Louis ese día estaba inquieto, caminaba de un extremo de la habitación a otro.
A Jay ya le empezaba a estresar el comportamiento de su hijo, así que lo reprendió.
- ¡Louis! ¡Me pones nerviosa! Deja de hacer eso. - dijo levantando la voz.
Louis salió de la habitación principal de la casa de su madre y empezó a caminar hacía el parque que se encontraba a pocas calles.
Louis era muy inquieto, no podía permanecer sin hacer nada. Esa era una de sus características principales, además de los numerosos tatuajes.
Cualquiera que ve a Louis se imagina a un chico "malo", pero era totalmente al contrario; Louis era el chico más simpático y amable que podrías conocer, de corazón noble y humilde. Su apariencia era un "repelente", ya que cuando era chico lo maltrataban en la escuela acusándolo de "niñita" solo por tener amigas y no amigos. Eso a Louis le funciono , nunca lo volvieron a acusar de "niñita".
Nadie sabía que Louis era homosexual.
A excepción de su ex-novio y su ex-mejor amigo.
Por otra parte de Doncaster Harry se encontraba sentado en el sofá de su momentario departamento sin nada que hacer. No quería leer, por primera vez no tenía ganas.
Se estaba haciendo de noche y eso le aterraba, la noche para Harry era lo peor que podía pasarle.
Todo se volvía diferente, como si la oscuridad lo absorbiera y fuera llevado a las mismas puertas del infierno.
Harry veía cosas. Cosas nada bonitas, como si la noche que cambio su vida para siempre se repitiera una y otra vez en su cabeza haciéndolo gritar de dolor, como si le hubieran clavado 100 cuchillos justo en su alma.
Ya casi eran las 7 y Harry no quería, no quería que fuera de noche, no quería que se escondiera el sol.
Pero no habría escapatoria, ya era tarde.
Esa noche cambio algo... pero para mal.
Esa misma noche Louis aún se encontraba en el pequeño pedazo verde, pero esta vez -por primera vez- se detuvo a pensar.
No importaba si pensaba en cualquier cosa, pero estaba sentado en la fuente, tranquilo, callado y relajado. Algo muy poco común en él.
Esa noche Louis se dio cuenta que se encontraba muy solo.
Pero el Louis no sabía el verdadero significado de soledad. Lo que Louis sentía era nostalgia acompañado por un sentimiento de no tener a nadie más que a su familia.
La verdadera soledad era lo que sentía Harry en ese mismo momento, que se encontraba en la esquina de la fría y oscura habitación en posición fetal esperando que empiece lo peor que le pueda pasar a su salud mental.
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Delirious ||Larry Stylinson||
Fanfiction"El destino te pone las cartas, pero tu tienes que aprender a jugarlas" -William Shakespeare
