Capítulo 51

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Lucas escucha un ruido fuerte que lo despierta al segundo, pero no puede llegar a ver que fue ese sonido cuando una mano lo tira de la cama para quedar de rodillas frente al vestido rosa de Peach. Comienza a temblar al recordar que estaba junto a Popo durmiendo en la misma cama y ahora tiene a la princesa frente a él, no tiene idea que podrá pasar en esta situación, tiene demasiado miedo para mirar hacia arriba e intenta girar para buscar al esquimal, pero no puede pues la rubia se inclina y le abofetea el rostro con fuerza.

"¿¡Ahora te comportas cómo una cualquiera!?" La voz despreciable y llena de asco le hacen soltar lágrimas amargas.

"No vuelvas a ponerle una mano encima, Peach." Popo, al otro lado del cuarto siendo sostenido por Marth, habla con un tono grave y amenazante. A él pueden hacerle lo que quieran: tirarlo de la cama, jalarle del cabello, apresarlo contra el piso, lo que sea, pero que la princesa se atreviera a pegar a Lucas es demasiado, y no por el hecho de que tenga cuerpo de mujer, eso no es importante, nadie debería golpear al menor más si no ha hecho nada malo y aún si lo hiciera no es motivo de pegarle a alguien amable y gentil como lo es Lucas.

"Tú no tienes derecho a exigirme nada." Peach se gira hacia él. "Primero te veo con tu hermana en actos inapropiados y ahora te encuentro durmiendo en la misma cama con una señorita menor, y en su habitación con la puerta cerrada. Eso es absolutamente inaceptable." Vuelve a mirar a Lucas aún de rodillas. "Y casi sin ropa." Agarra con fuerza la bata que Dr. Mario le puso en la parte superior de su cuerpo que cubre todo perfectamente, pero al ser jalada y forzada a ceder en sus nudos se abre dejando ver la mitad del torso de Lucas, desde su hombro, su seno izquierdo cubierto por el sujetador llegando hasta la cintura. "Eres una indecente." Lo toma de la misma bata otra vez y lo tira hacia un lado haciendo que se golpee contra el piso.

Lucas no deja de llorar en silencio, se siente completamente humillado y adolorido, él no ha hecho nada malo, con Popo solo dormían, su ropa le cubría bien. ¿Qué es lo que está haciendo tan mal?

"Peach."

"¡Quédate quieto!" Marth pelea con Popo que enfurecido logra empujarlo y hacer que caiga al piso los segundos suficientes para ponerse de pie y correr hasta Lucas, pero la princesa se pone frente a él impidiéndole seguir.

"Aparta." Ordena el menor.

"Joven insolente, estás hablando a una señorita mayor que tú y además una princesa, no te atrevas a darme órdenes."

Lucas ya no escucha nada a su alrededor, se apoya en sus manos para incorporarse con lentitud sin que nadie lo note pues todos se encuentran discutiendo y casi gritando, nadie lo mira y eso debe ser lo mejor, él nunca debió atreverse a asistir al torneo, nunca debió decir que es un chico, nunca debió dejar ir a su hermano, nunca debió separarse de su madre, nunca debió...

Camina con dificultad hasta la puerta de su habitación que se encuentra abierta, sus pasos son lentos y pesados, su mirada está perdida, está confundido, está fuera de la realidad y no entiende que está pasando, solo sabe que debe irse. Da dos pasos fuera y se encuentra de cara con Ness que como todas las noches va a darle sus golpes e insultos habituales por lo que recibe un puñetazo de lleno en su cara haciéndolo caer de espalda y pegarse en la cabeza, dejándolo más aturdido aún. Dentro siguen en la discusión.

"Así que tienes pechos." Ness sonríe con burla cuando nota la camisa toda desarreglada de Lucas y se agacha para estar a su lado. Sin aviso mete su mano dentro del sujetador del rubio tocando su seno riendo cuando ve las lágrimas caer de sus ojos, pero como no hace nada por apartarlo. "¿Te gusta? Parece que si eres una chica después de todo." Pero Lucas no está ahí.

¿Qué fue lo que hizo mal? Él nunca pidió ser hombre, él sería muy feliz siendo mujer, entonces, ¿por qué no lo siente así? ¿Por qué no puede ser cómo nació? Tal vez lo mejor hubiese sido fingir...

