada tu trastorno se activo y pensaste que era un hombre, apuñalaste al hombre más cercano e incluso esa persona testifico que fue así.

Me quedo callada por que se exactamente lo que paso y no pienso cambiar de opinión solo porque alguien trate de cambiar los hechos que en realidad sucedieron, no confió en nadie desde que estoy aquí dentro y menos después de leer la nota que Aron me entrego , aun recuerdo exactamente la frase que estaba escrito "no confíes en nadie" .

-¿Salimos antes o después de la sesión?- Decido sentarme en la cama para no parecer que me da tan igual.

-Antes de la sesión.

Sin más que decir soy desatada de las únicas ataduras que ahora me dejan en las manos, me levanto lentamente como de costumbre, ya de pie una de las enfermeras se pone detrás de mí y otra por delante mientras que el doctor Dominig empieza a caminar a mi lado, salimos al pasillo y empiezo a contar los números de las puertas por las cuales vamos pasando, todas son iguales excepto porque van enumeradas diferentes, ninguna tiene nombre y todas las paredes son iguales, al pasar por una habitación la puerta está abierta de par en par haciendo llamar la atención de Dominig y dirigiéndose con precaución hacia la puerta.

-¿Dónde está ella?- Pregunta al no encontrar nada en el interior de la habitación.

-¿Quién?- Pregunto mientras paso la vista de las enfermeras a Dominig.

-No es contigo, por favor llamen a Kate que informe que falta una paciente, vigilen las entradas y búsquenla- Voltea a verme- Uriahs se que te dije que hoy saldrías pero hay una paciente que es mucho más peligrosa que tu, no podemos dejarla deambular por toda la institución lo siento.

-Supuse que era muy bueno para ser verdad, ¿Me llevan a mi habitación o yo puedo ir sola?- Pregunto volteando los ojos.

-Te llevara una enfermera y...- Pasa la mirada hacia las enfermeras y luego me ve- Hoy no te dejaremos atada si te portas bien con la enfermera mañana podrás salir sola.

-Me parece bien- No dudo en darme la vuelta.

Alguien me sigue y sé que es una de las enfermeras ya a cuatro puertas de mi habitación pienso en ejecutar mi plan para escapar, sonrió ante mis propios pensamientos, volteo mi cabeza hacia una pared cuando veo que con sangre escurriendo está escrita la letra "A" me paró en seco mirándola al igual que la enfermera, volteo para verla confundida al igual que yo, cuando me percato que solo una persona con muchos problemas haría esto, Aron es el primer nombre que se me viene a la mente, cuando la enfermera habla.

-Alice.

-¿Quién?- Frunzo el seño sin saber de quién habla.

-No es nadie importante, ahora a tu habitación.

Me empieza a empujar cuando entro a la habitación cierra la puerta a mis espaldas pero no escucho que le pase el seguro, me volteo y me topo con dos par de ojos color miel parecidos pero diferentes mirándome con unas sonrisas.

-¿Quiénes son?- Pregunto sin hacer algún gesto, viendo al par de adolescente frente a mí.

Mi mirada va de la chica con cabello corto por el mentón hasta el chico de cabello rizado largo por el cuello, van vestidos diferentes pero usan el mismo color blanco.

-Escucha- Comienza la chica.

-Nosotros solo somos mensajeros enviados por alguien más- El chico me ve.

-Estas en grave peligro ten cuidado con el clan A, ellos serán tu perdición.

Al escucharlos recuerdo la letra que estaba en la pared de afuera, los miro mientras que ellos esperan alguna respuesta así que pienso durante unos segundos.

-¿Qué clan A?- Pregunto.

-Los anillos los delatan mientras que se disfrazan con antifaces, rondan por el día buscando presas y cazan por las noches como depredadores, cuidado con los monstruos ocultos en las tinieblas esos son los peores los que no se dejan ver pero muy dentro en lo oscuro de tu memoria están.

Al terminar de decirlo de forma simultánea, solo parpadeo pensando lo que dijeron, al principio pareciera coherente pero el final no tiene sentido yo nunca antes había venido a Libert, nunca había salido de mi país pero no entiendo a lo que se refieren.

-¿Quién los envió?- Es lo único que pregunto con un tono de voz serio.

-El cuervo que viste de blanco pero se disfraza con antifaz- Dice la chica.

-Ten cuidado y vete antes de que seas otra víctima más- Dice el chico acercándose con pasos lentos hasta estar frente a mi- Apenas te conoce pero ya le preocupas en su oscuro corazón teme por tu vida.

-Teme que seas aniquilada- Finaliza la chica que nos ve desde lejos.

-¿Cómo lograron entrar?- Los miro mientras que se van dirigiendo a la puerta.

-Se sabe los laberintos de los rosales, ten cuidado cuando te topes con él sabrás identificarlo- Abriendo la puerta de la habitación sale el chico.

-Sabrás que él es la única persona en quien realmente debes confiar- Dice la chica echando una última mirada antes de cerrar la puerta con llave.

Sin palabra alguna decido ir a sentarme en la cama haciéndome mil preguntas sin responder y con solo una respuesta sea quien sea el cuervo blanco disfrazado esta de mi lado porque aunque no lo parezca Libert oculta más secretos de los que yo llevo en mi alma.

Aniquilador  familiarHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora