Capítulo 8.- Regalos de cumpleaños.Llevábamos una buena cantidad de tiempo esperando a que el maldito avión en el que viajaban mis primos aterrizase. Aburridos de este esperando tanto tiempo nos fuimos a las pantallas informativas, para saber cuanto tiempo más tendríamos que estarles esperando.
Vimos que aún les quedaba una hora de trayecto, ya que su vuelo, al salir, se había retrasado una hora. Decidimos volver otra vez a donde estábamos sentados previamente.
-¿Anne, eres tú?
-¿Aaron?
-Joder prima, ¡cómo has cambiado! Te he echado tanto de menos...- dice y se me abalanza a mi y me da un fuerte abrazo.
-Yo también.- confesé.- ¿Y Leo y Johana?
-Ellos se han ido a recoger las maletas mientras yo venía a buscaros.
-Me alegro tanto de verte.- le digo y me vuelvo a lanzar a sus brazos para darle otro abrazo.
-Yo también prima, pero como no me sueltes pronto moriré asfixiado.- dijo entre risas.
-Bueno, ya era hora de que nos honrases con tu visita, ¿no, primo?- le dice mi hermano.
-Si supierais lo que he luchado para poder venir a veros... No diríais eso ahora mismo.
-Lo importante es que estás aquí ahora.- le digo.
En ese momento vienen Johana y Leo con las maletas, salimos del aeropuerto, vamos al coche y pusimos rumbo a casa.
Después de comer y ayudar a mi primo Aaron con sus cosas, a Johana y a Leo no les ayudé, era muy tarde. Además, estaba tan cansada que me salté la cena y me fui directamente a acostar.
A la mañana siguiente me desperté y me puse unos vaqueros, un jersey azul petróleo y unos mini botines marrones claritos. Cuando bajé a desayunar me extrañó ver a Aaron despierto, ya que él no tenía que ir a clase.
-¿Qué haces levantado? Es pronto y tu no tienes que ir a clase.
-Lo sé, pero así paso más tiempo con mi prima favorita y a la vez empiezo a acostumbrarme a este sitio.
-Me parece bien pero, ¿qué vas a hacer? ¿Vas a dejarme y a buscarme todos los días a clase? Porque si es así eso es lo que hace Derek, ya que él también va al mismo instituto que yo.
-Hablé ayer con Derek sobre esto y me dijo que estaba bien con eso, así que señorita tiene usted nuevo chofer.- me dijo y no pude contener las ganas de reírme.
-¿Y cómo vamos a ir? Porque el único coche que hay es el de Derek.
-Tranquila, porque otra de las razones por la que me ves levantado a estas horas es porque temprano me trajeron la moto de San Francisco.
-¿Por qué todos los chicos de mi alrededor resulta que tienen moto? ¡¿Por qué?!- dije para mí.
-Bueno, pues vámonos ya, que no quiero llegar tarde por tu culpa.
Llegamos justo en el momento en el que el timbre de entrada a clases estaba sonando, me despedí de primo y corrí para entrar a tiempo a clase y evitarme un bronca mayor de mi profesor de Historia. Me senté en el mismo de siempre saqué el libro y el cuaderno, en el que me puse a dibujar instantes más tarde de que el profesor empezase a explicar todas las causas de la Primera Guerra Mundial.
Las horas pasaban demasiado lentas, pero conseguí sobrevivir hasta la hora de la comida.
-Anne te veo más cansada de lo normal, ¿ha pasado algo?
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Imperfecta.
Novela JuvenilDespués de ser nominada a reina del baile de invierno en su instituto, la vida de Anne Montgomery, da un giro que cambiará su vida. Puede que después de todos los sucesos que le ocurran, eche de menos todo lo que antes tanto odiaba, ser invisible.