"¡Ness!" Popo grita al golpearlo con toda su fuerza. Lucas levanta la vista con lentitud sin poder enfocar bien y nota a los dos chicos dándose puñetazos y gritándose.

Todo siempre son gritos, nunca ha habido silencio desde que es pequeño, desde que dijo a su madre que es un niño, desde que salió al pueblo con su corte de cabello nuevo y su ropa a juego con la de su gemelo, los murmullos, las burlas, los empujones, las críticas, los gestos despectivos, las piedras lanzadas a su cuerpo...

"Lucy, por favor." Peach lo toma del brazo y lo pone de pie a la fuerza mientras Marth intenta detener a los otros dos. "Eres más ofrecida de lo que creía. Arregla tu ropa ahora mismo, jovencita."

Lucas intenta mirarla, pero no lo logra. Él no se está ofreciendo a nadie. ¿Es su culpa que Ness lo tocara? ¿Es su culpa que la princesa casi le arranque la ropa para humillarlo? ¿Es su culpa tener ese cuerpo? ¿Es su culpa?

"¿Lucas?" Estira con cuidado su mano y toca el rostro del esquimal frente a él que lo observa con preocupación, tiene el labio roto y el ojo hinchado por los golpes, pero en cuando Marth agarró a Ness que pudo correr donde el menor para comprobar que esté bien. Pero no lo está.

El rubio siente los labios del contrario moverse, pero está concentrado en esas lindas pecas en sus mejillas, tocándolas una a una, cuando alcanza su nariz se fija en su propia mano y la pone frente a sus ojos azules para examinarla a detalle. ¿Es realmente su mano? ¿Es realmente él?

"Lucas, por favor, mírame." Popo está al borde de las lágrimas, no entiende nada de lo que le pasa al chico frente a él, no sabe qué hacer para ayudarle, para que regrese a él, por lo pronto acomoda su ropa para cubrirlo correctamente aprovechando el tiempo que ocupa Peach en tratar de pervertido a Ness. "Lucas..." Susurra tomando su rostro con ambas manos, pero esos ojos azules están opacos y vacíos, como si no estuviera ahí. "Lucas, dime algo." Suplica acariciando su rostro y algunas lágrimas logran caer de sus ojos.

El rubio parece responder a esas palabras pues toma con cuidado una de las manos de Popo y pareciera que lo mira.

"¿Lucas?"

"Lo siento..." Su voz suena rasposa y quebrada, las palabras parecieran no ser suyas, no se sienten suyas, como si otra persona estuviera hablando con su voz. "Lo siento, debo irme." Se suelta de su agarre para comenzar a caminar a paso rápido, pero tambaleante, lejos de todo el caos tras él. Popo está por correr a detenerlo antes que Peach le tome del brazo con fuerza y siga gritándole cosas que no le interesan, pero no tiene escapatoria cuando también Marth lo agarra para que no huya.

Quien haya sido que dijo esas palabras con su voz y su boca estaba en lo correcto, siente que es lo que se supone debe hacer. Debe huir de todo eso, ya quiere irse, ya no puede más estar ahí, correrá lejos de todo, es lo único que puede pensar por el momento y es lo que hará, pero luego de unos minutos de torpes trotes y tropezones se detiene para estabilizarse apoyando una mano en la pared y mira la puerta a su derecha, con los ojos nublados, la vista borrosa y el rostro golpeado, alcanza a leer una palabra: enfermería.

Tal vez debería ingresar antes de irse de este lugar ruidoso de una vez.




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No tengo mucho que comentar sobre este capítulo, fue todo más sobre lo que Lucas va sintiendo y no necesariamente por lo que pasa en el momento, en la realidad.

Es un capítulo algo doloroso si logran ver bien el trasfondo aún que dejé bastantes cosas explicadas para que los lectores más jóvenes no se confundan.
Tal vez no lo parezca mucho, pero es duro, es un capítulo intenso.

Recuerden que Lucas tiene múltiples heridas en los brazos, nudillos y ahora el rostro, les dejo el resto para que lo piensen.

Espero les haya gustado.
Gracias por leer.

Normal (Lucas Fanfic)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora