Uriahs
Después de la conversación que tuve con Adrien pasaron los días y las semanas, exactamente cuatro semanas y aun mi mente le deba vueltas a toda la verdad, a todos los acontecimientos que realmente han pasado estos últimos cuatro años, todo lo que se me oculto y todo lo que pensaron que no descubriría he vivido engañada mucho antes que llegara a Libert y todo por culpa de Nicolás y los Grenovid, ellos pagarían todo lo que han hecho.
Trato de no imaginar como hubiera sido mi vida si Nicolás no me hubiera salvado aquella tarde en el baño, como hubiera sido morir en aquel baño por mi intento de muerte, respiro pesadamente cuando un libro grueso es puesto sobre la mesa en la que me encuentro, alzo mi cabeza para encontrarme a una profesora frente a mí con una mirada de molestia.
-¿Qué te he dicho de dibujar en mi clase?
Escucho como su tono de voz amarga hace que todos los presentes volteen a vernos con una mirada curiosa.
-Disculpe- Es lo único que digo limitándome e ignorándola para bajar mi vista al cuaderno y seguir con un dibujo de Aron, sin previo aviso mi cuaderno es arrebatado de mis manos haciendo que el lápiz haga un rayón, en una mueca de molestia vuelvo alzar la cabeza para toparme con una sonrisa de satisfacción.
-Te dije que en mis clases no se dibujan- Baja la mirada al cuaderno para ver el dibujo- Yo conozco a este chico ¿Por qué lo dibujas?
-Con todo respeto eso no es de su incumbencia, lo que debería estar haciendo es dar una clase de catedráticos y no malgastar el tiempo de todos los presentes en ver un dibujo de una alumna, a fin de cuenta para algo le pagan.
Al terminar de hablar escucho como todos los que están en el aula empiezan a murmurar cosas mientras que otros se ríen, la profesora sigue viéndome con una evidente cara de que me meteré en problemas si vuelvo hablar, trato de respirar varias veces antes de estirar la mano en un gesto para que me entregue el cuaderno pero en vez de recibir mi cuaderno o un regaño, recibo un jalón y un apretón clavándose las uñas de la mujer robusta, trato de soltarme pero en cuanto tiro de mi brazo derecho sus uñas penetran mi piel haciendo que un pequeño quejido salga de mi boca, veo como de mi brazo empieza a salir pequeñas gotas de sangre.
-Suélteme- Es lo único que logro decir con un tono de ira en mi voz.
-¿Volverás a dibujar hombres o cosas en mi clase?
Su tono arrogante hace que me quede callada analizando que responder, veo a mi alrededor para ver como todos miran sin ningún gesto en sus caras, todos son igual de enfermo, mi vista finaliza en la de Ángel quien no tiene una pisca de compasión o ganas de ayudar.
-Responde.
-Sí, seguiré dibujando en cada una de sus clases por que se me da la gana además no hay nada más excitante que dibujar la cara de un hombre hermoso que me desea y su enorme polla, lástima que usted nunca tendrá esa suerte por tener una forma de ser tan repugnante.
Y con eso último fue suficiente para recibir el impacto de una cachetada en mi mejilla derecha, me quedo en mi lugar totalmente quieta respirando aceleradamente, trato de nuevo de quitar mi brazo de entre sus manos pero soy sujetada mucho más fuerte que antes haciendo que las pequeñas gotas de sangre aumenten.
-Ahora iras a la sala de la directora y esperaras a que te de algún castigo.
Soy forzada a levantarme de mi asiento y empiezo a ir en contra de mi voluntad en camino hacia la puerta del salón, al salir la mirada de Aron recae en mi con un gesto de confusión en su rostro, empieza a seguirnos por todo el pasillo hasta llegar al final justo donde se encuentra la oficina de la directora, veo como la puerta es abierta bruscamente por la profesora que aun sigue clavando sus uñas en mi brazo.
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Aniquilador familiar
De TodoDesde la llegada de Uriahs a un pueblo llamado Libert en las afueras de Madrid- España, misteriosos asesinatos empezaron a pasar. La curiosidad de ella la lleva a conocer a una familia en donde todos tienen un nombre por la "A" pero detrás de todo...
