4-mirame a los ojos

21 8 1
                                        


MAYA

Hoy me dirijo a de nuevo a el trabajo, mi día número 3 de servicio,Diego me aviso que no podríamos coincidir con el horario ya que el trabajo por la mañana y yo estoy por la tarde-noche,cuando llego aparco mi auto y me dispongo a bajar e dirigirme a los vestidores a ponerme mi uniforme,estos días estaba todo bien dentro de lo que se podía,ya tenía claro que a Sofía la enfermera, yo no era su persona favorita,y me llegue a preguntar si así trata a los pacientes,eso sería malo y ella aún no parece darse cuenta de quien soy o nadie se lo a dicho o Tal vez finge demencia, aveces funciona cuando una cuestión no es conveniente a tu favor

Cuando estoy lista me dispongo a emprender mi camino con los mismos pacientes que me fueron asignados desde el día uno,cuando a mi espaldas puedo escuchar  una voz que a el instante se me hace bastante familiar

-Maya?-cuando mi nombre suena a mis espaldas me giro para encarar a la persona

-Fred!-me acercó y él me recibe con los brazos abiertos y yo gustosa lo abrazo también.

En realidad se llama Fernando y él trabajaba para papá desde que yo tengo memoria, él era mi cómplice en estos largos pasillos, por las noches cuando mama tenía compromisos me traía a esperar a papá para ir a casa y cuando papá estaba ocupado, tenía a Fred lo conocí cuando el solo era un estudiante, ahora imagino que ya será un increíble doctor

-mírate maya, estás enorme ya no pareces esa pequeña que corría con los bolsillos llenos de chocolates de la máquina expendedora-comento a él mismo tiempo que rompíamos el abrazo y me miraba

- y tú Fred mírate, ahora eres un doctor, como a pasado el tiempo-en realidad estaba muy feliz de verle que cumplió su sueño cuando era solo un estudiante

-Maya se que es tarde para decirte esto o qué tal vez no te guste escucharlo, pero siento mucho lo que le pasó a tu familia, cuando me enteré y fui a buscarte a la habitación que estaba tu padre me avisaron que ya te habías marchado, fui a el funeral pero no quise incomodarte cuando tenías con tanto qué lidiar maya lo siento- se disculpó rápidamente y estás palabras para mí habían sido consoladoras.

Fred había sido como un segundo padre para mi y mi familia también lo llegó a apreciar mucho y claro que yo también, cuando él estaba en las salas de juntas estudiando en sus ratos libres solía comprarme chocolates y le hacía compañía, sentada en una silla por horas y mis pequeños pies que no tocaban el piso se mecían de atrás hacia adelante hasta el terminara

-está bien Fred yo entiendo perfecto y te agradezco por todo lo que hacías por mi tú sabes que yo te aprecio mucho-eso era totalmente verdad yo le apreciaba mucho

-y que estás haciendo ahora maya?-pregunto el a el mirar mi atuendo

-estoy haciendo mi servicio de enfermería empecé esta semana-le comente entusiasmada

-vaya eso es excelente,entonces creo que no te quito el tiempo y espero que no estemos viendo frecuentemente Maya-comento el

-claro que si Fred,me dio mucho gusto verte-me acerque para abrazarlo y despedirme

-también me dio mucho gusto verte maya-nos despedimos y empecé a caminar


Cuando llegó a el piso de terapia intensiva tomó las carpetas y miro lo qué hay que hacer, lo primero que hago es dirigirme a la habitación 501, tenía que suministrar medicamentos a la linda señora que desde el día de ayer esta despierta y completamente consiente pero sigue en observación, es muy amable y habladora, me hace recordar a mi madre con sus palabras tan correctas.

Decisión Culpable Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora