Cuando la puerta se abre la luz lo ciega por unos segundos.
"Sabía que estarías aquí." La voz seria de Link retumba en el pequeño armario donde Ike sigue sentado con la vista hacia el techo. No quiere verlo, no quiere volver a mirar esos ojos.
"¿Qué quieres?" Intenta sonar enojado, pero su voz está rasposa y se siente muy cansado. ¿Por qué viene ahora?
"Vine a disculparme por lo que pasó con Lucas." Link espera un poco, pero el mercenario no se mueve ni hace intento de mirarlo. "Él ya me explicó y quería decirte que lo siento por actuar de esa manera cuando no habías hecho nada." Ike suspira y se pone de pie con algo de dolor en la espalda.
"Ya no importa." No quiere más de nada, solo quiere irse a la cama y dormir, por horas, por años, hasta que el tiempo regrese y nunca conozca a Link. Sí, eso estaría bien.
"Es que sí importa, Ike." Ahora el mercenario si lo mira. Su nombre se escucha muy bien viniendo de Link y se da cuenta que la solución no es nunca haberlo conocido, pero no sabe qué hacer con todo este revoltijo de emociones. "No sé qué pasa contigo, pero no deberías permitir a nadie que te acuse de la forma en que yo lo hice." No puede dejar de ver sus ojos, al fin lo mira y lo mira con arrepentimiento y preocupación. ¿Tan mal está para que todos lo miren así? Con pena, da pena ajena solo mirar su cara. Pasa una de sus manos por su rostro para despejarse de sus pensamientos idiotas.
"Está bien, da igual." Intenta salir, pero Link le bloquea el paso afirmándose en el marco de la puerta para dejarlo atrapado en el armario. Ike solo levanta una ceja confundido. Se quedan en silencio, ninguno de los dos entiende que pasa. Link solo quiere saber si está bien, pues a pesar de todo lo sucedido sigue pendiente de él, aunque no quiera reconocerlo. Ike quiere irse de una vez, ya no quiere que el rubio le preste atención, ya para qué. "Quítate." Le dice algo agresivo haciendo a Link dejarle paso sin mirarle.
Ike sale al fin y camina unos pasos lejos de él, pero se detiene a mitad de pasillo y voltea. Link ya se va como si nada pasara, se dijo que ya no quería pensar más, que ya no le interesaba tener su atención, entonces, ¿por qué camina tan rápido hasta alcanzarlo?
Cuando llega hasta Link le toma del brazo para que se voltee y no dice nada, solo lo besa con suavidad, disfrutando todo lo que puede ese momento pues sabe que el otro lo empujará en cuanto se dé cuenta. Se aleja con cuidado tras varios segundos asombrándose de no haber sido empujado y mira a sus ojos abiertos por la sorpresa mirándolo fijamente y su rostro muy sonrojado. Solo eso quería, solo su mirada, era lo único que necesitaba.
Sonríe un poco con tristeza, se siente como una derrota, odia perder y nunca se rinde, pero pareciera que esta vez tendrá que aceptar que perdió. Pero, ¿contra quién luchaba?
Suelta el brazo de Link y da media vuelta para ahora si irse del lugar y dejarlo atrás de una vez por todas.
Se sorprende de sí mismo por lo emocional que se ha vuelto, desde que comenzó a ver a Link, algo ha cambiado, ya no se reconoce, ya no sabe cómo era antes de Link y eso es muy triste según él, no saber quién eres, no saber quién fuiste, ni saber quién serás. Se siente perdido, y todo por un beso. Antes algo tan banal como aquello hubiese sido motivo de... De nada en realidad, hubiese sido solo un beso y ya, un beso con alguien que le atrae sexualmente, pero esta vez fue tan distinto. No lo besó para conseguir algo, lo besó porque quería sentirlo, y esta segunda vez fue igual, no quiere irse, quiere seguir besándolo, pero no pareciera que Link piense igual. No va a arrastrarse para poder besarlo, para rogarle que lo mire, ya lo hizo mucho tiempo. ¿¡Por qué vuelve entonces hasta él!?
Link sigue de pie en el mismo lugar procesando que acaba de ocurrir cuando escucha sus pasos acercarse y lo mira a los ojos mientras el mercenario lo toma de los hombros hasta besarse nuevamente, pero esta vez se permite cerrar los ojos. No sabe si corresponder, pero si sabe que no le molesta ser besado por Ike.
