"Lucy, cariño." Habla con dulzura y Lucas aguanta la respiración cerrando con fuerza los ojos. "Abre la puerta, querida." Sus manos tiemblan, sus ojos pierden su expresión y como si fuera una marioneta se mueve lento, casi como si no fuera dueño de ese cuerpo, y quita el cerrojo, al momento la puerta es abierta revelando a la princesa Peach frente a él con una sonrisa que se borra al segundo. "Has corrido tu maquillaje." Bofetada. "¿Por qué te has quitado la falda? Una señorita no se exhibe ante todos de esa forma, y menos sin calzado." Bofetada. "Ahora ve a sentarte, te maquillaré otra vez."
Lucas solo obedece en silencio, le duele su rostro y de seguro que los hematomas aumentarán su tamaño, pero ya no importa, ni siquiera sigue llorando, es como si ya no pudiera sentir nada. Peach le quita el maquillaje corrido y aplica una nuevo, incluso maquilla alrededor de los ojos para quitar un poco lo enrojecidos que están por tanto llanto. Cuando está listo la princesa se acerca a su armario y saca otras prendas dejándolas sobre la cama.
"Está haciendo frío estos días, así que comenzarás a usar esto." La pequeña esperanza de usar pantalones desaparece al acercarse a la cama y ver la falda blanca, unas botas color café altas y un suéter ajustado de manga larga celeste pastel. "Usa los mismos shorts que tienes pues te acomodarán más para pelear, y esa camiseta debajo del suéter." Lucas solo asiente y se viste en silencio, al menos las botas son más cómodas que esas bucaneras horribles y ya no tiene escote, sus hombros están ocultos al fin. "Tienes pelea en diez minutos, ve a prepararte."
La princesa se va y Lucas al fin queda solo. Pasan unos dos minutos en que se queda quieto y en silencio hasta que se decide a salir, cada vez que lo hace tiene miedo de encontrarse con Ness pues a pesar de no participar en las peleas sigue viviendo y entrenando en la mansión, en cualquier momento puede verlo y no sabe qué puede pasar en ese encuentro.
Se mueve por inercia en la pelea y queda en segundo lugar, su mente solo estaba concentrada en esquivar y atacar, no podía ni quería pensar ya en nada. Los únicos que se acercaron a él a felicitarlo fueron Toon Link y Pit, pues Mario, Ike y Toon Link tenían una pelea en paralelo a la suya por lo que no podían estar ahí en ese momento, Popo sigue en la enfermería al menos hasta el siguiente día, Nana parece odiarlo nuevamente, ni idea dónde está Ness lo cual agradece y pues los demás no tienen interés en él, algunos hasta lo miran con asco o lo ignoran por completo. Les agradece a sus amigos con una sonrisa, al menos ellos están para él, Zelda y Samus cuidan de Popo por lo que se da un tiempo de ir a su habitación a descansar. En cuanto ingresa y quita sus botas tocan a la puerta, se asusta un segundo, pero sabe que Peach no es porque la princesa solo entra sin anunciarse así que abre con cuidado viendo a Link con una bandeja de comida en las manos.
"Te iba a llevar esto a la enfermería, pero Samus me dijo que te habías ido, supuse que luego de la pelea tendrías hambre y como estos días te has saltado la cena preferí traerla para asegurarme que comas." La sonrisa de Link es radiante, pero no contagia a Lucas, solo se limita a sonreír lo mejor que puede y le agradece tomando la bandeja y despidiéndose de él.
La comida queda sobre su escritorio, intacta, no toma ni un bocado, es verdad que desde que Ness peleó con Popo que va en otro horario a comer y la cena se la ha saltado, en realidad ya no tiene mucha hambre, hace mucho que no se come todo lo del plato, pero ahora es más notable. Suerte para él que el maquillaje también cubre lo pálido que se ha puesto.
