Los días últimamente se me hacían eternos, muy a pesar de que entrenara con personas que me alegraban el día o realizara actividades de mi gusto. Las horas transcurrían tan lento como si estuviese en un examen de trigonometría. Me aburría con muchísima facilidad por este hecho.
También seguía ayudando a que la relación de aquellos dos siguiese dando frutos, pero como siempre, se me había olvidado algo. No habíamos entrado en la tercera fase. ¡Ya decía yo que algo me faltaba! ¡Sabía que debía terminar algo! Quizá también era por eso que los días se me pasaban tan lento.
Habían pasado 5 días después de finalizar la fase 2.5. Y aun así se me hicieron como un mes o incluso más. Para serles sincero, me gusta ayudarles a desarrollar su relación. Más que nada, porque hay momentos muy buenos a su lado que jamás olvidaré por mucho que el tiempo avance. Me alegra verlos felices, y como he dicho desde el principio de todo esto. Si ellos son felices juntos, yo también lo seré.
En esa ocasión me levanté muy animado. Me sentía lleno de energía, como si me hubiese devorado una caja de Ferreros entera. Y hablando de chocolates, eso me recuerda al tema de esta fase. Chocolates en acompañamiento con canciones románticas de los Bukis... Bueno eso último no.
Según información confidencial que había solicitado previamente en el mercado negro, uno de los mayores gustos de Marth, además de Ike, era el chocolate. Pero no cualquier tipo, no, al ser príncipe sus gustos eran muy refinados. En efecto, sus chocolates favoritos eran los de la Vaquita... sí esos de envoltura rosa.
Le fascinaban como si fuera el único dulce en el mundo, o más bien chocolate. Una vez se nos ocurrió comprarle una caja para el día de su cumpleaños y esa misma noche había acabado con la existencia de los chocolates. ¡No tenía fondo!
Y en cuanto a sus gustos musicales, según la información que había comprado, indica que prefiere sobre cualquier género, el clásico, pero más específicamente obras del clasicismo. Desde pequeño le habían inculcado aquel gusto, pues mucha de la música que escuchaba era precisamente de ese periodo. Entre sus compositores favoritos se encuentran Mozart (clásico), Haydn, Schubert y Paganini (Sí, el del pacto con el diablo).
Me preocupé bastante sabiendo que a Ike le gustaba muchísimo el rock y el pop, pero, prefiriendo un poco más el rock. Son estilos muy diferentes, que aunque en algunas ocasiones coinciden en la utilización de ciertos patrones rítmicos, siguen siendo muy distintos. Pensé que tal vez sería buena idea que el mercenario le regalara los chocolates bajo ese bonito atardecer con música clásica que ayudara al ambiente. Sin embargo, me di cuenta que sería un rotundo fracaso cuando Ike se durmió mientras escuchaba la Sinfonía de los adioses de Haydn.
A Marth no le gusta el rock ni mucho menos el pop. Ambos géneros se le hacen un tanto ruidosos, y en casos muy raros le llega a gustar una canción, pero esta debe ser muy tranquila. Sus gustos musicales difieren muchísimo. En fin, decidí que mínimo pusieran alguna música de ambientación tipo, un piano que repita en bucle Do mayor, La menor, Fa mayor y Sol mayor. ¡Así sería un poco más fácil!
Así pues, me dirige lo más rápido que pude hacia la pieza de Ike. Hoy era sábado, así que muchos planeaban salir a pasear o tener una cita en un restaurante. Cosas así. — ¡Ike! ¡Abre la puerta, es hora de la fase 3! —De pronto, analicé mis palabras por un momento. "Abre la puerta" ¡La puerta de Ike está cerrada! ¡LA PUERTA DE IKE TIENE LA CERRADURA MAL PUESTA! Abrí mis ojos lo más que podía al ver aquella escena. Superaba a cualquier película de terror. Me recargué sobre la puerta y lentamente me deslicé hasta tocar el suelo. Eran las 12:30 en ese momento. Si me tardaba entre 1 y 2 horas en encontrar la llave de la habitación ¡íbamos a estar saliendo casi a las tres! Por el tiempo en que Ike tardaría en "arreglarse". Aumentemos todavía el tiempo en que conseguimos los chocolates, nos peleamos por qué música poner y acomodar el lugar para que se viese bonito, nos darían mínimo las 5. Eso significa que tendríamos una hora para invitar a Marth... y esto no sería un problema si el príncipe no se tardara como mil horas en cambiarse para verse lo mejor posible.
ESTÁS LEYENDO
Idiotas Enamorados
RomansaLa historia está ambientada después de los acontecimientos ocurridos en Brawl. Por ende, únicamente harán aparición aquellos personajes incluidos en esta entrega. Meta Knight ha notado que últimamente sus dos mejores amigos y sobretodo compañeros en...
