¿Adopción?

50 6 2
                                        

Los tres nos dirigimos miradas cómplices, luego volteamos a ver al niño que también se nos había quedado observando con sumo interés

-Hola-le dije ,el niño sólo movió su cabeza estaba nervioso al igual que yo-sigue contando tú historia pequeño

No sé de donde me salió mi lado paternal pero me dio gusto que si lo tuviera aún siendo inmortal

-¿Estás solo entonces?-Sebastian por poco cae al suelo ya que no se había fijado en donde había pisado

-No-contesto el niño-tengo a mi hermano pero el esta -el niño hizo una pausa-comiendo

-¿Comiendo?-Acker se preguntó para si mismo, luego el me dirigió una mirada cómplice, los dos sabíamos que el niño estaba alimentándose de sangre humana

-Si, yo tuve mi "festín" el día de ayer, con un hombre que buscaba un ¿Bar? ¿Qué es un bar? -el niño buscaba que le diéramos una respuesta

-Es un lugar donde nosotros los adultos bebemos alcohol como locos -Sebastian le contestó guiñándole el ojo

-¡Sebastian el niño no va a comprender! -Acker reprimió a su sobrino-por cierto-se dirigió al chico-¿Tienes algún nombre?

El niño negó con la cabeza, Acker y yo nos volvimos a ver, a lo lejos escuché que pequeños pasos se acercaban, eran de unos pies descalzos, corrían a gran velocidad y no tardó mucho en llegar con nosotros.

Los pasos le pertenecían al hermano del niño que que se parecía a Damián; este niño se parecía a quien pudo ser su madre, sus mejillas estaban rozadas y pálidas pero sucias debido a su falta de limpieza, su cabello estaba oscuro y también estaba mugroso.

-¿Quiénes son ustedes?-dijo el niño recién llegado, este me observó sospechoso de arriba a abajo

-Somos amigos-Acker se agachó para quedar al nivel del niño-somos como ustedes

-¿Comen sangre como nosotros?-el niño me dedicó una mirada, asentí sonriéndole 

-Yo desconfiaría hermano-el otro niño se acercó susurrándole al oído a su pequeño hermano

-No desconfíen-me agaché al igual que Acker-venimos por ustedes, no tienen que estar así, no lo merecen

-Pues por ser hijos de quién te mato, yo creo que sí-Sebastian se acomodó el cabello en su liga ,se lo recogió, me miró y al ver mi expresión fría se quedó callado-bueno yo solo decía. 

-¿Estás muerto?-pregunto el niño que apenas había llegado

-No, no estoy vivo de cierta manera, no como ustedes-suspire-es algo difícil de explicar 

-¿Entonces vienen con nosotros?-Acker habló en un tono paternal, jamás lo había escuchado así y recordé su historia con su hermana-prometo que llegando a nuestro destino se divertirán y tendrán una vida diferente a esta que han tenido desde que nacieron.

Los niños se miraron un instante, luego nos miraron a Sebastian y a mí y los vi sonreír por primera vez a los dos juntos e hice lo mismo cuando vi que el más pequeño se acercó a mi

Empezamos a caminar hacia el coche, Sebastian observaba al niño que estaba cerca mío, le sonrió y este le saco la lengua, Sebastian se hizo el indignado y se adelantó hacia donde estaba el coche estacionado

-¿Piensas adoptarlos?-pregunto Acker luego de acercarse a mí

-¿Por que no? -respondí-pero antes de adoptarlos tenemos que buscarles algún nombre ¿No crees? Tu serías buen padre si lo piensas bien. 

-¿Por que lo decís?-Acker soltó sin querer su acento argentino y ya se me había olvidado lo sexy que es hablando de esa manera. 

-Te vi hace un momento y la ternura que proyectas-hice una pausa- te amo Acker

-Yo también

-Yo más amor-me acerque a el para darle un pequeño beso en sus labios

Acker luego de besarnos levantó al niño parecido a Damian y lo cargo hasta llegar al coche ,era de noche ya y teníamos que salir de ahí lo antes posible.

La Agonía de DylanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora