Capitulo 8

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Fred mastica con entusiasmo las quesadillas que le serví hace unos minutos, le da un trago a su cerveza y me mira.

-Son las quesadillas más ricas que he probado. – dice mientras asiente repetidas veces. Sonrío al verlo. – Ya veo como conquistaste a tu novio.

Mi sonrisa se desvanece en segundos sin poder evitarlo. Fred se da cuenta de sus palabras y me aprieta el hombro.

-Perdón no debí...

-Está bien. – le doy una sonrisa débil. – No es tu culpa.

El timbre del celular de Fred corta el silencio que se había hecho y mira la pantalla. Frunce el ceño e ignora la llamada.

-¿No vas a contestar? – pregunto intentando no sonar tan entrometida.

Fred niega con la cabeza.

-No es importante.

Estaba a punto de decir algo, pero el sonido de una puerta azotándose nos pone alerta. Fred inmediatamente saca la pistola que traiga en su pantalón y me indica que me ponga detrás de él. Lo sigo sigilosamente hacia la entrada y nos encontramos con Cole herido.

Inmediatamente dejo atrás a Fred y me acerco a Cole. Lo atrapo antes de que caiga al suelo aunque caigo con el debido a su peso. Caigo de rodillas con el sosteniéndose de mis hombros.

-¿Qué pasó? ¿Estás bien? – pregunto inmediatamente. – ¿Quién...?

-Hablas mucho. – murmura Cole contra mi hombro y hace una mueca de dolor. – Ayúdame a pararme.

Fred se acerca al instante y me ayuda a levantarlo, cada uno con un brazo suyo alrededor de nuestros hombros. Lo llevamos a la primera habitación que encontramos y lo dejamos caer en la cama con toda la delicadeza que pudimos.

-Iré por Clara. – dice Fred antes de irse corriendo en busca de ella.

Ayudo a Cole a acomodarse en la cama y me siento en la orilla de la cama a su lado.

-¿Qué pasó? – vuelvo a preguntar.

Cole suspira con pesadez y me mira.

-Lo siento.

Frunzo el ceño.

-¿De qué hablas? – pregunto. Él niega con la cabeza. – Cole.

-Lo intente Madison, de verdad lo siento. – susurra.

-¿Qué...?

-¡Qué demonios Parks! – Clara me interrumpe y se acerca con rapidez. Me levanto de la cama y le hago espacio a Clara. Ella le quita la camisa sin delicadeza provocando que Cole se queje en silencio y observo los moretones que cubren el cuerpo de Cole. – Te encanta ser el héroe.

Salgo de la habitación sin decir nada y mi cabeza comienza a dar vueltas. Una sensación que no logro identificar aparece en mi interior y siento que me acelero. Me dirijo a la cocina para servirme un vaso con agua y lo primero que capta mi atención es el celular de Fred en la mesa. En mi cabeza empieza una lucha interior que no dura mucho y tomo el celular.

Marco el número de Marcus, pero no recibo respuesta así que marco el de Nikki.

-¿Hola? – contesta después de unos segundos. Ahogo un sollozo al escucharla.

-Nikki...

-¡Oh Dios Maddy! – sonrío al alejar un poco el celular de mi oreja por el volumen de su voz. – ¿Dónde estás? ¿Estás bien?

-Estoy bien... han pasado muchas cosas pero...

-¡Pensé que estabas muerta! Después de Marcus yo...

-¿Marcus? – la interrumpo en cuanto lo menciona. – ¿Qué paso con él?

-¿No lo sabes? Diablos... Maddy lo siento mucho. – murmura y puedo verla cerrando los ojos en mi cabeza. Aguanto la respiración. – Lo encontraron en la calle, al parecer lo intentaron asaltar y...

-¿Pero está bien no? – pregunto sin dejarla terminar, pero no obtengo respuesta. – ¿Nikki? Por favor dime que está bien.

-Lo siento mucho Maddy. – escucho como solloza. – Esta muerto.

El celular cae de mis manos y me sostengo de la mesa para no caer. Un sollozo sale de mis labios y las lágrimas se acumulan en mis ojos. Aprieto con fuerza la orilla de la mesa y suelto un grito desgarrador. Comienzo a golpear la mesa con fuerza hasta que mis manos arden, pero no tenía comparación con el ardor que siento dentro de mí.

Unos brazos rodean mi cuerpo y me alejan de la mesa. Caigo al suelo y siento como me abrazan con fuerza intentando calmarme. Escucho la voz de Fred distante a pesar de tenerlo pegado a mí. Me separo de el con fuerza y me levanto con dificultad intentando calmar mi llanto. Camino hacia la habitación de Cole ignorando los llamados de Fred.

Entro a la habitación y veo a Clara ayudándolo a sentarse en la cama. Ambos me ven y se quedan quietos. Cole abre la boca, pero no lo dejo de hablar.

-Dime que fue un asalto. – intento con todas mis fuerzas no romper en llanto de nuevo. Me acerco lentamente a ellos. – Dime que no es lo que lamentas.

-Madison...

-Dime que no intentaste ayudarlo. – murmuro. Me abrazo a mí misma cuando comienzo a temblar. – ¡Dime que no murió por mi culpa! ¡Porque me buscaban a mí!

Cole se limita a mirar hacia abajo y apretar la sabana con fuerza.

Niego con la cabeza rompiendo en llanto. Me doy la vuelta, pero Fred se atraviesa en mi camino e intenta abrazarme. Lo empujo con fuerza y salgo corriendo del cuarto para dirigirme al mío. Cuando entro a este, azoto la puerta con fuerza y mi espalda se desliza con la puerta hasta caer en el suelo. Abrazo mis piernas y lloro en silencio por Marcus.

El único hombre al que había amado en mi vida aparte de mi padre. Había compartido tanto con él, que ya no consideraba nada mío y me doy cuenta de lo tonta que fui al dejar pasar el tiempo para estar de verdad con él. A la mierda con el mundo, yo misma le hubiera dicho que nos casáramos, hubiera renunciado a mi estúpido trabajo y hubiera ido con él a donde él quisiera.

Pero ahora nada de eso pasaría, porque había muerto por mi culpa.


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Es más corto de lo normal, pero este mes he estado muy ocupada. Intentare actualizar mas seguido y que los capítulos sean mas largos.

 

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