"No creo por un momento que lo que voy a hacer esté bien.
Pero quizá así las voces se callen por fin.
Y quizá así ya no me veas con esos ojos de cordero, como si yo te hubiese degollado.
No extrañaré a nadie.
Trabajé duro para conseguir bloquear todos mis sentimientos.
Lo malo es que empiezo a pensar que no valió la pena.
Porque ahora me estrujan y me quitan la respiración.
Todos los sentimientos que creía muertos se vengan.
Y debo callarlos también."
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Huesos de plástico.
PoesiaElla vivía para morir. Yo moría por vivirla. ••• La melancólica historia de un chico que amó demasiado y una chica que perdió la cabeza.