Unos pasos ligeros se alejan rápido de donde ellos se encuentran, pero ninguno está atento al entorno como para percatarse de ello.
"¡Si ya no me duele!" Reclama Toon Link entrando a la mansión con Red.
"Pero sigue sangrando." Y es que la caída de ese árbol fue estrepitosamente increíble y aunque Red se rio todo el rato igual comenzó a preocuparse cuando el menor se puso a llorar y bajó del árbol a comprobar como su rodilla no dejaba de sangrar. "Vamos con Dr. Mario porque si esa cosa se infecta me reclamarás por siempre." Toon Link frunce el ceño, pero igual lo sigue hasta que choca con su espalda pues el entrenador detuvo la caminata.
"¿Red?" Le llama mientras acaricia su nariz que fue aplastada contra la espalda del mayor.
"Ah... Tú ve con Dr. Mario, yo iré en un rato." El entrenador se queda mirando como las puertas de la mansión se cierran luego de que Pit pasara corriendo sin mirar a nadie.
"¿Ok? Si muero por el camino que sepas que volveré como fantasma a molestarte por las noches." Lo dice como amenaza, pero solo hace a Red reír por la tontería.
"Bien, bien, yo te pago el funeral." Intenta dejar de reír, pero es que Toon Link es demasiado curioso con sus comentarios inesperados e ilógicos, así que mejor lo empuja despacio por la espalda para que se vaya de una vez.
Cuando lo pierde de vista vuelve por sus pasos hasta el jardín de la mansión, recorriendo los alrededores con la mirada buscando al ángel, pero no se ve cerca por lo que debe estar en el bosque o por el área del lago. Si lo piensa, sentarse a mirar el agua es mucho más tranquilo y pacífico, pero Pit pareciera que lloraba y corría de algo así que debe querer ocultarse, al menos eso haría él. ¿El bosque entonces? Se interna un poco esquivando algunas ramas y escucha unos leves sollozos. Tenía razón, Pit está llorando. Sigue el sonido hasta verlo apoyado en el tronco de un árbol con sus piernas recogidas a su pecho y la boca tapada por sus manos para hacer menos ruido. Cuánto dolor debe estar sintiendo entonces para haberlo podido escuchar a pesar de tener la boca tapada...
"¿Pit?" El ángel levanta la vista con los ojos rojos de tanto llorar. "¿Estás bien? ¿Estás herido?" Red se arrodilla frente a él cuando niega con la cabeza. "¿Qué ocurre?" Las lágrimas siguen cayendo de sus ojos, aprieta los parpados y muerde sus labios para reprimir los sollozos. Red lo mira unos segundos como se contiene frente a él así que se acerca un poco más y lo abraza. No dice nada, solo lo abraza y eso es suficiente para que Pit pueda llorar tranquilo temblando entre los brazos del entrenador.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pobre Pit, ver a tu crush besarse con otro debe ser duro u-u
Y Ike tan indeciso, pero decidido a la vez, es tan confuso.
¿Link lo aceptará ahora o volverá a alejarlo?
Recuerden que Pit tiene 15 años y Link tiene 19, igual eso va contra la moral de Link, sería andar con un menor. Red tiene 14 así que puede empatizar o al menos ser un igual con Pit por eso el ángel pudo desahogarse con él. (Ike tiene 19 igual por si lo olvidaron.)
Un poquito de romance que ya se merecía Ike, aún si él no lo entiende.
(¡Hay que darle más amor! Incluso cuando se pone agresivo n_nU)
Como ya dije, ¡al fin tendremos un final! Pero no aún, no se asusten hahaha Es un alivio para mí saber para donde llevar la historia, recién en el capítulo 41 le encontré un final, o si no hubiesemos seguido así por siempre xD
Listo, nada más que decir. Sephir se va.
¡Muchas gracias por leer!
ESTÁS LEYENDO
Normal (Lucas Fanfic)
Fiksi PenggemarLucas llega con dudas a su primer torneo de Smash Bros. Tiene miedo y nerviosismo. Gente nueva, peleas constantes... ¿podrá con todo eso? Su padre le dijo que ya está listo, que es momento de salir al mundo para que lo conozcan tal cual es. Y eso le...
