*Mini disclaimer personajes originales de Keiko Nagita, ilustraciones Yumiko Igarashi.
-Mi cabeza da vueltas será que esa carta ya llegó a su destino, o se perdió en el limbo de las cartas..., o simplemente alucine enviarla...
Demonios apenas a pasado una semana y ninguna señal de parte de Candy..., será que ¿ella no quiere verme?, ¿ya no sentirá algo por mi?, ¿encontró a alguien más?-
Los ojos de Terry estaban borrosos y dispersos para cualquiera que quisiera verlos. Cada uno de ellos vivía su propia tormenta, pero con la misma intensidad y dolor...
Terry se encontraba en el tejado de lo que actualmente era su departamento..., las estrellas tintinaban y el silencio de la noche acompañada la mente perturbada del joven.
A su lado se encontraba el estuche de aquella armónica que cada vez que la tocaba imaginaba que besaba sus labios..., una foto. Aquella que había obtenido de una breve visita al hospital de Chicago, donde físicamente no pudo ver a Candy pero estaba claro que sus almas y corazones se escucharon latir fuerte a la distancia...
Terence tomó esa foto..., era hermosa, Candy llevaba un vestido color durazno a cuadros, un listón que adornaba su ondulado cabello que llevaba suelto y no en sus características coletas..., pero lo que más le hacía perder sus cabales, era esa sonrisa que adornaba la inigualable y perfecta cara de Candy..., las flores blancas que llevaba en sus manos...
Terry suspiro...
-Mi musa en todos los sentidos...Mi bella y preciosa Candy, mi pecosa- dijo sonriendo de par en par.
Terry saco la armónica de su estuché y empezó a tocarla produciendo algunas notas que lo llevaron a un recuerdo, este al llegar a su mente hizo que se detuviera por un momento...
-Creo que se precisamente donde encontrarte..., se que es debo hacer...-
El sol anunciaba un nuevo día, la estación estaba igual de llena que lo habitual.
El joven se encontraba envuelto en una atmósfera de felicidad y confianza, con una pequeña maleta y la vista hacia el frente...
Sus pasos le parecían tan ligeros, parecía que un fantasma se hubiese apoderado de su cuerpo, este subió con rapidez a aquel tren que lo llevaría a cambiar su destino...Bueno eso es lo que su corazón le decía...
Sus ojos se anclaron en la ventana, aquellos ojos verde azulado tenían un tono de esperanza que hacía tiempo no tenían...
-Disculpe señor usted es el actor Terence Graham- dijo una voz chillona de lo que parecía ser un niño pequeño, Terry volteo su cabeza y en efecto era un niño pequeño, muy simpático. Tenía una boina, era regordete, pelirrojo y tenía... ¡Pecas!, Terry al verlo produjo una sonrisa y suavizó su mirada...
-¡Oh!, si que es usted- dijo haciendo una pausa para respirar- Podría darme su autógrafo- dijo el pequeño niño estrechando una pequeña libreta que parecía estar gastada y un lápiz de color azul que tenía pequeños mordiscos al final de este...
Terry no pudo evitar derretirse ante la mirada y sonrisa de oreja a oreja de ese chico...
Tomando la libreta y aquel lápiz hizo su laboriosa y elegante firma, esta tenía su nombre Terence y al final algo que a sus ojos parecía un corazón con una "C" al centro, que para el resto del mundo era un simple adorno que esta tenía.
-Espero que al crecer pueda ser igual de apuesto y trabajador que usted- dijo el niño para posteriormente irse corriendo a los brazos de su madre...
Terry lo siguió con la mirada hasta que vio a su madre esta sonrió en manera de agradecimiento...
La mirada de Terry regreso a aquella ventada, aún con una sonrisa en sus labios recordando a aquel simpático niño...
-¿Cómo puedo ser yo un ejemplo para un niño?- dijo preguntándose y viendo su reflejo en aquel vidrio de esa pequeña pero espaciosa ventana de tren...
-Puedo imaginarme a un pequeño niño o niña corriendo por los enormes patios de tierra de Escocia, riendo y jugando con aquellas mariposas que se posan en los narcisos, el sonido de sus pequeñas risitas, y aquella curiosidad que los hace querer hacer de todo...
