Tu triste remordimiento vino revolcándose en forma de papel.
Se deslizó en mi casillero y durmió hasta que lo encontré.
Su contenido es un enigma que no puedo resolver.
Y sin embargo aquí me hallo, leyéndolo una y otra vez.
"Soy una imbécil. Siento haberte dicho esas cosas.
Ahora entiendo que quieres ayudarme.
Supongo que mi retorcida cabeza no puede entender que alguien se preocupe por mi.
Gracias.
Y lo siento.
Pero es que tú no escuchas las voces.
Y no quiero que lo hagas.
Eres demasiado inocente para eso.
Gracias, pero déjame en paz.
Soy estúpida y contagiosa."
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Huesos de plástico.
PoetryElla vivía para morir. Yo moría por vivirla. ••• La melancólica historia de un chico que amó demasiado y una chica que perdió la cabeza.