Camina cansado hasta el baño donde lava por completo su rostro demacrado y herido, no irá a pasar la noche a la enfermería con Popo hoy, necesita estar solo al menos un rato. Pone seguro, tal como hace un par de horas quedando encerrado en su pequeño refugio. La luz apagada le impide ver bien su reflejo y eso le hace sonreír. Toma su cepillo de dientes y susurra unas palabras para usar su poder psíquico y congelar el utensilio, quedando con una punta de hielo muy afilada, observa el objeto unos minutos sin saber que hacer, sin pensar, con la mente nublada, levanta la manga de su brazo derecho y apoya de costado el cepillo congelado en piel sintiendo enseguida como le quema por lo helado que está, pero aun así no lo retira tras varios segundos.
No es suficiente.
Mira la punta y la pasa por su antebrazo cortando su piel de forma muy limpia como si fuera una navaja bien afilada y delgada, solo hace una mueca no le duele tanto, no duele en realidad, ve como la sangre comienza a salir y resbalar hasta su mano en largas líneas rojas y espesas. Sonríe. Suspira aliviado, el corte no es muy profundo, pero con solo ver como brota la sangre le hace sentir tranquilo, su corazón ya no aprieta y ahora puede respirar, la opresión en el pecho desaparece y se relaja. Deja el cepillo congelado en el lavamanos para que se derrita solo, las gotas de sangre se disuelven cuando este comienza a deshacerse.
Pestañea un par de veces y cae en cuenta de la realidad, mira su brazo y suspira con cansancio, tiene que limpiar. Con papel higiénico quita la sangre que cayó en el piso y saca la coagulada en su mano, empapa la herida que ya ha dejado de sangrar y busca el botiquín de primeros auxilios que todos los baños tienen. Con habilidad aplica desinfectante con una gasa en la herida lo deja secar y procede a colocar un parche que cubra todo el corte. Mira su trabajo bien hecho y baja la manga de su suéter que oculta todo a la perfección.
Vuelve a ver el espejo en cuanto todo está en su lugar otra vez, pero los parpados se le cierran solos por el sueño así que se sienta a la orilla de la tina y se cubre con una de las toallas del baño a descansar.
No tiene idea cuanto tiempo pasa antes de caer dormido en esa incómoda posición, pero eso es lo de menos cuando al fin puede estar tranquilo, solo, en la oscuridad y sin que sus pensamientos lo atormenten.
Todo está tranquilo.
Todo está bien.
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Ok, apartado importante aquí:
No se auto-mutilen, no se corten ni golpeen, tampoco permitan que nadie les golpee, no permitan que nadie les pase a llevar, que nadie imponga sus creencias o pensamientos, ideales o lo que sea sobre ustedes, son todos seres libres que pueden pensar por si mismos. Si están tristes: lloren, si están felices: rían, no repriman sus emociones por complacer o por evitar problemas. SUS SENTIMIENTOS SON VÁLIDOS. Ustedes importan, cada uno de ustedes es importante para alguien, aún si no creen que lo son. No se rindan, no dejen de luchar por lo que desean, por sus sueños, y si aún no los tienen entonces con mayor razón sigan adelante para encontrar esa pasión que les haga querer seguir avanzando. Cada paso les llevará más cerca de lo que anhelan. No se detengan, que nadie les detenga, sean valientes y pidan ayuda si ya no pueden por si mismos, sean fuertes para aceptar que no todo pueden hacerlo solos, a veces se necesita alguien de apoyo. No se hagan daño, eso solo es un alivio momentáneo, no se resuelve nada y la cicatriz quedará para siempre. Luchen, busquen una razón para levantarse y seguir caminando.
Disculpen tan extenso apartado, pero nunca está de más hablar de estas cosas.
Lucas está recibiendo un terrible abuso físico y psicológico, es solo un niño y no sabe cómo defenderse.
Estos son temas delicados, recuerden que es ficción lo que escribo, no quita que ocurra a personas reales, pero no lo menosprecien ni normalicen.
Gente, a cuidarse. Es una orden.
Gracias por leer :)
(¡Les quieroooo!)
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Normal (Lucas Fanfic)
FanficLucas llega con dudas a su primer torneo de Smash Bros. Tiene miedo y nerviosismo. Gente nueva, peleas constantes... ¿podrá con todo eso? Su padre le dijo que ya está listo, que es momento de salir al mundo para que lo conozcan tal cual es. Y eso le...