Sin duda tendría lo ojos verdes, la cara llena de pecas y el cabello marrón claro...jajaja me lo imagino tratando de trepar un árbol, o posar sus regordetas manos en las delicadas teclas de un piano...Nosotros mirándolo desde lo lejos observándolo crecer y ver el tiempo pasar juntos..., como siempre debió ser, amando sin interrupciones...-
Las hojas caían para el Colegio San Paulo, y aún que tenían su vívido color verde caían...
Candy caminaba, pensaba en un y mil cosas...
De repente escucho una música no sabía de donde provenía pero quería saberlo, empezó a caminar hasta llegar a una sala...
Justamente había un árbol que extendía sus enormes ramas hacia la ventana de esta...
Candy trepó el árbol y al ver quien era el autor de esa hermosa melodía se quedó helada, acaso era Terry el intérprete de aquella música que la había hipnotizado, aunque alguna parte de ella sabía que de él se trataba...
-Wow no sabía que las monitas también escuchaban música...jajaja, vamos no pongas esa cara y ven aquí conmigo- dijo extendiéndole sus brazos como si de un cachorro se tratase...
Candy salto hacia la sala evitando los brazos de Terry...
-Aunque ya está anocheciendo tus pecas se siguen viendo igual...- dijo Terry señalando la cara de la chica.
- ¿En serio aún me tienes envidia?- dijo Candy imitando su acento inglés mezclado con su típico sarcasmo.
- Si, te envidio, me gustan las pecas...
Candy lo miró sorprendida
Pero esto no duró mucho el chico siguió molestándola como de costumbre...
-Terry- dijo pronunciado casi en susurro como con motivo de irse de aquel lugar...
-No espera..., estaba tocando pensando en ti- No podía creer que aquellas palabras habían salido de su boca así que siguió tocando....
-Esa es una bella melodía Terry...-
-Si, recuerdo que aquella mujer me la tarareaba todas las noches para que durmiera ...- Pero es el único recuerdo que tengo...-
-Al menos tienes uno- dijo Candy...
-Es cierto Candy, tu nunca conociste a tus padres- pensó el muchacho, pero fue como si Candy lo hubiese escuchado...
-Pero no me siento mal por eso, me dejaron en un lugar maravilloso, no me imagino la delicadeza con la que eligieron dejarme en el Hogar de Pony...
- Háblame más de ti Candy...- dijo el muchacho con todo el corazón...
- Bien no tenías que decir más...todo empieza...no, mejor ya se...Se que no soy la mejor cantante pero así podré contarte mi historia si...
Terry asintió sonriendo...
Empezó a cantar narrándole sus primeros años en el Hogar de Pony, y hablándole sobre sus amables madres...
[si quieren tener más ambiente pongan la canción que puse como encabezado]
En una parte de la canción Terry saco su armónica y comenzó a hacer algunos acordes...
Candy sonrío pero no se detuvo, por alguna extraña razón Terry tenia por completo y a su control la tonada de aquella canción que Candy estaba cantando...
Al terminar, Terry se paró y abrazó fuertemente...
-No logró imaginar todo lo que me cuentas, siempre estás con una sonrisa como puedes ser tan fuerte Candy, te admiro tanto...
En ese momento las campañas de la merienda sonaron, acaso habían pasado ya dos horas...
Candy se separó un poco del pecho de Terry para poder verlo a los ojos, este sonreía de una manera que Candy nunca había visto, ambos al verse se ruborizaron y separaron al recordar aquel beso en el Festival de Mayo...
-Bueno creo que debo irme...-dijo Candy un poco nerviosa.
-Bien..., Ey Candy no olvides irme a visitar a mi villa estás vacaciones...
Candy ya iba de salida pero acaso había escuchado mal...
Una sonrisa se dibujó en sus labios...
-El Hogar de Pony es la respuesta...
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Nuevos capítulos todos los jueves y domingos :)
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Olor a Narcisos
RomancePor mucho tiempo hemos hablado de ese misterioso hilo rojo que nos une con nuestra otra mitad, por más que se tense nunca se romperá... Esto es lo que me evocan estos personajes. Candy y Terry han sido un parteaguas para mi a la hora de ver el amor...
