Capítulo 3.

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Hola de nuevo.

Perdón, perdón, perdón por tardar tanto. Pero ya os lo dije que en esta última parte iba a tardar más en publicar ya que hay que atar muchas cosas y todo lo que queda por pasar son situaciones muy importantes. Pero bueno, ya os traigo aquí un nuevo capítulo y lo que tenía que pasar, pasa. 

Espero que os guste. Como siempre no os olvidéis de la estrellita y de comentar.

Os adoro!!

Becky Towers

Después de que Nick me dejara sola y rota en aquel ascensor, yo también abandoné el hotel.

Ni siquiera me despedí de Charlie, me imagino que  cuando viera que no estaba allí pensaría que había regresado al apartamento.

Decidí caminar, al fin y al cabo tampoco había mucho hasta el apartamento. Aunque los tacones ya habían empezado a matar lentamente mis pies, necesitaba que me diera el aire, mi cabeza necesitaba despejarse.

“Tú sólo te lo has buscado” esas palabras no paraban de repetirse en bucle en mi cabeza. Nunca pensé que Nick pudiera decirme algo así…pero en el fondo sé que tenía razón, además de que estaba muy enfadado por dejarlo como lo dejé.

Si me hubiera marchado con él tal y como me pidió, yo no habría estado a solas con Rubén y darle la oportunidad de destruirme un poco más.

Sin darme cuenta, el camino se me hizo más corto de lo esperado, me encontré frente a la entrada del apartamento. Saqué las llaves de mi diminuto bolso y entré.

Me quité los zapatos y subí las escaleras. Por suerte sólo era un tramo. Entré en la vivienda, tiré los zapatos en la entrada y me dirigí, arrastrando mis desnudos pies por el suelo, hasta el baño.

Una vez allí me miré en el espejo. Ya no quedaba rastro del maquillaje que llevaba al principio de la noche. Tan sólo se vislumbraba unos pequeños restos de rímel bajo mis ojos y algunas marcas del pintalabios rojo en las grietas de mis labios.

Con lentos movimientos, comencé a quitarme las horquillas que sostenían mi recogido. Mientras no apartaba la mirada del espejo, aunque en realidad no veía nada. Mi cabeza aún se encontraba en aquel ascensor y recordando la que sería, posiblemente, la última vez que vería a Nick.

Tras el cabello, quité las lentillas de mis ojos. Y por último, me deshice del vestido. Aquel vestido del cual me desharía  de una vez, cada vez que me lo ponía ocurría algo que me dañaba más aún.

Lo dejé caer a mis pies y me dirigí hacia la bañera para abrir el grifo.

Una vez desnuda, y con el agua a la temperatura adecuada, me introduje bajo el chorro de agua.

Me senté encogiendo las piernas, agarrándolas con mis brazos y apoyé la cabeza en ellas, mientras el agua me corría por la espalda. Sin remediarlo, volví a romper a llorar.

Era la única manera de sacar todo lo que llevaba dentro, desde que Charlie me pilló tras dejar el trabajo me prometí a mí misma y a él, que nunca más recurriría a ese método para terminar con mi sufrimiento, si no que lucharía para salir.

Y en este momento, me sorprendo de mí misma.

No sé cuánto tiempo pasaría en aquella posición, pero ni siquiera me enteré de la llegada de Charlie hasta que él entró a buscarme.

-          ¡Ruth! Despierta-dijo mientras me zarandeaba.

Levanté la cabeza. Apreté los ojos e intenté enfocarlo, aunque era en balde. Era miope y punto.

Saga White. RescátameHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora