__HERMANOS SILENCIOSOS Y HERMANAS DE HIERRO____ HERMANOS SILENCIOSOS

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Y Jonathan sacó su estela, la primera estela, y lentamente dibujó una V, luego otra, luego otra, en una línea continua, VVVVV, desde el labio superior de David hasta el inferior, y de vuelta hacia arriba. La estela estaba cálida en su mano y dejaba una delgada hendidura de líneas entrecruzadas que permanecía incluso después de que se retirara la punta de la estela.

Jonathan se alejó al terminar, e inclinó su cabeza hacia David, sin estar seguro de si había quedado la Marca.

David comenzó a abrir la boca para hablar y, mientras lo hacía, las líneas de su boca ardieron en dorado, sus labios apenas logrando abrirse debido a los negros hilos que los ataban, finos pero fuertes. Jonathan dio un paso atrás y levantó el acero sin pensarlo, inseguro. Pero las esquinas de la boca de David se levantaron ligeramente permitiéndole formar el dejo de una sonrisa.

—¿Señor? —dijo Jonathan, su voz quebrándose.

Evita los movimientos repentinos, sin embargo.

Está bien, Cazador de sombras, dijo David abruptamente en la mente de Jonathan. Su voz era fuerte y calmada y resonó en la cabeza de Jonathan mucho más fuerte de lo que hubiera esperado. Ahora continuó David levantando dos de sus dedos en un gesto de bendición. Ahora los ojos.

—De Jonathan y David en Idris, por Arnold Featherstone, 1970

Los Hermanos Silenciosos son, de hechos, nuestros hermanos — Hermanos de todos los Nefilim. No temas de ellos. Su apariencia puede ser desconcertante, enfermante incluso, a primera vista pero son Nefilim, igual que tú, y luchan del mismo lado por los mismo objetivos. (La mayoría de los Cazadores de Sombres superan su miedo a los Hermanos Silenciosos tras la primera vez al ser heridos en batalla y los Hermanos los cuidan hasta que se curan) Vale la pena notar que muchos de los Hermanos Silenciosos disfrutan al desconcertar a sus parientes Nefilim, y a propósito sacan a relucir sus características más escalofriantes. Esto es algo así como sus novatadas y deben ser tomados con la diversión que intentan conllevar.

Es fácil para los nuevos Nefilim considerar a los Hermanos Silenciosos como algo más santo, angelical o poderoso que el resto de nosotros pero no es el caso. Los Hermanos Silenciosos rara vez luchan, y carecen de muchas de las runas de batalla que recibirías para enaltecer tus habilidades físicas y mentales.

En su lugar, han tomado marcas que les conceden acceso a los lados más esotéricos del Libro Gris. Son nuestros doctores, nuestros eruditos, nuestros archivistas. A ellos se les es dada la jurisdicción sobre los Nefilim muertos. Esto, por supuesto incluye a aquellos que descansan en la Ciudad Silenciosa, pero el cementerio de Idris, también, es del dominio de los Hermanos Silenciosos.

Las Marcas que los Hermanos Silenciosos usan en sus trabajos, no están precisamente prohibidas para otros Nefilim, sino más bien ocultas a nuestra vista. En esencia, partes del Libro Gris están bloqueadas e invisibles para nosotros, y las Marcas con las que los Hermanos están tatuados son la llave. Los Hermanos Silenciosos, sin embargo, tienen acceso a extraña magia que no puede ser practicada por otros Nefilim. A cambio de sus habilidades especiales, han tenido que renunciar a su humanidad, alejándose de la tierra y acercándose más al cielo que cualquiera de nosotros. Siguen siendo humanos, pero su extraña naturaleza los hace desconcertantes para nosotros: No dejan huellas de

sus pies, no proyectan sombras, no mueven sus bocas para hablar y no duermen. Sus cuerpos están conectados hacia el Cielo, de la misma manera que los cuerpos de los vampiros se conectan con el Infierno.

Apropiadamente por su alianza seráfica, los Hermanos Silenciosos son a veces llamados Grigoris. El término se refiere a los Vigilantes, una de las órdenes más altas de ángeles (los Vigilantes son los ángeles que están presentes en el juicio de Nebuchadnezzar en la Biblia Hebrea, por ejemplo) y es aplicado a los Hermanos Silenciosos, no para proclamar un status más celestial que el de otros Nefilim sino más bien para referirse a su rol entre los Cazadores de Sombras: más vigilantes que luchadores. El término ha pasado de moda, y es considerado arcaico pero puede ser encontrado en ensayos viejos sobre los Nefilim.

El hábito oficial de los Hermanos Silenciosos, es una túnica con capucha, color pergamino, atado con una cuerda en la cintura. Los Hermanos Silenciosos Novicios, en general, no contarán con ninguna decoración en sus túnicas, mientras que aquellos que han entrado por completo a la Hermandad tendrán diferentes marcas rodeando las mangas y los bordes de sus túnicas en tinta color sangre. Los Hermanos que se encuentren en Altos Rangos a veces son reconocidos por llevar báculos; estos báculos están usualmente hechos de plata pura y también están decorados con Marcas, con la cabeza tallada con una figura simbólica, ya sea un ángel con las alas extendidas, un cáliz, o la empuñadura de una espada. Los Hermanos Silenciosos no proyectan sombras en las raras ocasiones que son encontrados al sol; esto se cree que es una simple afección, igual que la túnica, más que tener un verdadero propósito.

Los Hermanos Silenciosos deben, por Ley, tener los dos ojos y la boca cerrados con Marcas. Hay muchas Marcas diferentes para lograr esto, y los procesos varían desde coser mágicamente los ojos y la boca, a apenas mantener la boca y los ojos permanentemente cerrados con Marcas de Restricción, a incluso remover por completo los ojos y/o la boca, dejando espacios negros en la carne donde una vez estuvieron. Este último es, obviamente, el método más permanente e irreversible, y es considerado el acto más devoto de lo que significa convertirse en un Hermano Silencioso.

HERMANAS DE HIERRO

Las Hermanas de Hierro son una orden monástica, al igual que los Hermanos Silenciosos, en la que los miembros han tomado Marcas para sí mismas con propósitos específicos que las han transformado en algo más que sólo humanas.

En el caso de las Hermanas, sin embargo, se han conferido a sí mismas la habilidad para trabajar y moldear las piedras angelicales, adamas, o a cualquier otro material mundano que necesiten ser usados como armas, armaduras o herramientas para mantener a salvo a los Nefilim. Las Hermanas son las únicas Nefilim que tienen permitido manejar las adamas no trabajadas, las adamas en bruto.

Al igual que los Hermanos, las Hermanas de Hierro deben unirse a la orden tomando Marcas para sí mismas que sirven como llaves que desbloquean secciones del Libro Gris normalmente ocultas. Estas Marcas, también sirven para distanciarlas del resto de la humanidad. (Las Marcas son diferentes entre ambas órdenes, y ser Marcado como Hermano Silencioso no te da acceso a las Marcas de las Hermanas de Hierro o viceversa) También igual que los Hermanos Silenciosos, las Hermanas de Hierro no son guerreras, no se casan y no suelen atender a las reuniones del Concejo, o aventurarse fuera de sus dominios.

Las Hermanas de Hierro rara vez se encuentran con otros Nefilim, pero cuando lo hacen son significativamente menos desconcertantes en apariencia que los Hermanos. Sus ojos y bocas no están mágicamente cerradas, y no pueden leer la mente o hablar telepáticamente.

Usan ropas simples, largos vestidos blancos fuertemente atados a las muñecas y en la cintura por alambres demoniacos, para proteger sus ropas de los fuegos celestiales con los que trabajan sus materiales. Además de su apariencia etérea, la única característica física rara que poseen son sus ojos, los cuales brillan con los colores de las llamas. Se suele decir, que los fuegos de sus grandiosas forjas arden tras sus ojos.

A pesar de su apariencia normal, las Hermanas de Hierro son incluso más retraídas y cerradas que los Hermanos Silenciosos. Viven a solas en su gran Ciudadela Adamant —cuya localización en la tierra es desconocida para cualquier otro Nefilim— y rara vez salen de su fortaleza. No les gusta ser molestadas y prefieren trabajar en desolación.

Un Cazador de Sombras puede vivir por años sin ver a una Hermana de Hierro en carne y hueso.

La Primer Hermana Silenciosa, Abigail Cazadora de sombras, estaba preocupada de que a pesar de la neutralidad de género de los Cazadores de Sombras, las Hermanas necesitarían ser protegidas de la interferencia no deseada de Cazadores de Sombras masculinos, así que la Ciudadela de Adamant fue construida para ser, para siempre, abierta solo a Cazadores de Sombras mujeres. Por lo tanto, sólo las mujeres tienen permitido hablarles a las Hermanas silenciosas.

SHADOWHUNTER'S CODEX // CODICE DE CAZADORES DE SOMBRASDonde viven las historias. Descúbrelo ahora