− ¿Le declaramos la guerra a todo un país? -Se preguntó Alex por quinta vez sin creérselo.
−Eso hicimos. -Yo, Christopher White, asentí leyendo uno de los tomos de la NL que no pude terminar en Azerroth.
−No puedo creer que le hayas declarado la guerra al país. -El castaño daba vueltas en la habitación del hotel donde nos quedábamos, pues por nervios se negó a ir a su casa.
El hotel era de cinco estrellas, y estábamos en la Suite Presidencial, la cual era la más grande y costosa del edificio. Con cuadros de arte, paredes aterciopeladas en blanco mármol con relieves en rosa, el suelo con una alfombra mullida, una chimenea en la sala, gran tina de baño, y una cama King Size en los tres cuartos. Estaba sentado en un sillón frente a la chimenea porque me veía intelectual, y Alex solo giraba y giraba por la habitación, desesperado de mi "Imprudencia".
−Ay Dios... ¿Por qué te deje hacer eso? Van a matarnos... Van a matarnos a todos.
− ¿Podrías parar? -Pedí dejando el libro a un lado. - Aquí nadie va morir. Todo se va a arreglar.
− ¡Como cojones pretendes arreglar un conflicto de esa magnitud Cristopher! -Me reclamo, y yo solo sonreí, irritándolo más. − ¡Es un puto ejercito!
−Oye, hace diez años me pelee con Dios, y eme aquí. -Trate de calmarlo sin resultado alguno.
−Chris, no estás viendo el punto. -Insistió. - Somos una de las Naciones más avanzadas tecnológicamente, por lo que no sería raro que tuvieran una forma de hacerte frente.
− ¿Cómo cuál? -Cuestione divertido de la situación. Alex callo un segundo antes de seguir su perorata.
− ¿Recuerdas los Realizadores en Date a Live? -Asentí. Como olvidarlos. - Pues le oí contar a papa que trabajan en una tecnología parecida. Si eso en buenas manos puede detener un arma de destrucción masiva, no quiero imaginar lo que pueda hacerte a ti.
El padre de Alex es trabajador militar en la central, en el área de investigación tecnológica militar, y para mí, uno de los hombres más geniales que he conocido. La madre de Alex es una mini arpía que, a pesar de saberse camuflar, no deja de soltar indirectas hirientes a su propio hijo y a mi persona cuando voy a su casa; en cambio, el padre de Alex siempre fue bueno conmigo a pesar de mi posición social y nunca me trato diferente a como Alex me trata normalmente, y, a veces, nos dejaba ver parte de sus investigaciones mientras no fueran de alta confidencialidad, así que el hombre siempre me agrado.
−No tienes nada de que temer Alex. Estaré bien. Estaremos bien. Nada puede evitar que acabe con ellos fácilmente.
− ¿Vas a matarlos? -Pregunto con una mueca, a lo que negué.
−No vale la pena, pero si los conozco como creo que lo hago, perderán millones en armamento avanzado y eso me parece suficiente castigo.
Alex al fin dejo de caminar y se sentó frente a mí, suspirando pesadamente. Mentiría si dijera que no estoy arrepentido de haber metido a Alex en esto, pero ahora que lo está, no hay de otra más que lograr que se acostumbre a mis excentricidades y locuras hasta que las vea normales. Más por ahora, todo lo que puedo hacer es tratar de distraerlo del peso que cree cargo en mis hombros.
− ¿Cómo está tu familia, ahora que hablamos de tu padre?
Hizo una sospechosa mueca antes de hablar. -Papa no ha vuelto de la central, por lo que no sé cómo esta con todo esto... Y mama... Bueno...
− ¿Difícil? -Intente, a lo que suspiro antes de asentir.
−Es casi como si no le importara que existiera. Hasta empiezo a sentir que es como un fantasma. Siempre está ocupada en sus asuntos y nunca tiene tiempo para nada que tenga que ver conmigo...
ESTÁS LEYENDO
E.P.O.M
FanfictionCristopher Jackson era un chico como cualquier otro, que iba a la escuela secundaria, hacia sus quehaceres y sacaba buenas notas...Mas era un desperdicio de madera, haciendo que todos se burlaran de el, teniendo pocos amigos...Pero, una noche mientr...
